A la atención de Cándido y Morala
Estimado compañeros:
Queremos, en primer lugar, en nombre del comité de redacción de El Militante y de la Corriente Marxista Internacional a la que pertenecemos, transmitiros nuestros más calurosos saludos y nuestra más enérgica solidaridad ante el injusto y escandaloso atropello que estáis sufriendo.
Vuestra detención la tarde del sábado 16 de junio coincidió con una reunión de carácter estatal de nuestra corriente, en Madrid, en la que también participaban compañeros de El Militante de Asturias, que nos dieron la noticia. Inmediatamente tomamos la determinación de lanzar una campaña de solidaridad en todo el Estado y a escala internacional, exigiendo vuestra inmediata excarcelación. A primeras horas de la mañana del lunes nuestros camaradas asturianos distribuían hojas en varias fábricas asturianas.
Creemos que no es ninguna exageración afirmar que vuestro encarcelamiento, con una condena de tres años, constituye uno de los más graves ataques contra la vanguardia del movimiento obrero de la historia reciente.
Una decisión de este calado difícilmente se puede atribuir a algo accidental. Este ataque es una decisión política calculada, premeditada. En nuestra opinión, hay que enmarcarlo en un contexto de endurecimiento de la represión policial, judicial y legislativa que estamos asistiendo en toda Europa y en buena parte del mundo. El capitalismo está acumulando material inflamable en sus cimientos y el Estado español y Asturias en particular no son una excepción. La burguesía está afilando sus instrumentos para afrontar un escenario de endurecimiento de la lucha de clases. En ese empeño cuenta con la participación activa de los sectores más reaccionarios del aparato del Estado. Por supuesto, la reacción no podría hacer su trabajo sin la participación cómplice de muchos dirigentes reformistas.
Sin embargo, con vuestra detención, han cometido un gravísimo error que se puede volver en su contra. Estamos absolutamente convencidos de que existe el ambiente y la predisposición necesaria en la clase obrera asturiana y de todo el Estado para poder organizar un masivo y potente movimiento de solidaridad capaz de convertir este ataque en un problema político de primer orden para el gobierno y para la burguesía; un problema lo suficientemente grave como para que tengan que rectificar.
La clase obrera asturiana ha dado sobradas muestras de vitalidad en el último periodo, como vosotros bien sabéis. Incluso antes del encarcelamiento las manifestaciones de solidaridad con vosotros fueron muy participativas, demostrando el potencial que existe de movilización entorno a esta cuestión. En el resto del Estado, la lucha de los trabajadores de Delphi y la histórica huelga general en la bahía de Cádiz el 18 abril, o la huelga indefinida del metal de Vigo son algunas muestras de la disposición a la lucha que existe en el movimiento. El punto fundamental, desde nuestro punto de vista, es confiar plenamente en el movimiento obrero.
Desde El Militante -los compañeros del Sindicato de Estudiantes han defendido una postura idéntica-hemos defendido la necesidad de preparar desde ya, clara y públicamente, la convocatoria de una huelga general en la comarca de Gijón, como un primer paso para la convocatoria de una huelga general en toda Asturias. Con una campaña seria y planificada, orientada a las fábricas y a los barrios y a las filas de CCOO y UGT, incluida su dirección, explicando los motivos que realmente están detrás de vuestro encarcelamiento y formando Comités de Solidaridad con Cándido y Morala que dieran cabida a la participación e iniciativa de todos los trabajadores y de la juventud, no habría fuerza capaz de frenar esta lucha ni de impedir la convocatoria de una gran manifestación centralizada masiva y una huelga general.
Se podría alegar que la CSI es pequeña para tal propósito. Creemos sinceramente que no. La principal baza de la CSI, y la vuestra en particular, es, en primer lugar, ser un ejemplo de lucha y de honestidad. En segundo lugar, la tremenda injusticia que se está cometiendo contra vosotros. En tercer lugar, la tremenda capacidad de comprensión y de lucha de la clase obrera siempre y cuando se le planteen argumentos claros y una estrategia de lucha decidida. Sería un error gravísimo subestimar a la clase obrera en estos momentos tan decisivos.
Camaradas: no estáis solos. Vuestra lucha no está aislada. Contáis, sin ningún género de duda, con el apoyo de la inmensa mayoría de la clase obrera. Contáis con el apoyo de los estudiantes y el de su principal organización, el Sindicato de Estudiantes. Internacionalmente la solidaridad ya está llegando. Todo el apoyo que habéis recibido se multiplicaría ante la perspectiva de una acción organizada y masiva de la clase obrera. Podemos, y debemos, convertir este ataque en su contrario.
Camaradas: independientemente del grado de acuerdo que tengáis con nuestras valoraciones, que por otro lado, lógicamente, hemos transmitido a vuestros compañeros de la CSI, nuestro apoyo a vuestra causa es absolutamente incondicional. Las páginas de nuestro periódico y nuestra web, hoy como siempre, están abiertas a vuestras palabras.
Sois un ejemplo de dignidad y de combatividad, y no os quepa ninguna duda que esto mismo piensa muchos miles de personas.
Nos despedimos por el momento. Junto a esta carta os enviamos un libro recientemente publicado por la Fundación Federico Engels, sobre la lucha de los obreros de Carrier escrito por un camarada de Guadalajara de nuestra corriente.
Para nosotros sería un gran honor que nos hicierais llegar vuestra opinión sobre la situación. Por supuesto, para cualquier cosa que necesitéis, estamos a vuestra disposición.
¡Ánimo y adelante!
Un fuerte saludo revolucionario,
(Firmas Comité de Redacción)
Madrid, 27 de junio de 2007
PD. Junto con esta carta enviamos los siguientes materiales:
* Libro sobre la lucha de Carrier
* Lista de apoyos conseguidos (y que nos han llegado) hasta la fecha
* Panfleto que se distribuyó el lunes siguiente a vuestra detención
* Panfleto con las propuestas concretas de El Militante y el Sindicato de Estudiantes