Inicio arrow Internacional arrow Oriente Medio arrow La guerra contra Iraq, pendiente de la excusa
revolucion.jpg 
La guerra contra Iraq, pendiente de la excusa PDF Imprimir E-Mail
lunes, 09 de diciembre de 2002
El 8 de noviembre pasado, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobaba por unanimidad la resolución número 1.441. Con ello, Rusia, Francia y China, como avisamos los marxistas, después de haber escenificado durante unas pocas semanas que no estaban de No hay ninguna duda de que Estados Unidos habrá llegado a diversos acuerdos con estos países para “compensarles” económica y políticamente por el cambio de opinión. Por ejemplo, dar luz verde a Rusia en su política de represión en Chechenia tras el último atentado en Moscú. Para cubrirse las espaldas ante su anterior posición, Rusia, China y Francia afirmaron inmediatamente después de la votación que la resolución excluía “el recurso automático a la fuerza”: esto quiere decir, pasando del hipócrita lenguaje diplomático de la burguesía al lenguaje llano, que habrá fuerza, es decir guerra, pero para eso hará falta una excusa.

Los funcionarios estadounidenses sí han dejado bastante claro que la resolución 1.441 proporciona las bases legales para que Estados Unidos pueda ir unilateralmente a la guerra, aunque en el futuro el Consejo de Seguridad no esté de acuerdo unánimemente en cómo responder a pretendidas violaciones de la resolución por parte de Iraq.

Los marxistas hemos explicado las auténticas razones de fondo del imperialismo estadounidense para intervenir: asegurarse el control del petróleo en una época de declive económico, cimentar el poder absoluto de los EEUU como amos del planeta que saben dar lecciones de poder tras el 11-S y, finalmente, contribuir a desviar la atención de la población de los EEUU de sus problemas económicos domésticos y de la corrupción de sus dirigentes. El ataque es imparable.

Las excusas para el ataque

Excusas para considerar incumplida la ya famosa resolución habrá para dar y regalar. Utilizarán a los inspectores de la ONU para provocar cualquier incidente con el que puedan acusar de obstruccionismo a las autoridades iraquíes. El simple hecho de que Estados Unidos, y no la misión de inspectores de la ONU, considere que el inventario que les proporcione Iraq sobre sus instalaciones militares no es completo, podría desencadenar el ataque inmediatamente.

Finalmente, casi a diario, aviones estadounidenses y británicos bombardean el norte y sur del territorio de Iraq, las denominadas “zonas de exclusión aérea” para los aviones de Iraq desde el fin de la primera guerra del Golfo (1990); lógicamente, las baterías antiaéreas iraquíes respondes a estos ataques provocadores. Pues bien, la resolución 1.441 considera esta respuesta por parte de Iraq como una violación de la propia resolución. Como se puede ver, excusas para un ataque no van a faltar.

El papel reaccionario

de la ONU

Desde diversas fuerzas de la izquierda se ha insistido en los últimos meses en que la solución al conflicto de Iraq debía venir de la intervención de la ONU, considerando a ésta como la sacrosanta depositaria de todas las libertades. Los marxistas siempre hemos insistido en el papel reaccionario que juega esta institución, destinada a engañar a las masas con la pretendida idea de que la ONU toma decisiones colectivas entre todos los países del mundo, lo que es beneficioso para los países más débiles.

En primer lugar, los países más desfavorecidos, que son mayoría, están representados por sus élites corruptas y degeneradas que son compradas por parte de los principales poderes imperialistas. En segundo lugar, la toma de decisiones importantes recae en el Consejo de Seguridad, donde hay cinco países que tienen poder de veto (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China). Incluso en el caso actual, como ha pasado en otras ocasiones, cuando los intereses entre los diferentes poderes son enfrentados, uno de ellos o un aliado suyo actúa y la ONU no se inmiscuye en la práctica. Así lo vemos en el caso de Palestina, donde Israel (el principal aliado de Estados Unidos en la zona) ha venido incumpliendo reiteradamente diferentes resoluciones de la ONU favorables a los palestinos. Incluso, como explicamos anteriormente, aunque no hubiera habido acuerdo en el Consejo de Seguridad, Estados Unidos hubiera intervenido por los intereses que hay en juego.