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El objetivo de las bandas fascistas es infundir miedo a la capa más consciente de jóvenes que no estamos de acuerdo con el sistema en el que vivimos y que sentimos la necesidad de cambiarlo. Estos grupos, en definitiva, intentan cercenar nuestros der
El objetivo de las bandas fascistas es infundir miedo a la capa más consciente de jóvenes que no estamos de acuerdo con el sistema en el que vivimos y que sentimos la necesidad de cambiarlo. Estos grupos, en definitiva, intentan cercenar nuestros derechos más básicos, como el de reunión, propaganda, asociación... Fruto de la política y el discurso ultraderechista del PP a nivel estatal, hemos podido ver como se han envalentonado y se sienten más respaldados y legitimados para llevar adelante intentos de agresión, incluso a dirigentes públicos como Santiago Carrillo, Bono, etc... La derecha en el Estado español es heredera de las tradiciones franquistas y mantiene algunas de sus tradiciones, ahora representadas en el discurso de los Zaplana, Acebes, Rajoy, Esperanza Aguirre, etc...
La ‘neutralidad’
del Estado burgués
El Estado, aunque nos intenten explicar que está por encima de los intereses de clases y que sirve a “todos” por igual, en realidad es un aparato en manos de la burguesía para dominar a la clase trabajadora. Estos grupos fascistas gozan de total impunidad, precisamente, porque son instrumento de la burguesía para luchar contra la clase trabajadora, aunque ni mucho menos el principal en estos momentos. Generalmente, cuando el aparato judicial condena a algún elemento de estos grupos las condenas suelen ser ridículas, como vimos en el caso del asesinato de un seguidor de la Real Sociedad por uno de estos elementos, o simplemente quedan en libertad por diversos motivos.
La justicia burguesa:
generosa con los fascistas
que nos agreden, desinteresada en garantizar nuestros derechos
El pasado 5 de febrero Israel Galve Maldonado asestó tres puñaladas a un joven de izquierdas de Guadalajara, al que casi le cuesta la vida. Las tres puñaladas tenían la intención de acabar con la vida del joven ya que se dirigieron hacia órganos vitales: una cerca del corazón, otra en el bazo y otra rozando la arteria femoral. Tras este suceso, la policía detuvo a Israel en su casa, tumbado en la cama, con las manos ensangrentadas y con el arma con el que intentó acabar con la vida del compañero. Posteriormente hubo varios testigos que le reconocieron como el autor de las puñaladas. El único delito del joven agredido era ser un joven con ideas de izquierda. Tras estos hechos, el Sindicato de Estudiantes y la UJCE de Guadalajara convocaron una manifestación de estudiantes por la disolución de las bandas fascistas y el encarcelamiento de Israel Galve. Esta manifestación fue una de las movilizaciones más importantes de la juventud en Guadalajara en muchos años, más de mil jóvenes salieron a la calle para luchar contra las bandas fascistas. Durante un periodo de casi 8 meses, prácticamente no se produjo ninguna agresión, este fue el resultado de la movilización.
Por desgracia, el pasado 14 de octubre nos enteramos de que este ultraderechista, Israel Galve, había sido puesto en libertad condicional, a la espera de juicio, por el juez que lleva el caso. Cualquier persona puede ver como algo inexplicable que alguien reconocido por seis testigos mientras asesta puñaladas en un bar de Guadalajara a un joven indefenso y a cara descubierta, esté únicamente 8 meses en la cárcel y sea puesto en libertad antes de ser juzgado. Esta impunidad ha dado alas a estas bandas y el resultado ha sido que de nuevo ha comenzado a haber algunas agresiones en la ciudad.
La movilización:
la mejor alternativa para acabar con las bandas fascistas
Gracias a la impunidad y al anonimato del que gozan estos grupos, la única forma de acabar con ellos es denunciando quiénes son los fascistas en cada barrio, instituto, etc... publicando sus nombres para acabar con el anonimato y, a la vez, denunciar cualquier tipo de agresión ante la policía. Si el gobierno, con el subdelegado de Gobierno a la cabeza, no interviene a pesar de las denuncias, será el responsable de que se produzcan nuevas agresiones. Además, lo más importante es organizar comités antifascistas en los institutos para poder extender la movilización al mayor número de estudiantes y trabajadores, para que cuando se produzca una agresión pueda haber una respuesta rápida en la calle, ninguna agresión puede quedar sin respuesta. No debemos permitir que se presente la lucha contra las agresiones fascistas como una pelea de grupos de “jóvenes violentos” de un extremo u otro. El éxito de la lucha contra las agresiones fascistas está en conseguir la implicación masiva de la juventud y los trabajadores en defensa de los derechos democráticos y las libertades más elementales. Por eso insistimos en el llamamiento a las organizaciones de la clase trabajadora para que se impliquen consecuentemente en esta lucha. Ésta es la mejor manera de aislarlos y de acabar con las bandas fascistas.
La puesta en libertad de Israel Galve Maldonado es un nuevo ataque contra nuestros derechos democráticos, además parece que será juzgado por el procedimiento abreviado, lo que supone que habrá una condena menor de la que podría haber si fuera juzgado por el procedimiento ordinario. Esta puesta en libertad es también un insulto para todos aquellos que hemos luchado contra las agresiones fascistas y para todos los trabajadores que lucharon por acabar con la dictadura franquista.
La burguesía utilizó la dictadura franquista para oprimir de la forma más atroz a la clase trabajadora. La lucha por defender y conquistar nuestros derechos democráticos es la misma que comenzaron los trabajadores para librarse de la opresión del sistema. Es la lucha por la transformación de la sociedad actual, y por conseguir un sistema en el que la riqueza se reparta equitativamente, en el que la mayoría de la población no sufra la opresión de una ínfima minoría.
· Reingreso en prisión de
Israel Galve Maldonado
· Disolución de las bandas fascistas
· En defensa de los derechos democráticos de la juventud
Rodrigo Pasero
SE · Guadalajara
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