y el SME (México)
En la madrugada del 11 de octubre, el
gobierno espurio de Calderón, presidente de México gracias a un masivo fraude
electoral, decretó la liquidación de la empresa pública de electricidad Luz y
Fuerza del Centro dejando en la calle a 40.000 trabajadores y a más de 20.000
jubilados sin su pensión garantizada. El gobierno pretendía allanar la
privatización del sector eléctrico, para favorecer el negocio de las
multinacionales (entre ellas las españolas Iberdrola, Endesa o Repsol), pero
también dar un golpe certero al movimiento obrero mexicano, destruyendo a uno
de sus sindicatos más combativos, el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).
La respuesta de los trabajadores no se hizo
esperar, se desarrollaron movilizaciones por todo el país y el 15 de octubre
una gran marcha en D.F. demostró la enorme solidaridad del pueblo mexicano con
los trabajadores de Luz y Fuerza. Medio millón de personas tomaron el centro de
la ciudad en una manifestación que duró horas y que fue tremendamente
combativa.
Luz y Fuerza está siendo el aglutinante de
todo el descontento de la clase obrera y la juventud contra el gobierno de
Calderón y sus sucesivos ataques a las condiciones de vida de las masas
(privatizaciones, contrarreforma fiscal...). Pero también se está reflejando el
rechazo al sistema capitalista que ha sumido a México en su crisis más grave,
provocando más paro y más pobreza. Esta lucha enlaza directamente con las
movilizaciones contra el fraude electoral de 2006. Todo el potencial
revolucionario que la clase obrera mexicana demostró aquellos días sigue
presente, con más fuerza aún si cabe.
La Asamblea Nacional de Resistencia Popular,
reunida a iniciativa del SME y que ha contado con la participación de 100 organizaciones
sindicales, políticas y estudiantiles, convocó el paro cívico nacional del 11
de noviembre como un paso previo hacia una huelga general política. Una huelga
de estas características sería un acontecimiento histórico (desde la
Revolución, México no había vivido una huelga general) y desde luego traería
consigo un enorme impulso a la lucha de clases. Ese es el camino que el SME,
las centrales sindicales mexicanas, el PRD y la Conferencia democrática de
López Obrador deberían de emprender. La convocatoria de ésta huelga general en
México sería la mejor arma para restituir Luz y Fuerza y defender a sus
trabajadores y al SME, pero también para derrocar a Calderón y su gobierno
ilegítimo.
La lucha por restitución Luz y Fuerza es la
lucha de todos los que los oponemos a la opresión y la explotación del sistema
capitalista. En esta batalla, los trabajadores revolucionarios del Estado español
y de todo el mundo estamos junto a nuestros hermanos de clase mexicanos.
Los trabajadores y sindicalistas que participamos
en la 3ª Conferencia Sindical de la Corriente Marxista El Militante, queremos
solidarizarnos con los trabajadores de Luz y Fuerza y con su sindicato, el SME,
y también con la clase obrera mexicana, que una y otra vez ha demostrado su
enorme voluntad de lucha para transformar la sociedad y acabar con el
capitalismo.
VIVA LOS
TRABAJADORES DE LUZ Y FUERZA Y DEL SME
ABAJO EL
GOBIERNO ESPURIO DE CALDERON
VIVA LA CLASE
OBRERA MÉXICANA
POR UN MÉXICO
REVOLUCIONARIO Y SOCIALISTA
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