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El pasado 25, 26 y 27 de mayo se celebró el segundo congreso de la UNT. Pese a los problemas iniciales para la acreditación de los delegados el día jueves 25, en la mañana del viernes 26 se inició el congreso. El ambiente entre los miles de delegados El pasado 25, 26 y 27 de mayo se celebró el segundo congreso de la UNT. Pese a los problemas iniciales para la acreditación de los delegados el día jueves 25, en la mañana del viernes 26 se inició el congreso. El ambiente entre los miles de delegados, más de 2000 o incluso cerca de 3000, era de gran entusiasmo ante la inauguración: un gran paso adelante para la clase trabajadora, de cara a dotarse de un programa, un plan de acción y una dirección para hacer avanzar a la clase trabajadora hacia el socialismo en Venezuela y prepararse para luchar por los 10 millones de votos para el presidente Chávez.

Las tareas del II congreso de la UNT y la lucha por el socialismo

Este congreso debería haber servido para aclarar al conjunto de la clase trabajadora las tareas y el programa de la UNT en el marco de la Revolución Bolivariana. Dos debates se han abierto en el movimiento obrero venezolano que deberían de haber sido el centro del congreso: el debate sobre el socialismo y el debate sobre la cogestión obrera, el control obrero y la participación de los trabajadores en la dirección de la economía. Una de las tareas fundamentales de este II Congreso de la UNT debería haber sido la discusión sobre el papel de la clase trabajadora en la lucha por el socialismo. La clase trabajadora tiene una responsabilidad histórica para la emancipación de la humanidad como vanguardia de la revolución en Venezuela y el mundo, y como tal debe ser la que impulse el completar la Revolución Bolivariana en el socialismo, poniéndose al frente de todos los oprimidos y dando un contenido concreto a la propuesta del llamado “Socialismo Del Siglo XX!” que el presidente Chávez ha realizado con el único socialismo posible: la nacionalización de las palancas básicas de la economía bajo control y planificación democrática por parte de los trabajadores, y la abolición del Estado burgués y su sustitución por un Estado de los trabajadores. La clase trabajadora es el único sector que puede llevar a cabo estas tareas ante el freno y al saboteo de la misma por parte de los capitalistas y del imperialismo y de la propia burocracia “bolivariana” y los sectores reformistas que sabotean y frena la revolución desde dentro.

Para ello era necesario discutir en este congreso, donde se agrupaba la vanguardia del movimiento obrero venezolano, una estrategia de cómo la clase trabajadora podía hacer avanzar la revolución al socialismo. Desde la Corriente Marxista Revolucionaria hemos planteado repetidas veces que el punto fundamental en el que la UNT debería centrar sus fuerzas es, en primer lugar, en hacer avanzar el proceso de tomas de empresas en todo el país y la lucha por el genuino control obrero, así como la unificación de los conflictos obreros, creando comités de conflicto extendidos y coordinados. Esta debería ser una de las tareas fundamentales de la UNT. La extensión de las tomas y ocupaciones cuestiona el “sagrado” derecho a la propiedad privada, base del sistema de explotación capitalista, y abre las puertas para su puesta en funcionamiento bajo control obrero a través de la expropiación revolucionaria de la industria del país lo cual, junto a la abolición del Estado burgués y la construcción de un Estado obrero y revolucionario, significarían un golpe mortal al capitalismo en Venezuela y una guía para la revolución socialista a escala mundial.

El congreso de la UNT también se daba en el marco de la preparación de la Batalla de Santa Inés 2, en la que sin lugar a dudas la oligarquía y el imperialismo van a agudizar su campaña de sabotaje y acoso contra la Revolución Bolivariana. Cómo dijimos en nuestra declaración al congreso, la “Batalla por reelegir al Presidente debe ir inseparablemente unida a la lucha por resolver los graves problemas que los trabajadores y la gran mayoría de la población seguimos sufriendo y por construir ya el socialismo y una democracia participativa y directa de los trabajadores. La clase obrera y su principal organización, la UNT, deben ponerse al frente de la Batalla de Santa Inés II anunciada por el Presidente con un plan de acción y un programa de clase, debatido y aprobado democráticamente por los trabajadores en Asamblea Nacional de Trabajadores.”

Sin embargo, todo el debate del congreso se centró en el tema de las elecciones a la dirección de la UNT y ése fue el punto que llevó a la división, con el sector de Orlando Chirino finalizando el sábado el congreso dentro del Círculo Militar, mientras que las corrientes de Marcela Máspero, la FBT, Autonomía Sindical y la de Franklin Rondón lo finalizaban fuera del recinto.

¿Por qué se ha dividido la UNT?

La división del movimiento obrero sólo favorece a nuestros enemigos de clase y a la contrarrevolución. Muchos se estarán preguntando cómo podemos revertir esta situación y sentar las bases para la unidad del movimiento sindical revolucionario y bolivariano.

El debate durante los últimos meses en el seno de la Coordinación Nacional de la UNT se centró en la disyuntiva entre elecciones sí o elecciones no y congreso si o congreso no para poner fecha a esas elecciones. Es evidente que es necesario elegir democráticamente una dirección nacional para que lleve a cabo la política necesaria para la clase trabajadora. La actual dirección nacional no había sido elegida ni por un congreso ni por las bases; se había conformado mediante un acuerdo por arriba sin contar con la base.

Pero, en nuestra opinión, uno de los principales problemas que ha sufrido la UNT en los últimos dos años ha sido precisamente que no se ha puesto al frente de la implementación e impulso del programa de lucha aprobado en el congreso fundacional de esta central obrera y ha dejado a un lado aspectos tan fundamentales para la Revolución Bolivariana como la batalla por la ocupación de empresas y el control obrero en las empresas de Estado.

Un sector burocrático de la coordinación nacional no ha hecho nada por la construcción de la UNT, ausentándose de todas sus reuniones, reapareciendo solamente cuando finalmente se convocó el congreso. Otro sector que sí se ha comprometido en la construcción de la UNT no ha sido capaz de dirigir y organizar la lucha de la clase trabajadora en este punto central de la toma de empresas y el control obrero. Si el sector clasista de la dirección de la UNT hubiera hecho un llamamiento serio y organizado un plan de acción concreto, ahora estaríamos hablando de un movimiento de cientos de empresas tomadas y bajo control obrero, dando un poderoso impulso a la lucha por el socialismo y la planificación democrática de la sociedad. Eso no se lo impedía la falta de elecciones por lo que el problema central de la Coordinación Nacional de la UNT no era el de las elecciones, sino principalmente el de la ausencia de una política revolucionaria consecuente.

La polémica sobre las elecciones desvió el debate del segundo congreso de cómo luchar por el socialismo

Para la CMR el debate sobre el congreso y las elecciones no era la única prioridad que tenía ante sí la clase obrera venezolana. Muy por el contrario, decíamos que centrar el debate en estos puntos era dejar a un lado asuntos mucho más importante sobre cómo respondemos ante la ofensiva del capital y la burocracia contra nuestra clase, cómo impulsamos la nacionalización del parque industrial bajo control obrero, cómo asumimos la toma de empresas abandonadas o en conflicto y coordinamos sus luchas para garantizar su victoria, cómo nos preparamos, con nuestras propias organizaciones de clase independientes, ante las amenazas del imperialismo y asumimos la consigna de las Milicias Obreras; en fin, como llevamos la Revolu8ción Bolivariana hasta el final, para la edificación del socialismo.

La Coordinación Nacional de la UNT debería haber llevado a cabo a la práctica un programa como el que decimos más arriba, que no es más que retomar e impulsar el programa aprobado por la abrumadora mayoría de delegados al Congreso fundacional de la UNT de Agosto de 2003. La inmensa mayoría de los trabajadores y activistas sindicales en la UNT estamos a favor del control obrero y de las expropiaciones. ¿Porqué nadie tomó la iniciativa desde Coordinación Nacional para proponer aprobar en la misma un plan de ocupación y tomas de empresas en todo el país? ¿Por qué nadie tomó la iniciativa desde la Coordinación Nacional para proponer aprobar en la misma movilizar unitariamente al conjunto de la clase obrera venezolana contra leyes de la IV República, luchando para que se cambien por una legislación socialista o incluso contra propuestas hechas y aprobadas por sectores de dirigentes bolivarianos, como las restricciones al derecho a la huelga en la reciente reforma al COPP?. ¿Quién estaba en contra de hacer esto dentro de la Coordinación Nacional? Desgraciadamente en dos años ningún dirigente aplicó de una forma consecuente una política revolucionaria unitaria desde la Coordinación Nacional de la UNT.

Muchas cosas separan al sector de Marcela Máspero y a los dirigentes de la FBT del sector de Orlando Chirino. Desafortunadamente todos ellos han sido resultado incapaces para organizar a nivel nacional o regional la lucha por derribar el sistema capitalista y unificar en la lucha al conjunto de la clase obrera cuando sobre el papel estaban de acuerdo.

Marcela, Orlando y la dirigencia de la FBT desgraciadamente se han centrado únicamente en el debate de las elecciones y no han afrontado la tarea central: es decir poner a la clase trabajadora venezolana la frente de esta revolución para llevarla al socialismo. Si todos ellos hubieran llamado a los trabajadores del país a llevar a la práctica el llamado del presidente Chávez de “fábrica cerrada, fabrica tomada”, a desarrollar revolucionariamente la cogestión y el control obrero y ponerse al frente de estas luchas, a darle un contenido proletario al llamado a organizar el poder de las bases a través de Consejos Comunales y UBEs, convirtiéndolos en embriones de poder obrero y por ende, embriones de una nueva institucionalidad revolucionaria, el capitalismo en Venezuela tendría los días contados, la UNT estaría tremendamente fortalecida y su dirección más fuerte y unida que nunca.

Es necesario luchar contra el reformismo y el ultraizquierdismo dentro de la UNT

Ahora los dos sectores se están lanzando acusaciones y responsabilizándose mutuamente de lo sucedido en el congreso, dividiendo y desconcertando aún más al movimiento obrero. Los trabajadores deben estar alerta porque hay grupos dentro de la UNT que están intentando profundizar la división entre Orlando Chirinos, Marcela Máspero y la FBT azuzando la lucha y echando más leña la al fuego. Las bases de la UNT se sienten mayoritariamente como de una central clasista, unitaria, socialista, y revolucionaria. Sin embargo, hay sectores que no quieren esto para la UNT. Estos son sectores reformistas y ultra izquierdistas que hay dentro de la misma y que quieren destruirla como central unitaria revolucionaria que agrupe tras de si a toda la clase obrera. Estos sectores, debido a su escaso apoyo, actúan veladamente, por detrás, sin afirmar abiertamente sus motivos, burocráticamente, azuzando a trabajadores y dirigentes unos contra otros. Estos sectores fueron los responsables de los lamentables acontecimientos que acabaron en enfrentamientos físicos en el congreso y llevaron a esta seria división.

Los reformistas presionando para que la UNT se ligue a los sectores reformistas del gobierno, del aparato estatal y la burguesía que quieren frenar la revolución, impedir que avance hacia el socialismo, y trasformar la UNT en un apéndice de lo sectores burocráticos que amenazan la Revolución Bolivariana y quieren frenar a la clase obrera. Los ultraizquierdistas pretenden escindir la UNT del movimiento bolivariano, pues consideran que el Presidente Chávez es un obstáculo para avanzar al socialismo y anteponen los intereses particulares de sus grupos sectarios a los intereses generales de la clase trabajadora.

Las bases de la UNT, Marcela Maspero, Orlando Chirino y los dirigentes de la FBT, Autonomía Sindical, etc. no pueden permitir que la conspiración de estos dos sectores lleve a una escisión de la clase trabajadora venezolana que sólo favorece a los enemigos de la revolución y del socialismo. Hay que resaltar que la mayoría de los delegados al congreso abandonaron el mismo, en cuanto empezaron los enfrentamientos el sábado por la mañana. Según las cifras mencionadas en un comunicado público sacado por un sector de la Dirección Nacional de la C-CURA, la Corriente Clasista de Orlando Chirino, había 297 delegados en la reunión fuera del recinto y 700 dentro. Eso significa que más de 1000 delegados, es decir, la inmensa mayoría de los delegados asistentes, abandonaron el congreso y no siguieron ni a uno ni a otro.

La Unidad de la UNT sólo se puede reconstituir en la lucha

¡Por una conferencia nacional en las próximas semanas para preparar la lucha por los 10 millones de votos y por el socialismo!

La unidad de la UNT es fundamental para completar la Revolución Bolivariana en dirección al socialismo. Sin unidad, la clase trabajadora estará paralizada, desaprovechando todas sus fortalezas y potencialidades y permitiendo la continuidad de un sistema basado en la explotación del hombre por el hombre. La unidad de la UNT no se puede restablecer sobre la base de una discusión sobre las elecciones, sólo se puede reconstituir en la lucha contra los patronos, contra los imperialistas y contra la burocracia. Esto es lo único que puede unir a los delegados de ambos sectores, y sobretodo a la mayoría de delegados que abandonaron el congreso. La Corriente Marxista Revolucionaria hace un llamado para que los compañeros Orlando Chirino, Marcela Máspero y los dirigentes de la FBT, Autonomía Sindical, etc. se pongan al frente de una ofensiva de la clase trabajadora contra el capitalismo en Venezuela, luchando por los 10 millones de votos y por el socialismo. Aquí el sector clasista tiene una responsabilidad particular, ya que contaba con una mayoría clara al inicio del congreso, y debería tomar la iniciativa haciendo un llamamiento a la unidad sobre estas bases.

Para ello proponemos que en las próximas semanas se realice una conferencia nacional unitaria de la UNT en la que participen todos los sectores con el siguiente orden del día.

1) Discusión con un plan concreto por estado y empresas de cómo la UNT va a participar en la Batalla de Santa Inés 2: organizando UBEs obreras y por el socialismo en cada taller, fábrica y empresa para unificar a las comunidades con los trabajadores. Al mismo tiempo que se lucha por los 10 millones de votos para la reelección el presidente Chávez, que se implemente la lucha por expropiar a los capitalistas y poner el control de la riqueza del país en manos de la clase trabajadora.

2) Discusión de un plan de ocupación de empresas y de movilización del conjunto de la clase obrera para tomar el control del aparato productivo del país y rescatarlo de los capitalistas, demandando al Gobierno Bolivariano que esta movilización vaya acompañada de la nacionalización de toda la industria, la banca y los monopolios bajo el control democrático de los trabajadores y su puesta en funcionamiento en el marco de una economía nacionalizada y planificada democrática y participativamente por los trabajadores, campesinos y demás sectores oprimidos de la sociedad.

3) Discusión de un calendario de movilizaciones unitarias del conjunto de la clase trabajadora del país para derogar todas las leyes laborales y sociales y de la propiedad de la IV República que aún se mantienen en la V, todas ellas, hechas para explotar a los trabajadores y demás sectores desposeídos del país en beneficio de la oligarquía y la burocracia estatal, deben ser sustituidas por una legislación socialista en beneficio de la clase obrera y los desfavorecidos. Así mismo para impulsar la modificación y adaptación de las leyes aprobadas durante la Revolución Bolivariana y que ya no están cónsonas con los actuales lineamientos del Presidente Chávez y la lucha por el Socialismo.

4) Que esa asamblea elija una Coordinación Nacional provisional sobre la base de la representación proporcional de todas las corrientes, y que esta dirección determine la fecha de las elecciones por la base.

Por último, llamamos a todos los delegados y activistas de la UNT que estén de acuerdo con este programa a discutirlo en sus sindicatos, aprobar resoluciones exigiendo la unidad sobre estas bases y enviarlas a todos los sectores de la antigua Coordinación Nacional.