Eloy Val · Vitoria
El Gobierno vasco, a través del consejero de Trabajo,
ha puesto a disposición el dinero público para financiar, con el dinero
de todos, una baja de producción de una empresa con miles de millones de
beneficios. La resolución del expediente dictado por el Gobierno vasco
acepta la suspensión temporal de empleo durante seis meses de 85
trabajadores fijos, mujeres en sus dos terceras partes, solicitada por la
empresa a mediados de diciembre. La empresa ha descontado del excedente
inicial a los que se han ido progresivamente aceptando la baja incentivada
de un millón de pesetas por año de antigüedad y a los 68 eventuales que
ya están fuera de la empresa y a los que Gamesa les paga los meses de
contrato que les quedan, aunque no los trabajen, y una indemnización de
200.000 pesetas.
Este revés se produce después de meses de lucha donde
la patronal lo intentó todo: dividir a los trabajadores, utilizar los
esquiroles con el apoyo de la Ertzaintza y negociar por separado con LAB y
USO, que fue un golpe mortal a la lucha ya que sembraba la división en un
momento álgido del conflicto cuando era necesario extenderlo a otras
empresas y ponerlo como un modelo de lucha por las 35 horas semanales sin
reducción salarial.
El preacuerdo de LAB y USO fue rechazado tanto por la
asamblea de trabajadores como más tarde en un referéndum dentro de la
propia fábrica decidiéndose por continuar las movilizaciones. Sin
embargo la división en el Comité fue en aumento al proponer ELA y CCOO
una manifestación con delegados de toda Euskadi en Vitoria y descolgarse
de la misma la UGT.
Sin dirección unificada, luchando contra todo, con
auténtico heroísmo, había que ver desde el amanecer hasta la noche a
los trabajadores de Gamesa, semicongelados, aguantando los piquetes a la
puerta de la fábrica y con una actividad febril durante todas las
jornadas de lucha, sobre todo del sector más activo, entre los que
figuraban muchos trabajadores de LAB a pesar de la política defendida por
su dirección.
A primeros de enero ELA, CCOO y UGT han llevado a cabo
una consulta planteando la huelga indefinida para continuar la lucha y
demuestra el espíritu de resistencia de los trabajadores el que en estas
condiciones tan adversas un 24% haya aceptado ir a la huelga indefinida.
Sin embargo la mayoría ha considerado que así era muy difícil ganar el
conflicto.
Ahora es necesario reorganizar las fuerzas, aprender de
esta lucha que sí ha sido útil no sólo para los trabajadores de Gamesa
sino para todos los jóvenes obreros que están en el punto de mira de una
patronal, que no dudará en despedir a los trabajadores en cuanto vea
peligrar su cuenta de resultados y en pasar la factura a la
administración pública para que los costes los suframos los propios
trabajadores.