Entrevista a Julio J. Hellín, del Sector Crítico de
CCOO
Los trabajadores han expresado un rotundo no al
preacuerdo —un 60%, con una participación del 80%, sobre un total de
7.440 trabajadores— alcanzado por los dirigentes sindicales. Ha sido
rechazado un preacuerdo al que el sector oficialista de CCOO denominaba
como bueno y en el que el Sector Crítico del sindicato ha jugado un papel
muy importante durante las asambleas anteriores al referéndum,
rechazándolo con claros argumentos que demuestran el error en que se
encontraba la dirección de CCOO.
Entrevistamos a Julio J. Hellín, del Sector Crítico,
miembro del consejo de fábrica de la sección sindical de CCOO de CASA-GETAFE
y de la Ejecutiva Comarcal Sur de la USMR.
El Militante.– ¿Cuáles han sido los puntos por los
que se ha rechazado el convenio?
Julio J. Hellín.– El principal punto de rechazo
ha sido la "bolsa flexible de trabajo", una verdadera
desregulación de jornada que ponía en manos de la patronal el tiempo
libre de los trabajadores, con un minúsculo control sindical (solo de
información). Otro punto importante ha sido el horario que se quería
imponer, en el cual todo el personal que no está en la cadena de
producción tendría jornada partida durante nueve meses. En general,
durante los tres últimos meses, se creó una gran corriente de duda hacia
el Comité de Empresa (mayoría de CCOO) porque el acuerdo firmado era muy
poco preciso en los aspectos en que favorecía a los trabajadores y muy
preciso en los aspectos de control de la empresa. En todo momento el
Comité salía al paso a diciendo que todo estaba muy claro y que si
había que clarificar algo era porque los trabajadores no sabían
interpretar bien el preacuerdo, porque no tienen la visión y amplitud de
mente que ellos sí poseen, en un tono muy déspota.
EM.– ¿Cuál ha sido la postura de los sindicatos
durante la negociación?
JJH.– Todo el peso de la negociación lo ha
llevado CCOO. ATM –el sindicato corporativo de técnicos y mandos—aceptó
desde un principio los planteamientos de la patronal, UGT también se
mantuvo cercano a la firma hasta el último momento, en que el no
era prácticamente un hecho. La CGT ha estado en contra desde que se
firmó, pues aunque se encontraba en la plataforma unitaria no ha firmado
lo recogido en ella. En ningún momento CCOO, como sindicato mayoritario,
planteó cualquier tipo de movilización y la información dada era, como
antes he comentado, escasa y muy poco clara. El Sector Crítico de CCOO
defendió el no a este preacuerdo sacando panfletos explicando a
los trabajadores por qué debían rechazar este preacuerdo y por dónde
debería ir la negociación para el bien de los trabajadores.
EM.– Una vez rechazado el preacuerdo ¿qué planes
hay planteados y cómo han respondido los diferentes sindicatos?
JJH.– La respuesta del Sector Crítico de CCOO ha
sido muy clara. Es competencia de los actuales responsables del sindicato
(de CASA y de la federación del metal que también firmó el preacuerdo)
reconducir la negociación partiendo de la plataforma unitaria de junio,
siempre y cuando reconozcan que estaban equivocados y que por tanto van a
rectificar, respetando la decisión que ha tomado la mayoría de los
trabajadores. Si por el contrario siguen en la misma línea, y por los
últimos comunicados que han sacado parece que sí, dirigiéndose a los
trabajadores en un tono totalmente déspota, planteando que no han
comprendido bien lo que significaba el preacuerdo, se les exigirá la
dimisión en pleno. UGT y ATM aún no han planteado (quizá por valor
moral) nada serio, y están a la espera, y la CGT, que es la única que se
mantiene en su posición inicial, tiene escaso apoyo y pocos recursos.
Desde las diferentes secciones de CCOO sí están llegando alternativas,
como la de la sección sindical de Barajas, aparte de la línea lógica de
actuación del Sector crítico. Ha sido duro poder defender el no
al acuerdo y el sí al sindicato en general, pues hay compañeros
que no son capaces de diferenciar al sindicato de sus dirigentes.
EM.– ¿Qué planes de trabajo futuro tiene la
empresa?
JJH.– La empresa se encuentra muy dolida porque
ya se frotaba las manos con este acuerdo. De hecho lo que ha pedido para
salir de la crisis que, según ellos, se ha creado desde septiembre con el
tema de los atentados a EEUU, es toda la flexibilidad laboral en toda
Europa. En particular Airbus está planteando que tenemos que hacer ya
elecciones sindicales parciales y quiere negociar expedientes de
regulación de empleo, subida cero, etc siempre y cuando podamos
reconducir la unidad sindical y dar un sentido combativo a estos ataques
que plantea la patronal, sin duda los trabajadores podremos dar la vuelta
a esta situación.