Imprimir

Lo que hemos presenciado en Grecia es una rebelión generalizada de la juventud, con connotaciones revolucionarias. Los jóvenes están desafiando la autoridad del Estado y de todas sus instituciones. Muy pocos habrán leído lo que escribieron Engels o Lenin sobre el Estado, pero están aprendiendo a través de la experiencia directa lo que representa el Estado burgués, la defensa de la propiedad privada y la opresión de las masas trabajadoras. Este hecho está provocando una seria preocupación a la burguesía, que tiene muy poca idea de cómo hacer frente a esta situación.

Lo que hemos presenciado en Grecia es una rebelión generalizada de la juventud, con connotaciones revolucionarias. Los jóvenes están desafiando la autoridad del Estado y de todas sus instituciones. Muy pocos habrán leído lo que escribieron Engels o Lenin sobre el Estado, pero están aprendiendo a través de la experiencia directa lo que representa el Estado burgués, la defensa de la propiedad privada y la opresión de las masas trabajadoras. Este hecho está provocando una seria preocupación a la burguesía, que tiene muy poca idea de cómo hacer frente a esta situación.

Contexto económico

Para comprender por qué está sucediendo todo es necesario profundizar algo en la situación económica de Grecia del período reciente. Grecia ha pasado 13 años de crecimiento económico relativamente alto. Con el anterior gobierno del PASOK de Simitis, de 1996 a 2004, la economía creció una media anual aproximada del 4%. Ahora ha comenzado a desacelerarse, creciendo un 2,5%, pero todo indica a que en el próximo período se enfriará aún más y podría entrar en recesión, como apuntan las cifras de producción industrial.
Sin embargo, aunque Grecia ha atravesado una década de crecimiento, la mayoría de los trabajadores no lo han sentido como un boom, sino más bien como una recesión. En este período los trabajadores han visto ataques constantes a todas sus conquistas ganadas anteriormente. La deuda alcanzó niveles sin precedentes, el boom se alimentó con el crédito y los salarios reales no aumentaron.
Los niveles de desempleo en este período se han mantenido altos. En 1999-2000 el desempleo oficial estuvo en el 11,8%. Según las cifras oficiales, ahora está en el 7,9%, muy alto aún comparado con otros países. Durante todo este período los salarios no han mantenido el ritmo de crecimiento del coste de la vida. La principal confederación sindical del sector privado, la GSEE, publicó los datos anuales de niveles salariales y revelan que durante los últimos quince años los salarios reales han perdido poder adquisitivo. En el sector público, por ejemplo, desde principios de los años noventa los salarios reales han caído aproximadamente un 30%, la situación en el sector privado es aún peor. Actualmente tres millones de personas viven por debajo del umbral de pobreza, los trabajadores griegos se encuentran entre los más pobres de los 27 países de la UE.
En esta situación los jóvenes son particularmente los más golpeados. El desempleo juvenil oficial está en el 24%, pero la cifra real para el grupo de edad de 18-25 años es superior al 50%. Debido a esta situación al menos una cuarta parte de los jóvenes menores de 25 años vive por debajo del umbral de pobreza.

Síntomas de la próxima recesión

La crisis que afecta a toda Europa ha golpeado directamente a la economía griega. Dos tercios de las exportaciones del país van a la UE y la caída de la demanda en toda esta zona está provocando una seria crisis en Grecia. El endeudamiento no sólo afecta a los consumidores, sino también al Estado y a las empresas griegas. La deuda pública es el equivalente al 93,8% del PIB, pero si se añade el total de la deuda privada, pública y empresarial estaría en el 200% del PIB. Esta situación lleva a muchos economistas burgueses serios, e incluso al mismo gobierno, a plantear la posibilidad de que Grecia declare suspensión de pagos, es decir, ¡que Grecia siga el camino de Islandia! Al mismo tiempo, el gobierno aprobó un plan de rescate de 28.000 millones de euros, una cantidad enorme para el Estado griego y, proporcionalmente, muchos más elevada que los rescates aprobados en otros países. Es la mitad del ingreso anual del gobierno o, para ser más concretos, es el equivalente al gasto de cuatro años en educación o cinco años en sanidad.

¿Ahora qué?

¿Cómo evolucionará la situación en el próximo período? Hay una gran posibilidad de que el gobierno actual pueda caer en las próximas semanas o meses. Las declaraciones de la asociación oficial de empresarios, la SEV, indican claramente que no confían en este gobierno. Su problema, como hemos visto, es que no tienen una alternativa clara para poner en su lugar.
Las encuestas revelan que en las próximas elecciones el voto combinado del KKE, Syriza y PASOK estaría entre el 60 y el 65%. Es un claro giro a la izquierda dentro de la sociedad griega. El problema para la burguesía es que el PASOK, por sí solo, no conseguiría la mayoría. Se espera que consiga aproximadamente un 38,5%, eso le daría 142 de los 300 escaños del parlamento.
Otra opción sería un gobierno PASOK-Syriza, pero la burguesía preferiría evitarlo porque considera que ese gobierno sería de parálisis, donde tendría que hacer frecuentes concesiones para calmar a la izquierda que rodea al Syriza. Lo que quiere la burguesía es un "gobierno fuerte" que pueda ocuparse de los trabajadores y los jóvenes.
Los dirigentes el PASOK hablan de un "nuevo contrato social" para afrontar la crisis económica. George Papandreu promete más rescates, más dinero del gobierno para ayudar a los empresarios. Combina esto con alguna fraseología de izquierda demagógica. Las encuestas demuestran que una capa de la clase obrera está girando en el frente electoral hacia el PASOK, como una manera de echar a ND del gobierno. Syriza tiene un 12% en las encuestas, mientras que el KKE aproximadamente está en el 8%. A principios de 2008 Syriza estaba aproximadamente en el 18%, pero como sus dirigentes han dicho claramente que les gustaría formar algún tipo de alianza con el PASOK sobre lo que fundamentalmente es un programa que difiere poco del que defiende el PASOK, entonces han perdido algo de apoyo. La única manera de que el Syriza pueda avanzar más sería desarrollando un programa y una alternativa verdaderamente socialista al PASOK.
Mientas, los empresarios se preparan para acabar con Karamanlis en un intento de "lavar" la imagen de ND. Quieren presentar una "cara aceptable" del partido para poder formar un gobierno PASOK-ND. Papandreu reciente hizo declaraciones rechazando esta perspectiva, algo que a Simitis, del ala más derechista del partido, le desagrada. En el contexto actual los trabajadores que voten al PASOK no lo harán para ver a la odiada ND otra vez en el gobierno. Lo que hagan los dirigentes del PASOK después de las elecciones es otra cuestión. Hay algunas especulaciones sobre que Papandreu se verá obligado a adoptar una postura firme sobre esta cuestión debido al ambiente radical que impregna la sociedad, pero que después de las elecciones podría moverse en dirección a aceptar una gran coalición.

Posibles elecciones anticipadas

Lo más probable es que se convoquen elecciones anticipadas para primavera y es evidente que el PASOK ganará, y que su izquierda, tanto el Syriza como el KKE, también aumentarán su apoyo. De esta manera, los partidos de izquierdas tendrá la tarea de manejar la seria crisis que afecta a la sociedad griega. Los dirigentes del PASOK sólo ven soluciones para cumplir las necesidades de los empresarios. A su izquierda los dirigentes del Syriza y del KKE no ofrecen una alternativa real. Mientras, asistimos a un masivo giro a la izquierda en la sociedad griega. Sería difícil encontrar una contradicción más flagrante entre la voluntad de lucha de los jóvenes y trabajadores, y la ausencia de espíritu de lucha de sus dirigentes.
Los jóvenes y trabajadores de Grecia tendrán que pasar por la dolorosa experiencia de ver a estos dirigentes gobernar y de esa experiencia comenzarán a sacar la conclusión de que bajo el capitalismo no hay soluciones, y que es necesario eliminar el sistema mismo que ha provocado esta crisis. Eso es lo que están explicando al movimiento los marxistas griegos.
Un frente único KKE-Syriza comenzaría con una base electoral del 20%. En el período reciente Syriza reveló que tiene un gran potencial en la sociedad, que un frente de ambos partidos se convertiría en una importante fuerza política en la izquierda. Si los dos partidos se unieran basándose en un genuino programa socialista, podrían hacer un llamamiento a los trabajadores que votan al PASOK y que están en el PASOK, para que rechacen la política de Papandreu y construir la unidad de la izquierda sobre la base de un programa de lucha verdaderamente combativo. Esta es la auténtica aplicación de la idea de Lenin de la táctica de frente único.