Imprimir
La presente declaración de cuadros y militantes sindicales de CCOO, UGT y CGT contra la guerra imperialista tiene el objetivo de promover el debate dentro de las organizaciones obreras y entre los trabajadores, para organizar la respuesta a la guerra desde el movimiento obrero con una perspectiva de clase. En las próximas semanas, esta declaración será presentada en ejecutivas, secciones sindicales y asambleas de afiliados de los sindicatos.

Animamos a todos los trabajadores y sindicalistas a utilizarla en sus ámbitos de actuación y a sumarse a la misma, enviando su firma a nuestra página web.

1. Con la excusa de la “guerra contra el terrorismo”, EEUU intenta imponer su hegemonía más absoluta. De hecho, los argumentos de EEUU para invadir Iraq no se sostienen. Si el problema es la posesión de armas de destrucción masiva, la principal amenaza para el mundo viene de los propios EEUU, armados hasta los dientes. Si el problema es el incumplimiento de las resoluciones de la ONU, Israel tiene bastante más antigüedad en el escalafón. Si el problema es el apoyo al terrorismo, el mayor terrorista del mundo es el imperialismo norteamericano, que lleva décadas usando el terror: golpes de Estado contra gobiernos legítimos, apoyo a dictadores asesinos (incluido Sadam Hussein), bombardeos indiscriminados contra civiles, adiestramiento de torturadores y escuadrones de la muerte... Incluso tuvieron en nómina a Bin Laden y los integristas afganos cuando sus actos terroristas les convenían.

La guerra contra Iraq no tiene nada que ver con la democracia o los derechos humanos, es una guerra de rapiña imperialista. El único motivo es el petróleo iraquí, las segundas reservas del mundo, que EEUU quiere controlar a toda costa.

Las objeciones de algunos países europeos responden a desacuerdos sobre el reparto del botín y a la gran oposición a la guerra entre su población. Algunas burguesías europeas ven con recelo todo el montaje porque comprenden perfectamente que EEUU también pretende hacerse con sus mercados. Pero la burguesía francesa o alemana saben que si no apoyan la guerra se quedarán sin trozo del pastel, y sus objeciones se irán esfumando según ésta se acerque.

Por otro lado, no se trata de que sea la ONU, en vez de EEUU, la que encabece la “coalición internacional”. Hay que oponerse a la agresión contra Iraq, sea unilateral o la bendiga Naciones Unidas. Los efectos de las bombas sobre el pueblo iraquí no variarán si llevan el anagrama de la ONU. De hecho, el embargo contra Iraq decretado por la ONU ha causado más de un millón y medio de muertos civiles, en su mayoría niños menores de cinco años.

2. El apoyo incondicional del Gobierno del PP al imperialismo no debe sorprender. Como es sabido, la política exterior es la continuación de la política interior. Las agresiones contra los pueblos oprimidos (guerras de Iraq y de Afganistán, apoyo al fallido golpe de Estado en Venezuela, desigualdades en el comercio mundial, etc.) y las agresiones contra la clase obrera (decretazos de reforma laboral, privatizaciones de empresas y servicios, recortes de pensiones, deterioro de la enseñanza y la sanidad públicas, recortes de derechos democráticos, etc.) tienen una misma causa: el ansia de beneficios de la burguesía y la defensa de sus privilegios.

3. La locura de la burguesía amenaza cada vez más con arrastrar a todo el planeta, incluidos los países desarrollados, a una situación general de crisis económica, desempleo masivo, y descomposición social. La globalización es la globalización de la crisis del capitalismo. Lejos del mundo de paz, prosperidad y armonía entre los pueblos que nos anunciaban no hace mucho, la crisis del sistema está adquiriendo un carácter general y convulso.

4. Los trabajadores no podemos ser indiferentes ante todo esto. Sólo la movilización masiva de la clase obrera puede frenar esta barbarie. El movimiento obrero debe jugar un papel central en la lucha contra la guerra imperialista. En 1991, cuando empezó la primera Guerra del Golfo, CCOO y UGT convocaron una huelga general de dos horas. La situación ahora es mucho más grave. CCOO y UGT deberían iniciar ya una campaña en todas las empresas, organizando comités contra la guerra en las fábricas y convocando una huelga general de 24 horas en todo el Estado español contra la guerra imperialista y el apoyo del gobierno del PP a la misma.

Toda esta situación pone de manifiesto la necesidad de superar este sistema. Los trabajadores debemos organizarnos para llevar adelante la transformación completa de la sociedad, eliminando de raíz las causas de la miseria que sufre la inmensa mayoría de la humanidad. LAS ÚNICAS OPCIONES SON: SOCIALISMO O BARBARIE.

¡SI QUIERES LA PAZ, LUCHA POR EL SOCIALISMO!

· Xaquín García Sinde, miembro de la Comisión Ejecutiva Nacional de Comisiones Obreras de Galicia.

· Pilar Úbeda, secretaria general de la sección sindical de CCOO de Telefónica Móviles España.

· Agustín Plaza, secretario general del Sindicato Comarcal de Vitoria de FIA-UGT y miembro del Cté. Nacional de UGT de Euskadi.

· Jaime Vázquez, secretario general de la sección sindical de UGT de Redisma y delegado del sector de distribución de prensa de Madrid.

· Conchi Garbi, secretaria del Comité Intercentros de Telefónica Móviles España, CCOO.

· José Hernández, delegado de CCOO en el Cté. de Empresa del Auditorio Nacional de Música (Madrid).

· Antonio Hijano, Secretario General de la FTT-UGT de la comarca de la Axarquía (Málaga).

· José María Gil, presidente del Comité de Empresa de PROGALSA y miembro de la Comisión Ejecutiva Provincial de CCOO de Guadalajara.

· Andrés de las Heras, miembro de la Comisión Ejecutiva Provincial de CCOO de Guadalajara.

· Carlos Pineda, secretario del Cté. de Empresa de ECO-Refrigeración y miembro de la Ejecutiva Provincial del Metal de CCOO de Guadalajara.

· Gregorio Barrantes, miembro del Comité de Empresa y responsable de la Sección Sindical de UGT de Esmaltaciones San Ignacio (Álava).

· Liborio Pro Fraile, delegado de Personal de UGT en ENVIROIL (Alava).

· María Jesús Rodríguez, delegada de UGT en el Comité de Empresa de ÉCLAIR PRYNT (Alava).

· Jesús Díaz de Durana, trabajador sindical de la UGT de Euskadi.

· Domingo Lorenzo Casas, trabajador sindical de la UGT de Euskadi.

· José R. Rico Saavedra, miembro de la Comisión Ejecutiva de la sección sindical de CCOO de Izar-Ferrol.

· Arturo Llago Bouza, miembro de la Comisión Ejecutiva de la sección sindical de CCOO de Izar-Ferrol.

· Emiliano Domínguez, delegado de CGT en el Comité de Empresa de Roca (Barcelona).

· Gregorio Latorre, delegado de CGT en el Comité de Empresa de Roca (Barcelona).

· Lluís Perarnau, Miembro por UGT de la Junta de Personal de la Universidad Autónoma de Barcelona.

· Salvador Aranda, presidente del Comité de Empresa de Musersa (Girona) por CGT.

· Antonio Damián, delegado de CCOO en la Tesorería de la Seguridad Social de Barcelona.

· Alfredo Luna, delegado de CCOO en el Hotel Nuñez y Navarro (Barcelona).

· Xosé Manuel López Cadilla, delegado de la Sección Sindical de CCOO del Hospital Xeral de Vigo