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"En los pueblos se vive una situación como no recuerdo desde los años setenta"
Diego Cañamero es uno
de los dirigentes históricos del Sindicato de Obreros del Campo (SOC) fundado
en 1976, y el actual secretario general del Sindicato Andaluz de Trabajadores
(antiguo SOC). Es uno de los diez detenidos por la policía en la jornada de lucha
convocada por este sindicato, el pasado 6 de septiembre en Sevilla, contra la
crisis y el paro. Contra el pesan acusaciones de atentado contra la autoridad y
desórdenes públicos.
Reproducimos un
extracto de la entrevista que le realizamos el 28 de septiembre en la sede del
sindicato en El Coronil.
El Militante.- Para
empezar, podías hablarnos un poco de la situación del campo en Andalucía
Diego Cañamero.-
La situación del campo no es ni más ni menos que un agravamiento de lo que hay
ahora mismo en Andalucía y en el resto del Estado español con motivo de la
crisis de este sistema económico llamado "libre mercado", del capitalismo. Un
agravante más para la situación del campo andaluz es que el campo se ha venido
mecanizando en los últimos tiempos. Y una parte importante de la gente que
trabajaba en la agricultura, se fue a otro sector de la producción (los
servicios y la construcción). Con la crisis económica, el paro de la
construcción, el paro de los servicios, la gente vuelve de nuevo a sus orígenes,
a la agricultura, al campo. Y en el campo, como se suele decir, nos hemos
amontonao todos. El campo es una fábrica, la fábrica sin techo, donde todo el
mundo cabe, donde todo el mundo se refugia.
Por eso la situación ha empeorado mucho más. Hay 50.000 nuevas
cartillas agrícolas en Andalucía. Y eso significa 50.000 personas nuevas que
vienen al campo. Y en el campo no hay más trabajo que antes, todo lo contrario,
hay menos. Según el Consejero, las cartillas son nuevos puestos de trabajo.
Pero una cartilla agrícola del régimen especial agrario se la paga uno mismo.
Es como un autónomo. Con un solo día que trabajes en el campo en el año ¡un
solo día en el año!, ya tienes tu propia cartilla y ya te pagas tú tu propia
seguridad social, que son 83€ al mes. La verdad es que la situación del campo
está bastante dramática. En los pueblos se está viviendo una situación como yo
no recuerdo nada más que en los años 70. La gente va a Cáritas, la gente va a
la iglesia, a las monjas, al sindicato, a los servicios sociales del
ayuntamiento... pidiendo comestibles, pidiendo que le paguen la luz, que le
paguen el agua, que le paguen el sello de la seguridad social... Porque no
tienen. No toda la gente, evidentemente, pero hay familias de trabajadores de
toda la vida que viven esta situación dramática.
Y no se está tomando conciencia de esta situación que
estamos soportando, viviendo... Ni el gobierno, ni la administración pública.
No están tomando conciencia de esta situación.
EM.- Y en base a
esto, en medio de esta crisis, ¿Cuál es programa político que tiene el
sindicato?
D.C.- Nosotros
sabemos que la crisis económica es una crisis profunda. Que no se va a
solucionar con parches, con paños calientes. Pero somos conscientes de que ante
esta situación, a corto plazo y a medio plazo solamente caben medidas urgentes.
Hace falta que el gobierno ayude a los parados, a esas familias, a una persona
que no tiene para comer, que se le ha acabado el desempleo, que no tiene
trabajo, que no tiene subsidio, que no tiene nada.... No hay otra solución. Por
eso estamos planteando un fondo de inversión que dé trabajo público durante
cuatro meses. Un fondo de inversión con una cantidad suficiente como para que
la gente pueda trabajar durante cuatro meses. Otra de las cuestiones que
estamos planteando es que el subsidio agrario, que son 420€, pase de 6 a 10
meses al año. Planteamos también que el sello agrario no se pague cuando no se
trabaja. Como está el régimen general: tú trabajas, tú cotizas; tú no trabajas,
tú no cotizas. Que el régimen agrario no se cotice en tiempo de paro, sino que
el gobierno se haga cargo de esa seguridad social de los jornaleros y
jornaleras. Planteamos que se elimine el requisito de 35 jornadas al año para
solicitar el subsidio agrario, que sigan los demás pero ése no, porque el campo
cada vez da menos trabajo. Hay más gente y menos trabajo. Estamos planteando
escuelas taller, casas de oficio, talleres de empleo... Planteamos ayuda
directa a los pequeños agricultores y a las cooperativas agrarias, para que
siembren cultivos sociales... Estamos planteando que el gobierno paralice las
hipotecas a todas aquellas personas que están en paro y no puedan hacerle
frente. Porque ya bastante dinero les han dado a los bancos, para que los
bancos, durante el tiempo que la persona ésa está en paro, pues... se le
paralice el tema de la hipoteca, se le prorrogue el tema de la hipoteca.
Planteamos que a todo el que no tenga absolutamente nada, se le prorroguen los
subsidios, para que tenga una mínima cantidad económica que llevar a su casa,
que pueda hacerle frente a todas las trampas y a todas las cosas que tiene que
hacer frente una familia.
Es decir, estamos planteando una serie de medidas que
podrían paliar, a corto y medio plazo, esta situación. Aunque la solución más
profunda es que los bancos no sigan siendo privados. Una solución más profunda
es que la tierra no siga siendo de los terratenientes. Una solución más
profunda es que los trabajadores fundamentalmente formen parte de la estructura
económica del estado. Me refiero a que puedan intervenir en todas las
estructuras económicas. Yo creo que eso sería una alternativa mucho más
profunda. Pero a corto y medio plazo, hace falta que esas medidas que he estado
enumerando... son imprescindibles, son...
EM.- de urgencia.
D.C.- Sí, de
urgencia.
EM.- Y ante estas
reivindicaciones que tiene el sindicato, ahora mismo lo único que se está
obteniendo como respuesta es represión...
D.C.- Sí, eso...
Yo creo que la represión no es nada nuevo por parte del sistema económico
llamado "de libre mercado". El sistema económico se estructura con una serie de
fuerzas políticas que son las que dirigen la economía. Son los manijeros del
sistema capitalista. Y estos manijeros (llamados PSOE o llamado PP), son...
¡como el capitán de un barco! Aunque el dueño no es el capitán, que simplemente
dirige el barco. Pero el barco tiene dueño. El estado y la economía están en
manos de las grandes multinacionales, de los banqueros, de los
terratenientes... y después ponen al frente, para que les gobiernen, para que
le dirijan esa gran empresa, a los partidos políticos (bien el PSOE o bien el
PP). Y esos partidos a lo largo de la historia han empleado siempre la
represión contra los movimientos obreros. Siempre. Unas veces con unos métodos,
y otras veces con otros métodos. Pero en definitiva, al movimiento obrero se le
ha combatido siempre con represión. Y eso es lo que han venido haciendo, ni más
ni menos, todos los partidos políticos que han estado dirigiendo el sistema
capitalista, llamado "de libre mercado".
Me refiero a que el PSOE, y lo digo aquí con bastante pena,
porque el voto del PSOE es un voto sociológicamente de izquierdas, progresista,
de los trabajadores. Pero este partido ha estado presente en las grandes
represiones que ha habido en la historia moderna de España, independientemente
de la dictadura. Cuando lo de Casas Viejas, en Benalup de Sidonia, cuando
mataron a Seis Dedos en el 33, estaba gobernando el PSOE y el presidente Azaña,
que era republicano. Era un pacto que tenía el PSOE. Y hubo una represión
fuerte. También en el año 33, si no recuerdo mal, hubo una huelga en Sevilla
muy importante de trabajadores agrarios, con el tema de la siega del trigo, y
hubo una revuelta porque pedían más salarios los trabajadores y hubo una
huelga... El PSOE estaba gobernando también con la República y reprimió. Cuando
toda la reconversión de Sagunto, recién entrado el PSOE en España en el año 83,
en toda la represión de Sagunto contra los trabajadores de los astilleros,
estaba el PSOE gobernando. Cuando en el
año 83 hubo un encierro en el ayuntamiento de El Coronil de ocho trabajadores,
en el ayuntamiento pusieron goma-2, dinamita en la puerta, reventaron la puerta
y metieron en la cárcel a ocho trabajadores. También estaba gobernando el PSOE,
recién entrado Felipe González. En la represión de la Duquesa de Alba, cuando
le dieron la medalla, era el PSOE el que reprimía a los jornaleros. Y cuando el
día 6 en Sevilla han reprimido a los jornaleros, al movimiento pacífico de los
jornaleros, está gobernando el PSOE. Es decir, que este partido se caracteriza
a lo largo de la historia por reprimir a los trabajadores. ¿Por qué? Porque
forma parte del sistema económico capitalista, de libre mercado, y solamente
saben administrar ese sistema, que es injusto, que es cruel, que provoca paro,
miseria, injusticia, insolidaridad, guerra... Y este partido forma parte de ese
aparato represivo. Y eso es lo que han hecho el día 6. Y como el SOC-SAT es en
este momento el único referente de lucha en Andalucía, de contestación contra
la crisis económica, pues el gobierno, como ve que ya no lo puede parar, que le
ha roto en cierta manera la frontera informal de la información (que ellos
tenían muy controlada), a nivel de todo
el estado español e incluso de Europa, pues ya quieren parar el movimiento
obrero con la represión.
EM.- Hay una cosa...
Te acabas de ir a los años 30, y después te has pasado a los años 70-80, y hay
una cosa que tienen en común las dos décadas en el terreno de los jornaleros,
que es la lucha por la tierra. Me estoy acordando de la lucha histórica que llevó
Marinaleda, la lucha por la finca del Humoso... ¿Tú crees que ha llegado el
momento de ir a por las tierras y ocuparlas, como pasó en los años 30, y como
ha pasado también con la lucha histórica de Marinaleda? ¿Se dan las condiciones
para esto?
D.C.- Hombre, yo
creo que ahora mismo las condiciones económicas que da la agricultura no
invitan a los trabajadores, porque las cosechas no tienen precio, porque está
mal el campo en general, no invita demasiado a que los trabajadores
reivindiquen como única solución el tema de la tierra. Aunque nosotros somos
conscientes de que esa es la vía de solución del futuro. Pero en estos
momentos, ni el trigo tiene precio, ni el girasol, ni la remolacha, ni el
algodón, las aceitunas deben tres cosechas, los precios del aceite han caído...
Hay una situación bastante preocupante en el precio de la agricultura. Pero yo
creo que el tema de la tierra tiene que jugar un papel determinante a la hora
de contemplar el desarrollo económico, y al mismo tiempo de la alimentación de las
personas. Es decir, la agricultura tiene que formar parte de un proyecto que
esté en manos públicas, las tierras, y que la agricultura tenga calidad, que se
busque más lo ecológico, que no se busque una tierra para prostituirla ni
desvirtuarla, que no se busque la tierra como una mercancía, sino la tierra
como la despensa del ser humano, la tierra para que todas las generaciones que
estamos ahora mismo viviendo y todos los que vienen detrás tengan derecho a
vivir de ella... La tierra no puede formar parte de la especulación ni de la
propiedad privada. La tierra tiene que pasar a ser pública y estar al servicio
de las personas, independientemente de que tenga o no tenga valor económico en
estos momentos, de que los precios no estén en este momento acorde con la
realidad de lo que requiere hoy el trabajo de los campesinos, de los
trabajadores que tienen tierras en las cooperativas, de los propietarios... La
tierra es un bien común que debe estar en manos de la sociedad en su conjunto.
Analizando el problema de la tierra, muchas veces podríamos
concluir en que casi todas las cosas que existen en la sociedad han sido
fabricadas por el ser humano. Es verdad que una casa está hecha por las
personas, por manos, siempre manos obreras, está claro, o un barco, o una
puntilla, o un martillo, o un edificio, o un puente, o una pantaneta, o un
ferrocarril, o una autopista... Pero la tierra no la ha hecho nadie. La tierra
es un don de la naturaleza. Tiene que estar al servicio de las personas, del
ser humano. La tierra tiene que jugar ese papel independientemente, repito, de
que en estos momentos no invite mucho a ocuparla porque no tienen precio las
cosechas. La tierra tiene que estar en manos del pueblo.
De todas maneras, el SOC sigue reivindicando la tierra. Lo
que pasa es que no se trata de que nosotros ocupemos una finca. Hace falta
darle a eso legalidad democrática y de justicia social. Y si la lucha por la
tierra no está acompañada por un cambio político, es muy difícil que tú
obtengas tierras. Porque tú puedes tener mucha voluntad, o mucha fuerza para
ocupar fincas, pero después están las leyes que te reprimen, la policía, los
jueces, que te cogen, que te detienen, que te multan... Esto tiene que ser una
combinación de lucha por la tierra y también de cambio político. Es decir,
nosotros somos conscientes de que con el PSOE no va a haber tierras, está
claro. Hace falta un cambio político en Andalucía. Para que haya un cambio
económico o un cambio de estructura de la propiedad hace falta también que lo
haya político. Eso tiene que ir ligado.
EM.- Bien. Lo único
que queda es que nos digas qué calendario hay de movilizaciones.
D.C.- Ahora mismo
tenemos el día 4 de Octubre, que queremos que sea una gran manifestación. Y
después prepararemos seguramente nuevas movilizaciones. Con la crisis, no se
puede abandonar la lucha. Porque si tú abandonas la lucha ¿el gobierno qué
hace? El gobierno hace como dice el refrán: la cabra siempre tira pal monte. El
gobierno siempre tira para lo suyo, para lo que representa, para el sistema
económico político de los grandes. Por ejemplo, ahora con el tema de las
subidas (porque dicen que tienen que recaudar fondos, y entonces suben el IVA,
y otros impuestos directos), resulta que el 96% de toda la recaudación que va a
hacer el estado con los impuestos viene de capas medias y de trabajadores.
Solamente el 4% es de capital económico importante. Si tú lo dejas, y no
luchas, el gobierno siempre va a tirar, como están haciendo los capitalistas de
toda Europa. Este gobierno hace igual que el de Sarkozy en Francia, el de
Berlusconi en Italia, el de Merkel en Alemania, o el de Sócrates en Portugal.
Lo que hacen es... pues el capitalismo. No hay una diferencia. Por eso las
clases obreras, las clases trabajadoras nos tenemos que movilizar ¿Para qué?
Pues para que los presupuestos del estado, los presupuestos de todos los
españoles, o de todos los andaluces, esos presupuestos estén dirigidos
fundamentalmente hacia el pueblo, y no estén dirigidos a los bancos y a los
grandes propietarios. Por eso es necesaria la movilización. Por eso tenemos que
ir a la gran manifestación que habrá el 4 de Octubre. Y después tendremos que
reunirnos nuevamente e ir improvisando nuevas luchas.
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