|
¡Nativa o
extranjera la misma clase obrera!
- Los empresarios y capitalistas del estado
español se han beneficiado en al última década de la llegada de trabajadores
inmigrantes a los que han explotado en condiciones bestiales. La
utilización de la legislación reaccionaria contra los inmigrantes, como la
ley de extranjería, les ha colocado en condiciones de ilegalidad
permitiendo a los capitalistas utilizar a nuestros hermanos de clase
inmigrantes para recortar los derechos y empeorar aún más las condiciones
laborales del conjunto de la clase trabajadora en sectores como la
agricultura, pesca, construcción, servicios, etc. Sobre esta base, los
beneficios empresariales se han disparado; de hecho según datos oficiales,
la aportación de los trabajadores inmigrantes al crecimiento del PIB se
cifra en un 50% en los últimos 5 años.
- Después de más de diez años consecutivos
de crecimiento de la población inmigrante en nuestro país, el saldo neto
se está reduciendo por primera vez
debido al aumento explosivo del paro. Concretamente, en el primer
trimestre del año 2009 sólo 9.500 solicitudes fueron tramitadas,
contrastando con los años anteriores como 2007 con 240.000 solicitudes en
todo el año y 2008 con 119.000. La
crisis del sector construcción unido a un continuo endurecimiento de los
criterios de estancia están provocando que por primera vez en varias
décadas haya un saldo negativo entre llegada de inmigrantes y salida de
los mismos.
- Los ataques a los trabajadores
inmigrantes no han cesado con la crisis, sino todo lo contrario. Ahora,
decenas de miles de trabajadores inmigrantes se ven ante el dilema de
permanecer en el Estado español haciendo frente a una sobreexplotación
laboral cada vez mayor, al paro y a la persecución policial y judicial, o bien
regresar a sus países de origen, donde la perspectiva laboral, económica,
y sociopolítica es todavía peor. En la actualidad, cerca de 1.060.000
trabajadores inmigrantes se encuentran en el paro (una tasa del 29%), y sólo
la mitad de ellos tiene derecho a percibir prestaciones por desempleo. De
esta manera son miles de inmigrantes los que cada día nutren las filas de
la marginalidad y la dependencia.
- El gobierno del PSOE no ha ofrecido
ninguna solución progresista a la situación dramática que viven miles de
familias inmigrantes, salvo la estafa de los programas de retorno
voluntario, un intento de sacarse el problema de encima después de haber
obtenido la máxima plusvalía de estos trabajadores.
- Toda la legislación europea sobre
inmigración está recorrida por la idea reaccionaria de que los inmigrantes
representan una amenaza para los trabajadores nativos y para la
estabilidad de la sociedad. Un buen ejemplo es el gobierno Berlusconi en
Italia, que organiza redadas sistemáticas en el transporte público para
"cazar" inmigrantes ilegales y realizar expulsiones preventivas gracias a la Ley Maroni. Algo similar esta ocurriendo
ya en el estado español, dónde el gobierno del PSOE está apoyando las
medidas más reaccionarias que la derecha siempre ha exigido contra los
trabajadores inmigrantes y sus familias. La actual Ley de Extranjería amplía
de 40 a 60 días el periodo máximo de internamiento a inmigrantes sin
papeles, mientras la legislación europea permite hasta 18 meses de
internamiento por el mero hecho de ser un inmigrante sin papeles.
- Frente a todas estas agresiones, los
sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, no han ofrecido una respuesta firme y
se han mostrado pasivos y tibios ante la legislación aprobada contra este
sector especialmente desfavorecido de la población. Es el momento de
organizar a los trabajadores inmigrantes para unificar sus demandas con
las del conjunto de los trabajadores. Es una tarea fundamental y urgente
del sindicalismo de clase unificar la lucha del conjunto del movimiento
obrero, nativo o extranjero, contra cualquier tipo de división en nuestras
filas. Los trabajadores del Estado español queremos y necesitamos contar
con la experiencia y la fuerza combativa de todos nuestros hermanos de
clase.
a) Ningún
tipo de discriminación social, política o laboral por motivos de raza. Todos
los derechos laborales y políticos para los inmigrantes. A igual trabajo, igual
salario.
b) Abolición
de la ley de extranjería y toda la legislación represiva. Derecho al reagrupamiento
de las familias. Reestablecimiento
de una ley democrática de asilo político sin restricciones.
c) Incremento drástico de los presupuestos
públicos para garantizar la integración de los inmigrantes. Sanidad gratuita
para todos los inmigrantes. Derechos a la educación pública digna y gratuita.
Equipamientos sociales, culturales y deportivos para disfrute de la población
al que tengan acceso todos los inmigrantes. Medios materiales suficientes para
que las diferentes comunidades puedan mantener sus tradiciones culturales,
lingüísticas e históricas.
|