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En el nº 154 de El Militante publicábamos las escalofriantes cifras de “accidentes” mortales y con baja laboral. En el artículo sólo se contabilizaban las estadísticas de los seis primeros meses del 2002, con un resultado de 576 trabajadores muertos.
Si suponemos como ciertos los datos del Boletín de Estadísticas Laborales (BEL) del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, de enero a noviembre del 2002, se registraron 878.896 siniestros con baja en los puestos de trabajo, de los cuales 1.036 resultaron mortales , lo que implica un aumento de dicha siniestralidad en más de un 10 % con respecto al 2001.
En el mencionado artículo advertíamos de que no se podía confiar en la buena voluntad del gobierno del PP y la patronal con respecto a este macabro asunto. Al parecer, cayeron en saco roto todas las “urgentes” medidas y campañas de protección laboral, las cuales el gobierno y la patronal querían impulsar.
Por supuesto, los empresarios durante este tiempo no han dejado de seguir amasando suculentos beneficios, a costa de la sangre de la clase obrera, ni van a dejar de seguir haciéndolo mientras no lo evitemos con la lucha.
Beneficios astronómicos
Vale como ejemplo la siguiente estadística sobre beneficios empresariales : Si sumamos los beneficios de las seis grandes constructoras (FCC, Dragados, Ferrovial, ACS, Acciona y OHL) vemos como obtuvieron un beneficio neto conjunto de 1.036,71 millones de euros durante los nueve primeros meses del 2002, lo que se traduce en un 35,17 % más con respecto al 2001.
La patronal sigue manteniéndose en su misma postura: “La culpa no es nuestra , ni del aumento de la jornada laboral , ni de los ritmos de producción en el trabajo, ni de la precariedad de los mismos: son los obreros los que se siguen muriendo por imprudencias”. Pero, ¿no es más lógico pensar que estas muertes tienen su causa en la explotación salvaje a la que nos vemos sometidos por las constructoras?
Pero también hay que denunciar la hipocresía y el silencio que guardan los medios de comunicación con respecto a este terrorismo de la patronal ,ya que casi nunca informan sobre este tema, y cuando lo hacen no son “imparciales”, pues comentan estos datos intentando crear toda la impersonalidad posible sobre la noticia (claramente de una manera intencionada, por lo que no estaría mal recordarles a estos plumíferos a sueldo de la burguesía que los trabajadores fallecidos en estas circunstancias son también personas con nombre, apellidos y una familia detrás). |