Corriente Marxista Internacional

XIV Congreso Estatal  (Madrid, 21, 22 y 23 de noviembre)

Los próximos 21, 22 y 23 de noviembre el Sindicato de Estudiantes celebrará, en Alcorcón, su XIV Congreso Estatal y agrupará a unos 200 delegados procedentes de todo el Estado y a una decena de invitados internacionales de Venezuela, México, Brasil, El Salvador, Francia, Gran Bretaña, Austria, Italia y Dinamarca.
El Sindicato de Estudiantes organiza los congresos cada dos cursos para poder garantizar a los afiliados un debate político permanente y un control democrático efectivo de la dirección. Por supuesto, el congreso realizará un balance de la actividad de estos dos últimos años y marcará las tareas que tendremos por delante, pero también discutiremos los temas más candentes de la lucha de clases.

XIV Congreso Estatal  (Madrid, 21, 22 y 23 de noviembre)

Los próximos 21, 22 y 23 de noviembre el Sindicato de Estudiantes celebrará, en Alcorcón, su XIV Congreso Estatal y agrupará a unos 200 delegados procedentes de todo el Estado y a una decena de invitados internacionales de Venezuela, México, Brasil, El Salvador, Francia, Gran Bretaña, Austria, Italia y Dinamarca.
El Sindicato de Estudiantes organiza los congresos cada dos cursos para poder garantizar a los afiliados un debate político permanente y un control democrático efectivo de la dirección. Por supuesto, el congreso realizará un balance de la actividad de estos dos últimos años y marcará las tareas que tendremos por delante, pero también discutiremos los temas más candentes de la lucha de clases.

Así, en la sesión del 22 por la tarde el debate versará sobre la crisis económica del sistema capitalista y la alternativa socialista que defiende el Sindicato. Invitaremos a sindicalistas y a trabajadores de empresas en lucha. Y el domingo 23 por la mañana, el congreso cerrará con un debate sobre la revolución en América Latina, donde los invitados internacionales podrán relatar de primera mano lo que está sucediendo en este continente y la necesidad de profundizar y extender la revolución expropiando en Venezuela, Bolivia, etc. a los capitalistas. ¡Qué diferencia con los congresos de otras organizaciones reformistas donde en lugar de la discusión política y el debate, lo que prevalece es la lucha por los cargos y el pasilleo!

Las ideas del marxismo

Alguien podría preguntarse: ¿Por qué en el congreso de un "sindicato de estudiantes" se discute de la crisis económica, del socialismo y de la revolución en América Latina? Al fin y al cabo, los dirigentes de CCOO y UGT, por ejemplo, se empeñan una y otra vez en presentarse como "agentes sociales", apartidistas. Incluso muchas veces señalan que la política no va con ellos, que ellos solamente defienden a los trabajadores. Desde este punto de vista, un sindicato no debería tener un perfil político tan claro, una ideología definida y marcada.
El problema es que en una sociedad dividida en clases sociales como la nuestra, no contar con una ideología propia significa ineludiblemente absorber y reflejar la ideología de la clase dominante. Si lo pensamos bien, eso es precisamente lo que sucede en las cúpulas sindicales, y en los partidos reformistas. Recientemente pudimos escuchar al dirigente de UGT del comité de empresa de Ford en Almussafes señalar que no podían hacer nada contra el expediente de regulación de empleo abierto por la empresa porque lo cierto era que no se vendían coches. ¿Cuántas veces hemos escuchado a los dirigentes sindicales limitarse a "gestionar las pérdidas"? Es decir, intentar que despidan a 4.000 en lugar de 5.000, cuando lo que deberían de hacer es luchar por evitar todos los despidos. El problema es ideológico: no tienen alternativa al sistema capitalista. No cuentan con una herramienta ideológica que les permita romper con la lógica del capitalismo. Esta herramienta sólo puede ser el marxismo, que explica el funcionamiento del sistema capitalista, señala sus contradicciones y demuestra la necesidad histórica de transformar la sociedad a través de la clase obrera, la única capaz de semejante tarea por el papel que juega en la producción.
El Sindicato de Estudiantes ha logrado sobrevivir a las colosales presiones del sistema capitalista precisamente porque la dirección del Sindicato es marxista y defiende estas ideas. Desde nuestro nacimiento en 1985 hemos sufrido ataques, represión, provocaciones, etc. Sin embargo, lejos de naufragar como las demás organizaciones estudiantiles que han surgido y desaparecido en todo este tiempo, nos hemos fortalecido y hoy en día somos la principal organización juvenil de todo el Estado. Hemos sido también una referencia para otros compañeros en el resto del mundo, así por ejemplo, en Italia han surgido los Comités en Defensa de la Escuela Pública, o en México el CEDEP, con las misma ideas y los mismos métodos que aquí defendemos. El Sindicato de Estudiantes fue creado por la Corriente Marxista El Militante, la Corriente Marxista Internacional (CMI) en el Estado español. Esta organización se ha caracterizado por mantenerse firme defendiendo las ideas del marxismo, cuando a su alrededor muchos "revolucionarios" claudicaban. Hoy en día la CMI está presente en más de treinta países y juega un papel muy importante en las revoluciones en América Latina.
Gracias a estas ideas y orientación el Sindicato de Estudiantes ha podido dirigir al movimiento estudiantil en todos y cada uno de los acontecimientos que han sacudido la lucha de clases en el Estado español: luchas del 86/87, movilizaciones contra las guerras imperialistas en Iraq, conflictos educativos como la LOU, la Ley de "Calidad", LOE, Bolonia, o acciones contra las agresiones fascistas, como las que protagonizamos, hace ahora un año, tras el asesinato de Carlos Palomino a manos de un nazi en Madrid.
Las ideas del marxismo nos enseñan a confiar en la clase obrera, a orientarnos al movimiento obrero, a participar en sus luchas para evitar un solo despido. Así hemos estado codo con codo con los trabajadores de EMT, de TMB, de EMTE o de Delphi, del metal en Vigo o Granada o de la limpieza en Madrid, Cornellà, Girona... Siempre vinculando a la juventud con la clase obrera y siempre tratando de impulsar cualquiera de estas luchas aportando, humildemente, nuestro granito de arena.
También el marxismo nos ayuda a entender que nuestras finanzas no pueden depender de subvenciones o ayudas del Estado. No renunciamos a ellas, pero nos autofinanciamos del propio movimiento: Quien paga al flautista, escoge la melodía... El que los sindicatos y partidos reformistas tengan elevadaLos próximos 21, 22 y 23 de noviembre el Sindicato de Estudiantes celebrará, en Alcorcón, su XIV Congreso Estatal y agrupará a unos 200 delegados procedentes de todo el Estado y a una decena de invitados internacionales de Venezuela, México, Brasil, El Salvador, Francia, Gran Bretaña, Austria, Italia y Dinamarca.
El Sindicato de Estudiantes organiza los congresos cada dos cursos para poder garantizar a los afiliados un debate político permanente y un control democrático efectivo de la dirección. Por supuesto, el congreso realizará un balance de la actividad de estos dos últimos años y marcará las tareas que tendremos por delante, pero también discutiremos los temas más candentes de la lucha de clases.

Así, en la sesión del 22 por la tarde el debate versará sobre la crisis económica del sistema capitalista y la alternativa socialista que defiende el Sindicato. Invitaremos a sindicalistas y a trabajadores de empresas en lucha. Y el domingo 23 por la mañana, el congreso cerrará con un debate sobre la revolución en América Latina, donde los invitados internacionales podrán relatar de primera mano lo que está sucediendo en este continente y la necesidad de profundizar y extender la revolución expropiando en Venezuela, Bolivia, etc. a los capitalistas. ¡Qué diferencia con los congresos de otras organizaciones reformistas donde en lugar de la discusión política y el debate, lo que prevalece es la lucha por los cargos y el pasilleo!

Las ideas del marxismo

Alguien podría preguntarse: ¿Por qué en el congreso de un “sindicato de estudiantes” se discute de la crisis económica, del socialismo y de la revolución en América Latina? Al fin y al cabo, los dirigentes de CCOO y UGT, por ejemplo, se empeñan una y otra vez en presentarse como “agentes sociales”, apartidistas. Incluso muchas veces señalan que la política no va con ellos, que ellos solamente defienden a los trabajadores. Desde este punto de vista, un sindicato no debería tener un perfil político tan claro, una ideología definida y marcada.
El problema es que en una sociedad dividida en clases sociales como la nuestra, no contar con una ideología propia significa ineludiblemente absorber y reflejar la ideología de la clase dominante. Si lo pensamos bien, eso es precisamente lo que sucede en las cúpulas sindicales, y en los partidos reformistas. Recientemente pudimos escuchar al dirigente de UGT del comité de empresa de Ford en Almussafes señalar que no podían hacer nada contra el expediente de regulación de empleo abierto por la empresa porque lo cierto era que no se vendían coches. ¿Cuántas veces hemos escuchado a los dirigentes sindicales limitarse a “gestionar las pérdidas”? Es decir, intentar que despidan a 4.000 en lugar de 5.000, cuando lo que deberían de hacer es luchar por evitar todos los despidos. El problema es ideológico: no tienen alternativa al sistema capitalista. No cuentan con una herramienta ideológica que les permita romper con la lógica del capitalismo. Esta herramienta sólo puede ser el marxismo, que explica el funcionamiento del sistema capitalista, señala sus contradicciones y demuestra la necesidad histórica de transformar la sociedad a través de la clase obrera, la única capaz de semejante tarea por el papel que juega en la producción.
El Sindicato de Estudiantes ha logrado sobrevivir a las colosales presiones del sistema capitalista precisamente porque la dirección del Sindicato es marxista y defiende estas ideas. Desde nuestro nacimiento en 1985 hemos sufrido ataques, represión, provocaciones, etc. Sin embargo, lejos de naufragar como las demás organizaciones estudiantiles que han surgido y desaparecido en todo este tiempo, nos hemos fortalecido y hoy en día somos la principal organización juvenil de todo el Estado. Hemos sido también una referencia para otros compañeros en el resto del mundo, así por ejemplo, en Italia han surgido los Comités en Defensa de la Escuela Pública, o en México el CEDEP, con las misma ideas y los mismos métodos que aquí defendemos. El Sindicato de Estudiantes fue creado por la Corriente Marxista El Militante, la Corriente Marxista Internacional (CMI) en el Estado español. Esta organización se ha caracterizado por mantenerse firme defendiendo las ideas del marxismo, cuando a su alrededor muchos “revolucionarios” claudicaban. Hoy en día la CMI está presente en más de treinta países y juega un papel muy importante en las revoluciones en América Latina.
Gracias a estas ideas y orientación el Sindicato de Estudiantes ha podido dirigir al movimiento estudiantil en todos y cada uno de los acontecimientos que han sacudido la lucha de clases en el Estado español: luchas del 86/87, movilizaciones contra las guerras imperialistas en Iraq, conflictos educativos como la LOU, la Ley de “Calidad”, LOE, Bolonia, o acciones contra las agresiones fascistas, como las que protagonizamos, hace ahora un año, tras el asesinato de Carlos Palomino a manos de un nazi en Madrid.
Las ideas del marxismo nos enseñan a confiar en la clase obrera, a orientarnos al movimiento obrero, a participar en sus luchas para evitar un solo despido. Así hemos estado codo con codo con los trabajadores de EMT, de TMB, de EMTE o de Delphi, del metal en Vigo o Granada o de la limpieza en Madrid, Cornellà, Girona... Siempre vinculando a la juventud con la clase obrera y siempre tratando de impulsar cualquiera de estas luchas aportando, humildemente, nuestro granito de arena.
También el marxismo nos ayuda a entender que nuestras finanzas no pueden depender de subvenciones o ayudas del Estado. No renunciamos a ellas, pero nos autofinanciamos del propio movimiento: Quien paga al flautista, escoge la melodía... El que los sindicatos y partidos reformistas tengan elevadas deudas con la banca y dependan en gran medida del dinero del Estado es también una importante causa de la política que llevan luego a la práctica. Nosotros queremos rendir cuentas ante los estudiantes y trabajadores, no ante los banqueros, así que en las manifestaciones vamos con huchas, organizamos colectas, vendemos material... y, por supuesto, nuestro congreso en Alcorcón tendrá una cuota de inscripción, para cubrir los gastos.

Fortalecer las organizaciones revolucionarias

La revolución en América Latina sólo es un anticipo de los magníficos acontecimientos que también tendrán lugar en Europa y, en concreto, en el Estado español. De hecho, las luchas que vivimos contra el PP entre los años 2001 y 2004 —donde el Sindicato de Estudiantes jugó un papel de primer orden— marcan el camino de lo que está por venir. La crisis económica impulsa aún con más fuerzas un cuestionamiento masivo del sistema capitalista. Los jóvenes y trabajadores buscan instintivamente una alternativa al sistema, una alternativa que sólo la CMI puede dar.
Precisamente para estar a la altura de los acontecimientos que vamos a vivir, debemos fortalecer las filas de las organizaciones revolucionarias: del Sindicato de Estudiantes, necesitamos que te afilies a la organización de los jóvenes revolucionarios y de la Corriente Marxista El Militante, porque si estás de acuerdo con las ideas y métodos del Sindicato, es que estás de acuerdo con las ideas y métodos del marxismo.s deudas con la banca y dependan en gran medida del dinero del Estado es también una importante causa de la política que llevan luego a la práctica. Nosotros queremos rendir cuentas ante los estudiantes y trabajadores, no ante los banqueros, así que en las manifestaciones vamos con huchas, organizamos colectas, vendemos material... y, por supuesto, nuestro congreso en Alcorcón tendrá una cuota de inscripción, para cubrir los gastos.

Fortalecer las organizaciones revolucionarias

La revolución en América Latina sólo es un anticipo de los magníficos acontecimientos que también tendrán lugar en Europa y, en concreto, en el Estado español. De hecho, las luchas que vivimos contra el PP entre los años 2001 y 2004 -donde el Sindicato de Estudiantes jugó un papel de primer orden- marcan el camino de lo que está por venir. La crisis económica impulsa aún con más fuerzas un cuestionamiento masivo del sistema capitalista. Los jóvenes y trabajadores buscan instintivamente una alternativa al sistema, una alternativa que sólo la CMI puede dar.
Precisamente para estar a la altura de los acontecimientos que vamos a vivir, debemos fortalecer las filas de las organizaciones revolucionarias: del Sindicato de Estudiantes, necesitamos que te afilies a la organización de los jóvenes revolucionarios y de la Corriente Marxista El Militante, porque si estás de acuerdo con las ideas y métodos del Sindicato, es que estás de acuerdo con las ideas y métodos del marxismo.


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