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El VI congreso de Refundación Comunista (RC, el partido comunista italiano) ha marcado un claro giro a la derecha de la política de Bertinotti. Con el 59% de los votos recibidos por los congresos regionales, se aprobó la propuesta del secretario gene El VI congreso de Refundación Comunista (RC, el partido comunista italiano) ha marcado un claro giro a la derecha de la política de Bertinotti. Con el 59% de los votos recibidos por los congresos regionales, se aprobó la propuesta del secretario general de aceptar la alianza de centro-izquierda que se enfrentará a Berlosconi en las próximas elecciones de 2006, bajo la guía de Romano Prodi, el ex presidente de la Comisión Europea. De ganar esta coalición las próximas elecciones, tendríamos un clásico gobierno de colaboración de clase, al cual la izquierda contribuiría con la mayor parte de los votos y del apoyo social; sin embargo, las riendas de este gobierno quedarían sólidamente en manos de los directos representantes de la clase dominante o del sector más derechista de los Demócratas de Izquierdas (DS)*.

Bertinotti ha acompañado su giro político con una larga campaña de revisión ideológica, teorizando sobre la renuncia explícita a la toma del poder por parte de la clase obrera y abrazar la no violencia gandhiana, como fundamento de una “nueva identidad” de los comunistas, en nombre de una supuesta ruptura con el estalinismo, la cual esconde una ruptura con el leninismo y la herencia de Octubre. Dadas estas premisas, no debe asombrarnos que la línea de Bertinotti haya encontrado una fuerte oposición en el partido, que se materializó en la presentación de cuatro documentos alternativos al de la mayoría.

En el partido se opusieron a Bertinotti cuatro tendencias organizadas. Una de ellas es el Proyecto comunista (Documento nº3) vinculada al Partido Obrero argentino, que representa la clásica interpretación sectaria y formalista del “trotskismo”. Esta corrente jugó en el pasado un papel hegemónico dentro de la izquierda de RC; sin embargo, hoy sale fuertemente debilitada en términos porcentuales (baja de un 12,7% al 6,5% de los votos) y, sobre todo, en su capacidad de atraer a los militantes más combativos y críticos con el giro hacia la colaboración de clases. Este declive es debido al sectarismo incurable de sus dirigentes y, a la vez, al oportunismo organizativo que en muchas zonas del país hace que no se diferencien mucho de las peores prácticas de la mayoría: inflar el número de militantes con fines congresuales y organizar “votos en grupo” conseguidos no basándose en una conciencia militante, sino en mecanismos de fidelidad a éste u otro dirigente, a intereses locales, etc.

Un resultado parecido cosechó el documento nº 4, fruto de la mezcla entre una corriente vinculada al Secretariado Unificado de la IV Internacional (LCR francesa, Democracia Socialista de Brasil, etc.) y algunos dirigentes locales que en algunas zonas rompieron con Bertinotti. Se trata de una agrupación sin principios, en el congreso nacional se distinguió por ser la oposición más blanda y ansiosa por recuperar las relaciones con Bertinotti.

El sector más fuerte de la oposición se agrupó alrededor del documento nº 2 (Ser comunistas) que recibió más de 13.000 votos, el 26%. Esta corriente, que mucha prensa define como “estalinista”, es considerada el sector duro del partido aunque la mayoría de sus dirigentes están completamente imbuidos de concepciones oportunistas e institucionalistas. Sin embargo, un sector importante de su apoyo procede de militantes honestos cuya principal preocupación es la defensa de las mejores tradiciones del comunismo y su aplicación en las condiciones actuales. Bertinotti ha declarado una guerra abierta a esta corriente, incluso la ha definido como su principal enemigo dentro del partido. Este choque ayudará los mejores militantes de esta corriente a profundizar en las ideas y la teoría, para que vuelvan a descubrir lo mejor de la herencia revolucionaria del marxismo, separándoles de las ruinas del estalinismo y otras concepciones burocráticas.

El papel de los marxistas

La presentación del documento nº 5 por parte de los compañeros agrupados alrededor del periódico marxista Falce Martello (Hoz y Martillo) fue un éxito mucho más allá de los 834 votos recibidos en los congresos regionales. No lo tenían sencillo los militantes de Refundación Comunista a la hora de votar por el documento menos conocido y que no contaba con nombres de prestigio. A pesar de estas dificultades, el apoyo recibido es un hecho muy positivo porque implica que gran parte de los compañeros que nos votaron están dispuestos a construir una plataforma común para fortalecer la oposición marxista. Esta labor tiene el objetivo de ofrecer a Refundación Comunista una política alternativa en cuanto salgan a la superficie los límites y las contradicciones de la dirección del partido. Este congreso extendió la presencia de la oposición marxista y del periódico Falce Martello en muchas zonas nuevas del país, a donde cientos de compañeros y compañeras (la mayoría jóvenes) viajaron para participar en los congresos para presentar el documento nº 5.

Fortalecidos por esta intervención extraordinaria, desde hoy empezarán la tarea decisiva de aglutinar fuerzas y construir dentro de Refundación Comunista, y en el movimiento obrero, la alternativa revolucionaria que hoy en día es más necesaria que nunca.

* DS y RC son el resultado de la escisión del Partido Comunista Italiano a principios de los noventa; DS es el partido más grande de la izquierda).

Claudio Bellotti

Comité Central de Refundación Comunista