E l  M i l i t a n t e   Nº 1 46

Estado Español....

15 enero / 7 febrero 2002


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La presidencia española de la Unión Europea

Carlos Rodríguez

El pasado 30 de diciembre, en una patética ceremonia (con saltimbanquis y demás), el Rey de España y Aznar asistieron al traspaso de poderes de la presidencia europea de manos del primer ministro belga. En el fondo no hay ninguna contradicción entre la frivolidad y simpleza del acto con la importancia del traspaso de poderes.

La presidencia española de la UE no va a decidir nada serio respecto al futuro de Europa o sus gobiernos, pese a que el PP vaya ha hacer una campaña propagandística dando la impresión de que sí. Si Aznar hace algo lo hará con permiso de sus mayores (Francia y Alemania), ya sabemos: más recortes sociales, privatizaciones y una política de perrito faldero respecto al imperialismo americano, recorte de los derechos democráticos con la excusa del terrorismo, etc.

Los países europeos se mueven sobre una contradicción central: la necesidad de las fuerzas productivas de superar el estrecho marco de los estados nacionales frente a la necesidad de las respectivas burguesías nacionales de defender su mercado interno. Esta contradicción es irresoluble sobre la base de la dominación de la burguesía. La unificación de Europa es una tarea que sólo podrá hacer la clase trabajadora sobre la base de una economía socialista. Esto es lo que siempre ha defendido el marxismo

Esta contradicción no aparece ante nosotros de un modo claro, sino que a simple vista parece incluso que no existe. Se ha introducido el euro, una moneda única para doce países, se da la libre circulación de bienes y personas (el fin de las fronteras nacionales), se ha constituido un banco central europeo que regula la política monetaria para toda la zona euro, es evidente que se han dado pasos adelante importantes en la unificación política y económica de Europa sobre bases capitalistas. ¿Tira todo esto por tierra los planteamientos del marxismo respecto a la unificación sobre bases capitalistas de Europa? ¿Todas las dificultades de la Unión Europea son sólo defectos que con el tiempo se resolverán, o significan tendencias que en un futuro se agravarán y acabaran por destruir todos los avances realizados?

En todos los asuntos serios aparecen divergencias serias, las vacas locas, la política exterior, la ampliación de la UE, los poderes de la comisión europea o el parlamento europeo, cada país actúa independientemente y anteponiendo sus intereses nacionales (de su burguesía ) a los de la "construcción europea", el ejemplo más claro lo tenemos ahora mismo en Italia con la crisis del gobierno de Berlusconi, que refleja las divisiones en el seno de la burguesía italiana respecto al euro.

La izquierda debe defender una alternativa a la UE de los monopolios

Si los marxistas enfocáramos la cuestión de la UE como lo hacen los dirigentes de IU, PSOE o los sindicatos, no haríamos más que lamentarnos de que la UE no se ajuste al modelo ideal (sin contradicciones sociales, de pleno empleo donde se cumpla la ley y los empresarios los banqueros y las multinacionales no abusen de la "ciudadanía") que ellos tienen en la cabeza.

¿Por qué la realidad no se ajusta a ese modelo ideal de democracia europea social y participativa, sino que se divorcia cada vez mas de él? Porque, en primer lugar, ésta es la Europa de los monopolios que se unen frente a la competencia norteamericana y asiática. La comisión europea y el parlamento no son sino un instrumento para engañar a los trabajadores sobre el auténtico carácter de la Unión Europea y hacerles tragar mejor toda una serie de contra reformas. En particular es la Europa de los monopolios más fuertes, los alemanes y los franceses. Chirac y Schröeder no hacen sino obedecer las ordenes de sus amos de los consejos de administración de Elf o el Deutche Bank.

Si han podido avanzar tanto en la construcción europea en los últimos años ha sido debido al crecimiento económico que ha podido atenuar las contradicciones entre la diferentes burguesías sobre la base del reparto de los excedentes de ese crecimiento: pero con la economía europea y mundial en recesión la contradicción de la que hablábamos más arriba se acentuará. Las burguesías más débiles se tendrán que defender, en un contexto de recesión, de los productos más competitivos de las más fuertes para impedir el colapso de la industria nacional, y eso llevará a un recrudecimiento de las tensiones nacionales y al colapso de la UE. Los estados nacionales serán un obstáculo absoluto para la unificación política y económica de Europa .

Sólo un sector de la población puede unificar Europa y hacer de ella un lugar "de pleno empleo, participativa, con cohesión social": los trabajadores de todo el continente. Pero para ello los trabajadores más conscientes debemos preparar ese camino. ¿Cómo? En los próximos meses, participando en todas las movilizaciones contra la presidencia española de la UE, mostrando nuestro rechazo a los planes de Aznar y sus jefes y al mismo tiempo luchando por que en IU, en el PCE, en el PSOE, en los sindicatos, frente a la Europa de los monopolios, la Europa de Maastricht, se defienda la consigna de la Europa de los trabajadores, la consigna de los Estados Unidos Socialistas de Europa.




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