E l  M i l i t a n t e   Nº 1 46

Sindical....

15 enero / 7 febrero 2002


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Talleres Soldevilla (Asturias)

La especulación inmobiliaria echa el cierre a una empresa centenaria

Talleres Soldevilla es una empresa de la comarca del Nalón, en Asturias. Durante sus más de cien años de existencia se realizaron en ella trabajos de ajuste, fundición, calderería, forja y montaje. Durante los últimos 25 años los trabajadores han asistido al progresivo desmantelamiento de la empresa, a la disminución de plantilla, el cierre de talleres y la venta de los terrenos donde éstos se ubicaban para construir viviendas.
Por fin, en el mes de septiembre la empresa presenta una suspensión de pagos que afecta al total de la plantilla (en este momento de 16 trabajadores). Ante esta situación los trabajadores deciden ocupar las instalaciones por tiempo indefinido. Su reivindicación: exigir un proyecto de futuro para una empresa que, nos aseguran, no tiene competencia en la comarca.

Entrevistamos a Eloy Alonso, delegado por CCOO y portavoz de los trabajadores.

El Militante.– Explícanos cómo se llega a la situación actual.

Eloy Alonso.– Esta empresa estaba ubicada inicialmente a la entrada de Sama de Langreo, fuera de la zona urbana, pero progresivamente se ha ido construyendo hasta que quedó prácticamente en el centro de la ciudad. Hace aproximadamente dos años, con el anterior gerente, se produjo la mayor parte de la venta de terrenos y la mayor descapitalización de la empresa. Nosotros exigimos por estos hechos su dimisión, amenazando con ir a una huelga indefinida, pues temíamos que se llegara al cierre.

Con el nuevo gerente elaboramos un proyecto de viabilidad, puesto que existía una gran cartera de clientes, de la talla de Hunosa, Aceralia... El proyecto pasaba por el traslado de la empresa al polígono industrial de Riaño III y por una inversión de 150 millones. Pero cuando llegó la hora del traslado, el Consejo de Administración plantea que no va a invertir ni un duro.

Cuando nos presentaron la suspensión de pagos teníamos una cartera de obra para sacar en el taller, así como una cartera pendiente de Aceralia que nos aseguraba facturar durante al menos un año más. Pero no fuimos capaces de sacar el trabajo por lo obsoleto de las instalaciones. Hace 30 años que la empresa no invierte nada, y la maquinaria está totalmente anticuada.

EM.– ¿Cómo es posible que una empresa con tanto trabajo como era ésta, con todo ese patrimonio, más el dinero obtenido por la venta de terrenos, pueda decir que no tiene beneficios y cerrar?

E.– ¿Por qué? Pues porque lo permite la ley, que está hecha para proteger a los especuladores. Ellos empezaron a dividir los terrenos entre los distintos herederos, a parcelarlos y a venderlos. Era obvio lo que estaban haciendo, pero los trabajadores no podemos hacer nada ante esto mientras la empresa nos mantenga los salarios, la antigüedad, etc, y eso sí lo cumplían. Sólo ahora que nos encontramos en la calle es cuando podemos denunciar la especulación tan grande que hubo.

El gerente mantiene que han invertido unos 25 millones en los últimos 20 años. Es mentira, podéis ver el taller ¿donde están esos 25 millones? Igual los tiene debajo de la cama, no sé, desde luego, no en Talleres Soldevilla.

EM.– ¿Desde que habéis empezado el encierro, tenéis alguna expectativa de solución?

E.– Lo más firme que hubo fue un empresario con el cual fijamos incluso la fecha para reiniciar el trabajo. El día antes nos dijo que habían surgido problemas con uno de los socios. ¿Por qué se echaron atrás? No queremos ni pensar que hay una mano negra interesada en cerrar la empresa como sea. Ahora seguimos hablando con empresarios, pero hay que ser muy cautos.

EM.– ¿No habéis valorado la posibilidad de que quien se haga cargo de la empresa no sea el sector privado, sino el gobierno central o autonómico?

E.– Pues mira, ya que lo comentas, lo que no veo lógico es que el Ayuntamiento de Gijón haya invertido cientos de millones para evitar que el Sporting baje a segunda y que para evitar un cierre no haya un Ayuntamiento que lo plantee. Pero no, no tenemos ninguna oferta.

Ahora mismo estamos en regulación de empleo durante tres meses. Llegamos a este acuerdo para poder subsistir mientras buscábamos un empresario que se hiciera cargo, si al final no aparece nadie tendremos que picar donde se pueda. Para decírtelo más claro: si tenemos que encerrarnos en la consejería de industria, pues lo haremos. Somos pocos, pero es lo que hay.

EM.– ¿Cómo estáis económicamente? ¿Habéis pensado en recurrir a la solidaridad de otros trabajadores?

E.– A nosotros nos deben cinco meses de salario, unas 700.000 pts. No es la primera vez que la gente se ha ofrecido a ayudarnos, pero de momento no es necesario. Además existe un compromiso de la comarcal de CCOO de que ellos tirarán por todos los medios para que hasta el último trabajador quede recolocado.

EM.– La desaparición de esta empresa, con una media de antigüedad de 28 años, es un paso más en la destrucción del empleo estable. En las cuencas mineras, que han sufrido tantas reconversiones ¿Cuál es el futuro que le espera a la juventud?

E.– Hombre, aquí hay empresas importantes, con tradición sindical, y hay que intentar tirar de ellas, primero porque son rentables y segundo porque hay un movimiento sindical fuerte. Hay que evitar que la juventud trabaje a través de las ETTs, con contratos basura, coaccionados, etc.

EM.– Una última pregunta. Como miembro de CCOO y a la vista del panorama actual ¿Crees que hay condiciones para la convocatoria de una huelga general contra la política del gobierno y de la patronal?

E.– Bueno, yo estoy convencido, de que "España va bien" para los que tiene que ir bien, y cada vez va mejor para ellos. Con lo cual ¿Una huelga general? Sí, estoy convencido de que la necesitamos, porque aquí los que tienen dinero cada vez tienen más, pero luego ni hay inversiones ni nada, al margen de las buenas palabras. En este país se han firmado unos acuerdos, unas regulaciones, unos pactos, y no sólo con la derecha, ¿eh?, también antes...que eran para convocar una huelga general y no de un día ¿eh?

Mira, el último ejemplo lo tienes con el tema estudiantil. Este gobierno se pasa por el forro lo que piensa la gente y esto no era para una huelga de un día, era para haber generado una respuesta social muy importante y haberles advertido ¡A ver por donde vais! ¡Y a ver quién tiene más fuerza!




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