E l  M i l i t a n t e   Nº 1 46

Estado Español....

15 enero / 7 febrero 2002


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Teoría Marxista


XVI congreso del PCE

Más que nunca: volver a las ideas de Marx y Lenin

Juan García López
Militante del PCE

Inestabilidad internacional, guerras, recesión económica: podemos afirmar rotundamente que hemos entrado en un nuevo período en el que las convulsiones sociales no van a ser algo excepcional. Este es el punto del que deben partir las perspectivas del PCE si queremos tener a la organización preparada para intervenir en los acontecimientos que se avecinan. Una vez más afirmamos que la clase trabajadora necesita una organización que sea capaz de inspirarla, de darle confianza en sus propias fuerzas, de ligar su lucha al resto de sectores sociales oprimidos y de explicar cual es la alternativa real a sus problemas. Es necesario que los comunistas expliquemos pacientemente que el socialismo no es algo del pasado, como la burguesía machaca continuamente, sino que es la única alternativa posible a la actual situación de inestabilidad, sobreexplotación, etc.

Para esto es necesario que la militancia conozca claramente qué modelo de sociedad defendemos. Lamentablemente, algunas ideas que aparecen en los documentos oficiales de cara al XVI Congreso del PCE, a celebrarse el 1, 2 y 3 de marzo, no ayudan a esto. Por ejemplo, en la página 24 aparece una expresión que resume una idea que recorre todo el texto: "...el socialismo es un proceso. Su forma futura no está escrita...". Desde luego que no tenemos una bola de cristal, pero el marxismo, como método científico, sí nos sirve para predecir cómo será a grandes rasgos la sociedad socialista, es decir el modelo de sociedad que supere al capitalismo: una sociedad donde el beneficio privado deje de subordinar a los intereses de la mayoría, a los intereses de la clase trabajadora y del resto de las capas oprimidas; una sociedad donde las leyes del mercado serán sustituidas por la planificación democrática de la economía. Y por supuesto que el socialismo no es un "proceso", no es algo que se va construyendo "poco a poco" como asumieron hace mucho tiempo los reformistas; el socialismo es un estadio del desarrollo de la sociedad humana que a la clase obrera, por su papel objetivo en la producción, le corresponde conquistar en lucha abierta con la burguesía. Para los reformistas el socialismo en sí mismo no es nada, todo el objetivo es conseguir en el "proceso" mejoras para la población, nada más.

En la práctica, el reformismo se ha basado en la defensa de "lo posible" bajo esta sociedad, con lo que ni siquiera ha sido capaz de defender consecuentemente mejoras sociales graduales, en la medida que en la actua fase de capitalismo decadente no hay margen para tales mejoras. Se pueden conseguir mejoras bajo el capitalismo, pero sólo con la lucha de la clase obrera y siempre estarán en peligro bajo este sistema.

La idea del socialismo como un proceso gradual ha sido rebatida una y mil veces por Marx, Engels y Lenin en su lucha contra las tendencias oportunistas y es totalmente opuesta a las ideas y al programa que defiende el marxismo desde sus orígenes.

Es necesario que el PCE cambie de rumbo

Muchos militantes del PCE hemos notado que en los últimos años el trabajo de la organización y sus principales cuadros se ha centrado en el aspecto parlamentario, dejando de lado la intervención directa en la lucha de clases. Los marxistas nunca hemos despreciado el trabajo que una organización de masas puede hacer en el parlamento, utilizándolo como una plataforma más desde la que lanzar nuestras denuncias y alternativas; lo que sí rechazamos es utilizarlo como un fin en sí mismo o como el único medio para conseguir mejoras para la clase. Toda la historia reciente demuestra que la clase obrera sólo puede avanzar en sus condiciones luchando en las calles, todo lo demás es accesorio.

Desde la campaña por las 35 horas nuestra organización no ha intervenido de manera unificada y no es porque hayan faltado ocasiones: ¿dónde ha estado la campaña por la huelga general? ¿Y la campaña contra la última contrarreforma laboral?... Desgraciadamente en las ponencias oficiales del Congreso no aparece ni una sola palabra sobre las campañas a realizar en los próximos meses. Y ni siquiera esto sería suficiente; el Congreso debería servir también para lanzar al conjunto de la organización a intervenir en la lucha no sólo para frenar ataques de la burguesía o conseguir nuevas conquistas sino para contribuir, mediante la explicación, a elevar el nivel de conciencia del conjunto de los trabajadores; a ligar cada lucha concreta con la explicación de la necesidad de acabar definitivamente con el capitalismo.

Con el panorama que tenemos ocasiones no nos van a faltar para explicar nuestra alternativa. La situación generalizada de malestar no presagia más que luchas. La huelga general de Galicia en junio y la impresionante movilización de la juventud en los últimos meses no son más que adelantos. La cuestión es dar la batalla para que el Partido esté a la altura de las circunstancias. Somos muchos militantes los que pensamos que es hora de romper con la rutina, de ponernos a luchar hombro con hombro con nuestra clase. Así lo demanda la nueva situación.




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