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¿Debe tener la UAB [Universidad Autónoma de Barcelona] un acuerdo de colaboración con el Banco Santander? ¿Tienen que depender veinte becas posdoctorales de este acuerdo con la entidad bancaria? Entre el Banco Santander y la UAB, ¿quién de los dos tiene más poder para ponerle condiciones al otro?
Con estas preguntas iniciaba el escrito con que se dirigía Lluís Perarnau a sus compañeros del PAS para explicarles qué es lo que él entiende por defender una universidad pública de calidad para todos. Y las preguntas se iban respondiendo: la UAB tiene un presupuesto 313 millones de euros para 2008, mientras el Banco Santander tiene el objetivo declarado de llegar a 10.000 millones de euros de beneficios (¡a pesar de la crisis!).
Junto a la denuncia de la creciente dependencia de la universidad pública de ésta y otras entidades bancarias, se exponían las razones por las que se opone a la implantación de los planes de Bolonia y se denunciaba también la privatización de servicios y las condiciones laborales precarias que se dan en estas empresas (limpieza, vigilancia, fotocopias, mantenimiento...), los sueldos completamente insuficientes para llegar a fin de mes, la insuficiente política de becas, la masificación, la ausencia de horarios e itinerarios para los estudiantes que tienen que compatibilizar los estudios con el trabajo...
En el programa planteaba romper los acuerdos con "socios estratégicos" como el Banco Santander y buscar financiación pública para las becas que hoy dependen de estos acuerdos, comprometer a la UAB a pagar un salario mínimo de 1.100 euros mensuales netos en las empresas externalizadas, con el 100% del salario en caso de baja por enfermedad, y que se hagan nuevos horarios e itinerarios para los estudiantes trabajadores, etc.
El apoyo obtenido por el compañero ha sido de 21¿Debe tener la UAB [Universidad Autónoma de Barcelona] un acuerdo de colaboración con el Banco Santander? ¿Tienen que depender veinte becas posdoctorales de este acuerdo con la entidad bancaria? Entre el Banco Santander y la UAB, ¿quién de los dos tiene más poder para ponerle condiciones al otro?
Con estas preguntas iniciaba el escrito con que se dirigía Lluís Perarnau a sus compañeros del PAS para explicarles qué es lo que él entiende por defender una universidad pública de calidad para todos. Y las preguntas se iban respondiendo: la UAB tiene un presupuesto 313 millones de euros para 2008, mientras el Banco Santander tiene el objetivo declarado de llegar a 10.000 millones de euros de beneficios (¡a pesar de la crisis!).
Junto a la denuncia de la creciente dependencia de la universidad pública de ésta y otras entidades bancarias, se exponían las razones por las que se opone a la implantación de los planes de Bolonia y se denunciaba también la privatización de servicios y las condiciones laborales precarias que se dan en estas empresas (limpieza, vigilancia, fotocopias, mantenimiento…), los sueldos completamente insuficientes para llegar a fin de mes, la insuficiente política de becas, la masificación, la ausencia de horarios e itinerarios para los estudiantes que tienen que compatibilizar los estudios con el trabajo…
En el programa planteaba romper los acuerdos con “socios estratégicos” como el Banco Santander y buscar financiación pública para las becas que hoy dependen de estos acuerdos, comprometer a la UAB a pagar un salario mínimo de 1.100 euros mensuales netos en las empresas externalizadas, con el 100% del salario en caso de baja por enfermedad, y que se hagan nuevos horarios e itinerarios para los estudiantes trabajadores, etc.
El apoyo obtenido por el compañero ha sido de 213 votos, siendo el segundo candidato del PAS más votado, a sólo 6 votos del primero. Es un indicativo claro de que los trabajadores están buscando una alternativa a la izquierda, que quieren que se vaya más allá de las declaraciones genéricas a favor de la universidad pública que se hacen a menudo por parte de dirigentes sindicales y de la izquierda y que se lleven a cabo de manera efectiva las medidas que se requieren para mejorar nuestras condiciones de vida, de trabajo y de estudio.3 votos, siendo el segundo candidato del PAS más votado, a sólo 6 votos del primero. Es un indicativo claro de que los trabajadores están buscando una alternativa a la izquierda, que quieren que se vaya más allá de las declaraciones genéricas a favor de la universidad pública que se hacen a menudo por parte de dirigentes sindicales y de la izquierda y que se lleven a cabo de manera efectiva las medidas que se requieren para mejorar nuestras condiciones de vida, de trabajo y de estudio.