Corriente Marxista Internacional

De la introducción: "Han pasado treinta años desde la partición de Chipre y la ONU ha propuesto un plan (el Plan Annan) para intentar resolver el conflicto chipriota y reunificar la isla. Una vez más se han depositado ilusiones en las Naciones Unida

Introducción

Han pasado treinta años desde la partición de Chipre y la ONU ha propuesto un plan (el Plan Annan) para intentar resolver el conflicto chipriota y reunificar la isla. Una vez más se han depositado ilusiones en las Naciones Unidas pensando que serán capaces de resolver el problema, pero como ocurrió hace tres décadas, todas estas ilusiones se verán defraudadas.

Las contradicciones que provocaron el conflicto de 1974 no se han solucionado. Sobre bases capitalistas, cuando la economía entre en crisis, aumente el desempleo, los ataques a los derechos de los trabajadores se agudicen y se produzca un empeoramiento general de las condiciones de vida, entonces, volverán a surgir todas las condiciones que crearon el conflicto entre las dos comunidades de la isla. Como ocurría en 1974, hoy lo que hace falta es una política basada en la clase obrera, sólo la unidad de los trabajadores con un programa socialista podrá ofrecer una alternativa.

Publicamos una introducción útil a esta cuestión, se trata de un artículo de Ted Grant sobre los acontecimientos que se desarrollaron en 1974 en Chipre. Originalmente se publicó en dos partes, el 20 y el 27 de septiembre de 1974.

En un intento de desviar la atención de las masas griegas de los verdaderos problemas a los que se enfrentaban en los años setenta, la junta de coroneles griegos intentó jugar la carta nacionalista invadiendo y apoyando el golpe fascista en Chipre, con la clara intención de anexionar la isla a Grecia. Esto provocó la invasión turca y, después de una lucha dura, llevó a la partición de Chipre que continua hasta hoy en día.

En aquel momento el Partido Comunista puso muchas esperanzas en las Naciones Unidas. Ted Grant señaló qué intereses de clase había detrás de esta situación y que la ONU no era la solución. Destacó el fracaso de los dirigentes del Partido Comunista de Chipre que no consiguieron evitar el golpe de Nicos Samson, a pesar de contar con un apoyo de masas ente la clase obrera y en las que se podían haber basado. Por su ausencia de preparación y sobre todo por su apoyo al régimen capitalista”liberal” de Makarios, permitieron reagruparse a los reaccionarios y que éstos tomaran el poder sin que ellos pudieran organizar una resistencia real.

La guerra sangrienta que siguió a estos acontecimientos y la invasión turca demostraron una vez más la impotencia de la ONU y también la inutilidad de la política de los dirigentes del Partido Comunista con su llamamiento a este organismo. Ted Grant explicó que la Asamblea General de la ONU era en el mejor de los casos un foro para resolver los problemas menores entre las potencias, pero cuando se trataba de un enfrentamiento de intereses decisivos entre las grandes potencias, entonces era un instrumento ineficaz. El Consejo de Seguridad toma todas las decisiones importantes pero las cinco grandes potencias tienen el derecho a veto.

Hoy, cuando está sobre la mesa el Plan Annan de las Naciones Unidas y se ha producido el referéndum para decidir la entrada de la isla en la UE, creemos que este artículo tiene relevancia para los trabajadores y jóvenes chipriotas. Muchas de las críticas de Ted Grant tienen como referencia el material publicado en The Morning Star, que entonces era el periódico oficial del Partido Comunista británico y que se hacía eco de las mismas ideas que el AKEL (Partido Comunista de Chipre).

In Defence of Marxism, 2001

1974: la guerra de Chipre

Akel y las ilusiones en las Naciones Unidas

Ted Grant

Vivimos una época de crisis del capitalismo. Los acontecimientos de Portugal, Mozambique, Grecia y Chipre indican un nuevo período de agitación y enfrentamientos entre las clases y las naciones durante los próximos años. Gran Bretaña no estará exenta de la tormentosa lucha de clases y los enfrentamientos internacionales que están empezando a aflorar en la periferia del mundo capitalista occidental. En realidad el capitalismo británico está directamente implicado con sus bases e intereses en Chipre.

En las últimas semanas ha habido algunas críticas de (ex) coroneles y (ex) generales [del ejército británico] que sin duda reflejan las ideas de quienes les mandan y que por el momento guardan silencio. Pero tenemos el precedente, en un período similar de agitación y alboroto, en 1912 cuando los generales y oficiales británicos se negaron a obedecer las órdenes del entonces gobierno liberal. En un período de turbulencia, los métodos reformistas “seguros”, equivocados incluso en períodos pacíficos, se transforman en un absoluto desastre. Por eso los métodos, el análisis y la política marxistas son tan necesarios para los trabajadores avanzados, se convierten en una guía para el entendimiento y la práctica de la política nacional e internacional. Como explicaba Lenin “la teoría es una guía para la acción”.

Chipre y la actitud de los gobernantes de las naciones hacia la isla, la reacción de los supuestos marxistas del Partido Comunista de Chipre e internacionalmente, contienen lecciones instructivas para los trabajadores activos del movimiento obrero y también quizá para aquellos militantes del Partido Comunista que buscan los métodos y la política marxista. Daremos citas amplias de las páginas de The Morning Star [periódico del Partido Comunista británico] para demostrar su incapacidad, incluso locura, y sus efectos desastrosos, y también la política criminal que sigue la dirección del Partido Comunista.

Bandas armadas

Exactamente veinticuatro horas antes del golpe de los fascistas del EOKA, George Perfos, editor de Verna y uno de los dirigentes del AKEL (Partido Comunista de Chipre), escribió lo siguiente en The Morning Star (15/7/1974): “Su [Makarios] denuncia de las actividades terroristas de la organización EOKA-B apoyadas, y en muchos casos planificadas y organizadas, por los oficiales griegos, es el primer paso para abandonar los planes de derrocamiento del gobierno de Chipre... asaltaron los cuarteles de la Guardia Nacional y robaron una gran cantidad de armas y munición que llevaron a un refugio secreto con la ayuda de los oficiales griegos de la guardia nacional.

Han asesinado brutalmente a ciudadanos normales seguidores de Makarios. Pequeñas aldeas aisladas conocidas por su apoyo al presidente Makarios son aterrorizadas por bandas armadas de enmascarados. Los edificios, locales sindicales y de organizaciones de izquierdas son atacados con bombas y dinamita, en muchos edificios y plazas públicas han aparecido pintadas contra Makarios.

La mayoría de los que han participado en estas actividades antichipriotas son las mismas personas que el presidente Makarios perdonó y liberó de las cárceles el pasado mes de febrero (¡). Sin embargo, el presidente y su gobierno... están organizando metódicamente la defensa de la república fortaleciendo la policía y la Fuerza Especial de Policía, además de limpiar la maquinaria administrativa de elementos corruptos y hostiles... Por eso el AKEL en su declaración del pasado martes apoyó ‘sin reservas’ las medidas del presidente Makarios que llevarán al país a un gobierno y normalidad democráticos...

Los asesinos y los aparentes dictadores deben saber que sus planes no tienen la más mínima oportunidad de éxito. El incansable pueblo chipriota y sus fuerzas armadas, encabezadas por el presidente de la república, el Arzobispo Makarios, aplastarán y anularán todo intento de imponer un régimen dictatorial fascista en Chipre”.

Veinticuatro horas después los gángsteres del EOKA tomaron el poder. De esta forma el AKEL demostraba una absoluta falta de comprensión del proceso que se estaba desarrollando en Chipre. Con el apoyo del 2% de la población los gángsteres del EOKA tomaron el poder y en cuestión de horas barrieron a la resistencia.

¿Puede haber una demostración más contundente de la bancarrota de la dirección del AKEL que la siguiente declaración aparecida el 27 de julio en The Morning Star?: “En las primeras horas después del golpe entre la población normal predominaban sentimientos de rabia, dolor y frustración. La furia contra la Junta griega, el dolor en lo que pensaban podía ser el destino del presidente Makarios y la frustración por su incapacidad de hacer algo.

... La población se animó más cuando se conoció que los dirigentes de los partidos progresistas apoyaban al presidente Makarios, como el caso del Secretario General del AKEL, Ezequiel Pappioannou, o que el líder de los sindicatos chipriotas y toda la máxima dirección del AKEL habían conseguido escapar de su lugar de detención... La banda del EOKA-B también había conseguido penetrar y subvertir a una parte de la fuerza policial chipriota”.

“Sorpresa”

¿Quién fue el responsable de la “sorpresa” de la población sino la dirección del AKEL? ¿Quién no había organizado y preparado teóricamente a los trabajadores para estos acontecimientos? ¡Además de no preparar ni prevenir nada la única actividad de la dirección fue ocultarse! Esa fue la dirección y la preparación.

El AKEL había recibido el 42% de los sufragios en las anteriores elecciones en Chipre. Había presentado candidatos en todos los distritos y probablemente podría haber conseguido más del cincuenta por ciento de los votos. Pero era impotente porque se basaba en la maquinaria estatal capitalista y Makarios les protegía.

Si los dirigentes del AKEL hubieran organizado una fuerza de defensa obrera armada, como reclamaba la mayor parte de la militancia del partido, los gángsteres del EOKA y sus inspiradores de la Junta se lo habrían pensado antes de lanzar un ataque. El resultado habría sido diferente si el AKEL hubiera avisado y preparado a las masas para una lucha dura y amarga, una lucha armada porque los gángsteres fascistas estaban armados y tenían el apoyo posiblemente de la mayoría de la Guardia Nacional Griega. En su lugar, adormecieron a las masas con un falso sentido de seguridad para que creyeran que Makarios y la policía tenían la situación bajo control. Por esa razón a los dirigentes del AKEL los acontecimientos les pillaron totalmente desprevenidos.

Desafortunadamente, las masas chipriotas también, debido a la propaganda del AKEL, se sentían completamente aturdidas y desmoralizadas ante estos acontecimientos inesperados. Por esa razón no hubo ni siquiera huelgas o protestas de masas, y menos aún una huelga general.

El EOKA preparó el golpe y los ataques armados a las sedes del AKEL y los sindicatos como un ensayo general. Asesinaron a trabajadores, campesinos y sindicalistas. Makarios y la policía resultaron ser un instrumento inútil para defender las organizaciones y los derechos de la clase obrera. Una parte importante de la policía y las fuerzas especiales desertaron y se pasaron a la Guardia Nacional y los gángsteres del EOKA.

En cualquier caso, una comprensión incluso elemental de la naturaleza de clase del estado demostraría que basarse en estas fuerzas sólo lleva al desastre. La clase obrera, como incansablemente explicaron Marx y Lenin, sólo se puede basar en sus propias organizaciones de clase, en su poder y su fuerza. Cualquiera de las conquistas que ha ganado la clase obrera siempre las ha conseguido basándose en su propia fuerza independiente.

La solución al problema chipriota de la unidad entre los trabajadores y campesinos griegos y turco-chipriotas, sólo se puede conseguir con la lucha por el poder y la lucha por sus necesidades y cuestiones sociales. Con el aplastante apoyo que tenía entre los trabajadores y campesinos chipriotas, el AKEL podría haber conseguido esto si hubiera movilizado a las masas en líneas de clase y con un programa de clase.

En su lugar planteó un programa de frentepopulismo, un acuerdo con los capitalistas liberales y radicales “agradables”, encabezados por el liberal Makarios. De este modo prepararon el desastre, exactamente de la misma forma que lo están preparando en Chile, y si depende de su dirección prepararán catástrofes similares en Portugal, Grecia, España, etc.,

Si se aceptan los argumentos del PC, de que la clase obrera no es lo suficientemente fuerte para llevar a cabo una política de clase independiente, entonces ¿por qué los capitalistas deberían llegar a un acuerdo con la clase obrera si ésta es impotente? En realidad, la única razón para que los capitalistas “liberales” defiendan una política de coalición es debido al enorme poder de la clase obrera, especialmente en las condiciones modernas. De este modo pueden, con la ayuda de los dirigentes del AKEL, engañar y calmar a los trabajadores para evitar que emprendan una acción de clase independiente que arrastraría tras de sí a la mayoría de la población.

La dirección del PC ha abandonado cualquier rastro del método marxista. Los votos que recibieron en Chipre y otros países fueron muchos más que los recibidos por los bolcheviques antes de la llegada al poder. Si los dirigentes bolcheviques hubieran llevado a cabo la misma política que sus supuestos herederos, entonces la revolución rusa nunca habría triunfado. En realidad esta política es incluso peor que la defendida por los mencheviques en la Revolución Rusa.

No debemos olvidar que en 1945 los dirigentes del PC británico en las elecciones generales defendieron la idea de que el movimiento obrero británico era demasiado débil para conseguir la mayoría y que por la tanto ¡lo correcto era formar una coalición con los liberales y los tories! Ese es un ejemplo concreto de la falta de fe, y desprecio, de los dirigentes del PC en la clase obrera. Demuestra su alejamiento de los métodos y la política de Lenin y Trotsky que permitió llevar la Revolución Rusa hasta la victoria.

No sólo en la política nacional, también internacionalmente, la dirección del PC ha abandonado cualquier criterio de clase. El marxismo explica que la política de los partidos capitalistas corresponde a los intereses materiales “brutos” de la clase dominante a quien representan. Incluso la política de estado el instrumento organizado del dominio de los capitalistas está dictada por los intereses generales y nacionales de la clase dominante.

Los oficiales, generales, altos funcionarios civiles y militares, diplomáticos, y funcionarios de asuntos exteriores, son seleccionados y formados cuidadosamente para servir a los intereses de su clase. En realidad asisten a las mismas escuelas y universidades, comparten los mismos clubes y el entorno de la clase dominante. Ven los asuntos internos y externos desde el mismo punto de vista. Su perspectiva e ideología son iguales que las de la clase dominante. Por lo tanto, cuando son enviados a las Naciones Unidas o a una embajada en el extranjero, estas personas reflejan los intereses de sus capitalistas en todo lo que ellos dicen o hacen.

Los marxistas siempre hemos dicho que la diplomacia y la política exterior de los estados capitalistas son una continuación de la política interior. Es una defensa de los beneficios, poder y prestigio de los capitalistas. Todas las frases sobre la paz, derechos nacionales, Naciones Unidas y otras cosas por el estilo, son una forma de ocultar a la población el carácter rapaz de la política exterior de todas las potencias capitalistas. Su política está dictada no por los intereses de la paz y la libertad, sino por los intereses y los beneficios de las grandes empresas. A cualquiera que haya leído las obras de Lenin, especialmente sobre la guerra y la política exterior, esta idea le parecerá elemental. Pero los dirigentes del PC, que dicen actuar en líneas leninistas, violan estos preceptos elementales.

La invasión

El fracaso a la hora de organizar a los trabajadores y campesinos de Chipre para que resistieran el golpe de estado, permitió a la Junta griega, loca y desesperada, organizar el golpe como una preparación para la anexión de la isla a Grecia (Enosis). El golpe pretendía ser una medida de prestigio para calmar a la población griega. La clase dominante en Turquía siempre había amenazado con actuar si esto ocurría. Por razones estratégicas este golpe fue su pretexto de bienvenida para que entrara en acción.

En lugar de apelar a la acción independiente del movimiento obrero y sindical de todo el mundo, organizando boicots a los productos turcos, a las importaciones y exportaciones, que de haber triunfado habrían obligado a una retirada turca y habrían amenazado el poder de los terratenientes y capitalistas turcos, apelaron al instrumento y cobertura de los capitalistas: las Naciones (des) Unidas.

El 16 de julio John Gollan, dirigente del PC británico, defendió lo siguiente con relación al golpe (aparecido en The Morning Star): “Las Naciones Unidas deberían intervenir para salvaguardar la independencia y democracia chipriotas”.

¡La intervención de la ONU en el Congo ya era un mal augurio! Acabó con el asesinato de Lumumba, el dirigente anticolonialista del pueblo congoleño, llevó a la destrucción de cualquier atisbo de democracia en el Congo y abrió las puertas a la brutal dictadura del títere de los intereses millonarios del cobre, Tshombre, y más tarde Mobuto.

El 17 de julio el editorial de The Morning Star decía lo siguiente: “Callaghan [primer ministro laborista] expresa su agrado por que estos mismos gamberros ilegales (la Junta griega) han declarado solemnemente que nunca interferirán en la independencia de Chipre. ¿Qué clase de mundo de ‘Alicia en el país de las maravillas’ es este?” ¡Una buena pregunta! ¿Pero una política de “Alicia en el país de las maravillas” no es también imaginar que la política de los estados capitalistas personificados en las Naciones Unidas, representando a los gamberros y gángsteres de las grandes empresas, está dictada por otra cosa que no sean los “intereses nacionales”, es decir, los intereses de las grandes empresas? ¿Hay alguna razón para aceptar más las palabras y súplicas de Nixon y su sucesor Ford, o de cualquier otro político capitalista occidental, que las palabras de la Junta griega?

Mientras que por un lado denuncian al imperialismo estadounidense (¿olvidando las maniobras y crímenes del británico, francés, japonés y otros imperialismos?), por el otro inmediatamente hacen un llamamiento al imperialismo estadounidense para que actúe en interés de la paz, la democracia y la libertad. ¿Cómo? Apelando al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas donde se sientan los representantes de ese mismo imperialismo (en otra ocasión nos ocuparemos de la política de las burocracias china y rusa).

Debido a algún truco misterioso en realidad una fantasía en la mente de los dirigentes del PC se cambian el sombrero, los gángsteres del imperialismo se transforman. ¡Puede que sea más realista la transformación de un tigre fiero en un gato! Los delegados del imperialismo en las Naciones Unidas, ya sean franceses, británicos o estadounidenses, o de cualquier otra potencia capitalista, actúan como instrumentos de la política capitalista de sus gobiernos. La asamblea es un foro donde sólo se pueden airear y posiblemente resolver los conflictos secundarios entre las naciones.

El Consejo de Seguridad

El Consejo de Seguridad, donde cinco grandes potencias tienen derecho a veto, decide todas las cuestiones importantes. Cuando una superpotencia siente amenazados sus intereses nacionales (capitalistas) puede paralizar cualquier acción. Consecuentemente, la ONU sólo puede actuar cuando por alguna razón raramente los “intereses nacionales” de todos los gobiernos coinciden. ¡La diplomacia, también en las Naciones Unidas, es simplemente una continuación de la política por otros medios!

Como último recurso, el imperialismo recurre a la fuerza, es decir, a la guerra, y como Lenin decía citando al general alemán Clausewitz, ésta también es la continuación de la política por otros medios (por la fuerza). Si el imperialismo o el capitalismo mantienen una política en casa ¿por qué deberían cambiar esa política en el exterior? La política en ambas esferas no es un ejercicio desinteresado sino que sigue los intereses de clase de los capitalistas.

Los representantes del capital debemos llamar a las cosas por su verdadero nombre en las Naciones Unidas siempre actúan en interés de su clase, y en absoluto lo hacen en interés de las naciones o pueblos del mundo. La renta, el interés y el beneficio de los banqueros, millonarios e industriales, son lo que defienden los políticos y diplomáticos capitalistas. Se puede aplicar lo mismo, por ejemplo, a la diplomacia en las Naciones Unidas, y al imperialismo estadounidense y a su política hacia el gobierno de Allende.

Los dirigentes del PC se intentan engañar diciendo que existe una diferencia. Aunque la marioneta títere lleve otro vestido, utilice palabras y expresiones diferentes, los hilos los mueve el mismo gobierno en Washington, que a su vez es manejado por los máximos dueños de los títeres desde Wall Street. Ocurre lo mismo con las demás naciones capitalistas.

Pero esto no es suficiente para los dirigentes del Partido Comunista que trágicamente, y de forma inconsciente, confunden a sus propios militantes y a los trabajadores que les escuchan. Se pueden ver sus propias contradicciones. El 19 de julio en The Morning Star aparecía lo siguiente: “Mientras la opinión democrática mundial (¡) estaba movilizándose en apoyo de los acosados demócratas chipriotas, Washington decía que su gobierno estaba ayudando a apaciguar a la Junta de Atenas...” ¡Estos son los mismos caballeros que apelan a la ONU! ¡Cómo si los “demócratas” de otros países capitalistas fueran diferentes a los “demócratas” de Washington! La única diferencia es que son menos poderosos y debido a la ausencia de un movimiento obrero político en EEUU, los últimos quizá pueden actuar de forma más ruda.

Recurrir a Belcebú frente a la maldad de Satán es una tarea poco rentable. Pero escuchen esta declaración quejumbrosa realizada incluso antes de la intervención del capitalismo turco. No es un artículo aislado sino el editorial del 19 de julio: “Chipre es la víctima de un acto de agresión por parte de los fascistas griegos. Las Naciones Unidas no pueden permitir que esto se legitime. El Consejo de Seguridad debe tomar las medidas concretas necesarias para asegurar la retirada de todas las tropas griegas y restaurar el gobierno legalmente elegido”. Y con un humor más inconsciente al día siguiente: “La conquista del territorio por la fuerza de las armas nunca puede ser tolerado por las Naciones Unidas; si lo hace es ensuciar los principios de la Declaración de la ONU”.

Vietnam

La ONU, como la Liga de las Naciones, ha sido incapaz de resolver una sola guerra en la que estuvieran en juego los intereses de las grandes potencias. Se puede ver su impotencia en Vietnam durante los últimos veinticinco años y su fracaso a la hora de emprender alguna acción contra el imperialismo portugués y sus guerras en África.

Sólo la resistencia armada del pueblo africano y vietnamita, de la misma forma que la revolución del pueblo portugués y las fuerzas armadas los oficiales de menor graduación y los soldados normales, es lo que ha obligado a retirarse al capitalismo portugués. Del mismo modo, la rebelión de los soldados en Vietnam y la oposición de las masas estadounidenses obligó a EEUU a retirarse. La ONU no ha jugado ningún papel en este o en cualquier otro conflicto importante.

Podríamos dar cientos de citas literales de The Morning Star para demostrar las flagrantes contradicciones de la posición del Partido Comunista. Tendremos que contentarnos con sólo unas pocas. En su número del 18 de agosto, cuando la situación cada vez era más obvia, en un editorial se decía lo siguiente: “Los gobernantes de Gran Bretaña, Grecia y Turquía, con el apoyo de EEUU, tienen interés en mantener las divisiones que existen dentro de la comunidad chipriota. Por eso frenan el movimiento por la independencia porque eso les ayuda a mantener su control sobre la isla... Los chipriotas deben pedir ayuda para solucionar sus problemas si lo necesitan. Y la ONU es el mejor instrumento para hacerlo”.

De nuevo pidieron ayuda al Rey Stork contra el Rey Log. Desde los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña ¡a los representantes de estos gobiernos en las Naciones Unidas! Sólo queda maravillarse ante tanta estupidez política. ¡Les ocurre esto porque han abandonado cualquier esperanza en la clase obrera mundial y están buscando algo que la sustituya!

Querían que la ONU “actuara” y actuó. El 2 de agosto declaraban: “Un portavoz de la ONU dijo que las fuerzas de la ONU aún estaban esperando más instrucciones de su sede en Nueva York y estaban tomando nota de la petición del mando turco de retirada de las tropas de la ONU de las zonas ocupadas por los turcos”. ¡Así prepararon el camino para los invasores turcos! ¿Cómo podía ocurrir otra cosa que entrase en conflicto con los intereses de los gobernantes británicos, estadounidenses, rusos, etc.,?

Kissinger

El 15 de agosto aparecía en The Morning Star un artículo con las siguientes palabras: “LA CIA CONSPIRÓ PARA ASESINAR A MAKARIOS, FUERZA DE LA OTAN EN LA ISLA, KISSINGER ACUSADO DE DIVIDIR CHIPRE. Kissinger y la CIA ayer fueron acusados de planear toda la cuestión de Chipre y conspirar para derrocar al presidente Makarios para animar a los turcos a la partición de la isla...” ¡Y todavía seguían apelando a los representantes de Kissinger en el Consejo de Seguridad de la ONU como si ellos pudieran dar una respuesta diferente de las de sus amos! En el mismo número citan a Makarios diciendo con tristeza: “Los acontecimientos en Chipre demuestran que los pequeños países no pueden basarse en aquellas potencias que pretenden ser los pacificadores y guardianes de la paz internacional”.

Que Makarios, como representante de un minúsculo país capitalista, tenga esperanzas e ilusiones en las grandes potencias es natural. ¿Pero qué podemos decir de personas que pretenden practicar el método científico del marxismo y tener una comprensión de la división de clase de la sociedad?

La confusión total se puede ver en sus propias palabras en el editorial del 15 de agosto: “Ahora, más contento que unas pascuas, después de su éxito militar inicial y animado por el fracaso total de sus socios de la OTAN para asegurar que se lleve a cabo la resolución de la ONU del 20 de julio, (los turcos) han decidido intentar imponer por la fuerza bruta su voluntad sobre la población chipriota. No hay que permitir que esto triunfe. El Consejo de Seguridad de la ONU que pidió ayer el final de las hostilidades debe seguir con una presión política y económica contundente para detener la agresión. Las potencias occidentales dicen que hay muchas dificultades en el camino para una intervención militar de la ONU. Pero esta es su excusa para no hacer nada en absoluto. El mundo entero sabe que ellos han sido el principal apoyo de la reacción griega, si retiran su apoyo y ayuda al régimen turco eso tendría un efecto decisivo.

... La alianza bélica de la OTAN... es una colección de ladrones imperialistas, todos buscando dominar Chipre para sus propios objetivos y colocar sus fichas en el proceso... Ahora en primer lugar es necesario detener la agresión y garantizar el alto el fuego. Pero a esto debe seguir una implantación rápida de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU del 20 de julio...”

Y una vez más en su editorial del 20 de agosto podemos leer: “Los líderes estadounidenses obviamente han hecho la vista gorda ante el ataque turco. Decir que la poderosa presencia militar de las fuerzas turcas sobre suelo turco hace difícil una intervención militar de la ONU no tiene sentido. La cuestión es que si EEUU hubiera amenazado con retirar su ayuda política, militar y económica a Turquía, el gobierno turco no se habría atrevido a utilizar la fuerza para desmembrar la isla... Está claro que incluso la OTAN no es lo que sus creadores y seguidores pretenden que sea, el protector de la paz y los pequeños países. Es una organización de ladrones imperialistas dispuesta a traicionar a los pueblos y gobiernos para sus propios objetivos y están dispuestos a dividir Chipre para mantener allí sus bases militares y navales”.

¡Vemos como en el mismo editorial castigan a los ladrones imperialistas de la OTAN y después suplican que estos mismos ladrones emprendan acciones contra los intereses de los ladrones! ¿Puede haber mayor engaño, y lo que es peor, la locura puede llegar a niveles más altos?

Mientras tanto en Chipre se está desarrollando un drama sangriento. Más de un tercio de la población (250.000) son refugiados que viven en la miseria y el hambre. El imperialismo turco se ha apoderado del 34 por ciento de la isla. Los turco-chipriotas a quienes pretenden proteger, son sólo el 18 por ciento de la población dispersa por toda la isla.

La verdadera razón para la invasión, aparte de consideraciones militares estratégicas es que el 70 por ciento de los recursos agrícolas, industriales y mineros están en la región que está bajo su control. Más de dos tercios de la industria turística también están en esta zona. La clase dominante turca espera conseguir de una forma permanente una parte del norte de la isla. Está dispuesta a hacer alguna referencia a “los derechos de las naciones”, “libertad de agresión”, etc., como en Oriente Medio y otras guerras, la Segunda Guerra Mundial demostró que no cuenta para nada en los cálculos de las grandes superpotencias.

Los intereses capitalistas económicos, militares y estratégicos son los que deciden sus acciones. Si los intereses del imperialismo estadounidense junto con el británico y el imperialismo mundial estuvieran seriamente en juego, igual que con los de la Unión Soviética, podrían obligar a los imperialistas turcos a retirarse.

Mientras tanto el primer ministro turco dice cínica y brutalmente que no había “necesidad de un éxodo forzoso de los greco-chipriotas de la región controlada por Turquía. Aunque este movimiento de población de cualquier forma ocurriría con el tiempo”. Esa es la política del puño de terciopelo o la fuerza desnuda. Esa es la verdadera política del imperialismo y de todos los países capitalistas en las relaciones fundamentales entre los países. La clase obrera, cuyos intereses son los mismos en todos los países, debe aprender a comprender estas lecciones, si no lo hace sufrirá la destrucción de sus organizaciones y un desastre internacional.

Una prueba de la preocupación que deben sentir las bases del Partido Comunista de Chipre y de los otros partidos comunistas, se puede encontrar en el siguiente extracto de un artículo aparecido en Irish Times (30/7/74). En una entrevista a Nikos Demetriou, dirigente del AKEL, decía lo siguiente con relación a Makarios: “Su fracaso en frustrar el golpe a pesar del apoyo del 98 por ciento de la población incuestionablemente desencadenará un pensamiento renovado entre la izquierda de la deseabilidad de un ala militar armada en cualquier movimiento político democrático. Creo que lo ocurrido en Chipre definitivamente subraya la lección de Chile para todos los revolucionarios”.


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