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A primeros de curso el Sindicat d´Estudiants denunció que en el IES Pau Claris de Barcelona se obligaba a los alumnos a cursar religión católica. En aquel momento la profesora de religión, una reconocida reaccionaria fundamentalista católica, caracterizada por sus prácticas antidemocráticas que habían levantado las quejas de padres y madres en otros centros en los que había estado, agrede a un alumno.
Denunciamos con una hoja los hechos y que no sólo no iban a hacer nada con la profesora, sino que querían sancionar al alumno agredido. En la hoja convocamos una asamblea en el centro, y nos encontramos el día de la asamblea que la directora nos echa del centro y, además, avisa a la policía, haciendo acto de presencia un par de secretas. Aún así, megáfono en mano hacemos la asamblea en la calle y participan medio centenar de alumnos, la directora está presente y hasta toma la palabra.
En la asamblea se forma un comité de estudiantes, padres, madres y profesores contra la represión que reparte días después varias hojas respondiendo a las mentiras de la directora y exigiendo las reivindicaciones fundamentales:
· Que quien quiera se pueda borrar de religión.
· Que se inhabilite a la profesora de religión.
· Que no se sancione al alumno agredido.
Poco después, gracias a la lucha en el centro y a los centenares de fax de protesta enviados (como mínimo sabemos que se enviaron quinientos) por estudiantes y trabajadores, bastantes profesores y miembros de la comunidad educativa, conseguimos las dos primeras reivindicaciones.
La profesora de religión coge la baja después de una reunión de la directora del Pau Claris con un representante del arzobispado de Barcelona (la directora lo ha negado ya que supone una grave ilegalidad), y los estudiantes, que a primeros de curso era IMPOSIBLE que se borraran de religión, finalmente lo podían hacer. Esta victoria parcial es una demostración en la práctica de que luchar sirve.

Persecución contra
los afiliados del SE

Pero a partir de entonces pretenden hacer pagar su derrota con una campaña brutal de represión contra los compañeros del Sindicat d´Estudiants. Al alumno agredido lo expulsaron del centro quince días, culpándolo de haber agredido a la profesora de religión, cuando una decena de alumnos estuvieron presentes y vieron que sucedió lo contrario. ¡Este hecho es gravísimo! Quieren convertir a la agresora en víctima.
Esto no es todo. La directora utiliza clases enteras de su asignatura para calumniarnos, mientras a nosotros nos niegan el derecho a asamblea en hora lectiva; ha mantenido reuniones con padres de alumnos para persuadirlos de que sus hijos no estén en el Sindicat d´Estudiants. A los compañeros que participaron en el Congreso estatal del SE la jefa de estudios intentó amedrentarlos, poniéndoles un examen de un día para otro con la amenaza de suspenso de la asignatura a quien no fuera. Se echó atrás con una recogida de firmas inmediata en clase y la queja de algunos profesores. El 26 de octubre, día de la huelga de estudiantes convocada por el SE a nivel estatal, la dirección pretendió que se llamara a los padres de los alumnos que habían hecho huelga de 4º de la ESO, cuando habitualmente sólo se hace con 1º ESO en días normales. Todo esto tiene un nombre, y es una campaña permanente de acoso escolar contra los estudiantes del SE.
En las elecciones al Consejo Escolar, en las que nos presentamos, la directora hizo campaña abiertamente contra nuestra candidatura y el día de la votación llevó a cabo un fraude electoral negando el derecho a voto a quien no llevara el DNI (cuando no viene especificado en la normativa y no se hace en ningún otro centro). Impugnamos las elecciones demandando que se repitieran, alegando hasta nueve ilegalidades en el proceso electoral, todas en contra nuestra. La respuesta de la directora ha sido negativa, recurriendo otra vez a las mentiras más descaradas y negando el acoso escolar.
Esta situación es insostenible. La directora del IES Pau Claris, Mercé Miralles, con la colaboración de la Administración que no ha hecho nada para impedirlo, está actuando con los métodos represivos característicos de la derecha, persiguiendo, calumniando y acosando a los alumnos que quieren mejorar la situación del centro y de la educación en general y reivindicar sus derechos. El objetivo de la directora está claro: los estudiantes no se deben organizar, y pobre del que lo haga. Por contra el Sindicat d'Estudiants ha respondido a todos los ataques contra los derechos democráticos y lo continuaremos haciendo.
Esto no cae del cielo, sino que tiene que ver con un proceso más amplio. La clase dominante está llevando a cabo una campaña de criminalización brutal de la juventud. Quieren trasladar una imagen de la juventud que nada tiene que ver con la realidad, y así justificar los ataques a la educación pública y la represión: prohibición de manifestaciones como el 26 de octubre, represión a los que luchamos, etc.
La lucha por los derechos democráticos en un instituto es una lucha más amplia, para empezar por una educación pública, democrática y de calidad.

Reivindicaciones de los alumnos del Pau Claris

· Retirada del expediente al alumno agredido por la profesora de religión. Comisión de convivencia.
· Basta ya de acoso contra los compañeros del SE y los estudiantes en general. ¡Basta de represión!
· Sala de alumnos para los que no queramos salir al patio en la hora del recreo.
· Biblioteca abierta en la hora del patio y en un horario más amplio.
· Ningún estudiante que lo necesite por razón económica o de distancia del centro sin beca de comedor.
· Libros de texto gratuitos para todos los alumnos del centro.
· Reunión de delegados y asambleas de estudiantes en horas lectivas sin la presencia de la dirección del centro.