Corriente Marxista Internacional

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Ha pasado un año desde que comenzó la gran crisis global del crédito. El 6 de agosto de 2007 el segundo prestamista hipotecario más grande de EEUU, el American Home Mortgage Investment Corp, entró en bancarrota. Tres días después, el banco más grande Francia, el BNP-Paribas, anunció que congelaba la amortización de tres de sus fondos de inversión en hipotecas subprime. Inmediatamente, el Banco Central Europeo anunciaba una inyección de 75.000 millones de euros en el sistema financiero. Sólo unos días después, la Reserva Federal norteamericana anunciaba una reducción de 50 puntos base en los intereses de sus fondos e inyectaba liquidez extra al sistema. ¡La crisis del crédito había comenzado!

En el momento de escribir este artículo, los mercados financieros en Wall Street (Nueva York), en la City londinense y en todo el mundo son presas del caos. En sólo 24 horas dos de los cuatro bancos de inversión más grandes de EEUU han desaparecido. Lehman Brothers, con unos 158 años de antigüedad, se ha declarado en bancarrota y han perdido sus empleos 25.000 trabajadores de todo el mundo.

La recesión de la economía mundial es ya una realidad. Todos los gobiernos occidentales, los especialistas económicos y la prensa burguesa reconocen la gravedad de la situación, y no ocultan los paralelismos con el crac de 1929. La quiebra de Northen Rock y Bearn Stearn antes del verano, anticipaban lo que se avecinaba: el colapso de los grandes bancos hipotecarios estadounidenses (Fannie Mae y Freddie Mac) y, finalmente, de Merrill Lynch y Lehman Brothers, en este último caso la mayor quiebra empresarial de la historia, con un pasivo de 430.000 millones de euros (más de 7 billones de las antiguas pesetas). No parece que sea la última debacle: la mayor aseguradora del mundo, AIG, ha visto como su valor se desploma en la bolsa un 60,8% en un solo día y sigue sin captar los 40.000 millones de euros que necesita para hacer frente a su descubierto.

Fannie Mae y Freddie Mac suenan como dos personales del viejo Oeste, ella con su vestido de algodón y él con su camisa a cuadros. Pero Fannie Mae es el Federal National Mortgage Association y Freddie Mac es el Federal Home Mortagage Corporation, las dos entidades hipotecarias más importantes de EEUU. Las dos están en problemas.

Una vez más los fondos de cobertura son noticia. No les gusta demasiado estar ante la mirada de la opinión pública. Nos preguntaremos por qué. ¿Su especulación provoca las subidas de precios? ¿Llevan a las empresas a la bancarrota y por tanto los trabajadores pierden sus empleos? Son preguntas que deben tener una respuesta. Vamos a ver en qué consisten.

En los últimos 7 años hemos sido testigos de la más cruenta barbarie contra los trabajadores de Irak, Afganistán al mismo tiempo que la lucha de clases en México se ve revitalizada por la defensa de los energéticos bajo control obrero, ¡ningún contrato para empresas extranjeras o privadas!, esa ha sido la consigna del presidente legítimo Andrés Manuel López Obrador con una rara combinación de patriotismo-reformismo, más allá de las ambigüedades estratégicas se encuentra la situación objetiva del movimiento obrero y el capitalismo a nivel internacional.

El papel determinante del Mercado Mundial (Iª parte)

Cuando uno aborda el estudio de la nueva etapa de crisis a que se enfrenta el sistema  capitalista no puede menos que evocar al viejo Heráclito, quién basándose en la observación de la naturaleza afirmaba aquello de que "El sol es el mismo y es nuevo cada día".

El dólar cada día parece sufrir nuevas caídas con relación a las otras monedas. ¿Qué significa para la economía mundial? La causa inmediata de la caída del dólar no es difícil de ver, se trata del déficit estadounidense con el resto del mundo. El año pasado EEUU importó casi dos veces más de lo que exportó. Su déficit por cuenta corriente está en el 6 por ciento de la renta nacional. Si un país gasta más de lo que ingresa entonces tiene que pagar la diferencia.

No pasa un día sin que la prensa nos confirme que lo que nos presentaban como una crisis de liquidez transitoria y localizada en realidad se está agravando poniendo sobre la mesa la perspectiva de una crisis mundial. De hecho cada vez son más los artículos y editoriales que ya no muestran preocupación, sino pánico.
Esta desesperación no sólo se plasma en las palabras, también en los hechos.

En el momento de escribir este artículo, los mercados mundiales aún se están recuperando de otro shock del sistema provocado por la crisis crediticia que se ha venido desarrollando en los mercados financieros capitalistas desde finales del verano pasado.

Este artículo fue escrito con motivo del setenta aniversario del crack de Wall Street en 1929. No pretendía ser simplemente un artículo conmemorativo o histórico, fue escrito porque, para los marxistas, entonces estaban presentes todos los síntomas de lo que presuntamente sería la preparación de otra "corrección".

El mes pasado 100.000 trabajadores del sector privado norteamericano perdieron sus empleos. Es el tercer mes consecutivo en el que aumentan las cifras de desempleo. Extrañamente, la tasa actual de desempleo pasó del 4,9 al 4,8 por ciento, esto es debido a que 450.000 personas han dejado de "buscar empleo" y por tanto han salido de las cifras. Es bueno saber que no sólo el gobierno británico maquilla los datos.

El jueves pasado Carlyle Capital Corporation, con sede en Guernsey, se fue al garete. Carlyle Capital es una filial de Carlyle Group, que tiene a George Bush y a John Major en su nómina y ha hecho negocios de la guerra de Iraq. Es una financiera de capital privado. Son empresas de propiedad privadas para prestar dinero a otras personas, normalmente para adquirir otras empresas y saquear sus activos. Bajo el capitalismo las empresas se devoran entre sí. Ahora algunos pueden decir que, sin chacales, la meseta esteparia estaría llena de ñus que debían haber muerto. Los chacales mantienen el lugar ordenado. Pero a menos que seas un nuevo laborista, realmente no alabarás a los chacales como creadores de riqueza.

La abrupta crisis de la economía mundial, una crisis de sobreproducción y sobreinversión agudizada por años de endeudamiento masivo y especulación financiera, ha reivindicado la vitalidad de la teoría económica marxista y sus análisis sobre las contradicciones del capitalismo.

El auge de la economía que comenzó en 2001 ha sido uno de los más desiguales de la historia del capitalismo. Se ha alimentado del consumidor norteamericano, calificado por algunos economistas como el "último recurso del consumo", han sido tan importantes que se han convertido en parte del funcionamiento de la economía mundial. Aunque inferior al 5 por ciento de la población mundial, la demanda de los consumidores estadounidenses ha sido responsable de un increíble 19 por ciento del crecimiento de la economía mundial en estos últimos años. ¿Cómo es posible?

Hemos visto las caídas más profundas en las bolsas de todo el mundo desde hace casi una década. Miles de millones de dólares se han evaporado de los precios de las acciones. Como hemos pronosticado, existe el temor entre las autoridades financieras de que el pánico pueda desencadenar una recesión a gran escala.

Las bolsas mundiales están ahora un 20 por ciento por debajo de su punto máximo del pasado mes de noviembre.  Técnicamente se llama "mercado a la baja". Las bolsas han tenido su peor inicio anual en 30 años y en el caso de EEUU y Gran Bretaña, ¡el peor comienzo desde que se registran las estadísticas!

La crisis financiera y crediticia desatada el pasado verano a raíz del crac del mercado inmobiliario norteamericano y el colapso de las subprime ha puesto en el orden del día la posibilidad de un brusco parón de la economía mundial, incluso de una recesión en los EEUU que amenaza con arrastrar al resto de los mercados. Las consecuencias políticas de esta crisis no son fáciles de predecir, pero la crítica general al capitalismo y el descrédito del sistema crecerá entre millones de explotados de todo el mundo. El movimiento obrero se enfrenta a un periodo de turbulencias y duras luchas para defender sus empleos y salarios.

¿Cómo se puede explicar que la ternera suba un 6% mientras que su precio en origen baja un 33%? ¿O que el añojo suba un 7% mientras que en origen cae un 9%? ¿O que el cerdo mantenga su precio cuando en origen ha caído un 17%?


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