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Los jóvenes se movilizan en Marruecos y Túnez PDF Imprimir E-Mail
viernes, 29 de abril de 2005
En los últimos meses ha habido una movilización contundente de los jóvenes en varios países del Norte de África contra la opresión que sufren y en defensa de sus derechos más elementales. En Marruecos y Túnez, ambos regímenes capitalistas reaccionari En los últimos meses ha habido una movilización contundente de los jóvenes en varios países del Norte de África contra la opresión que sufren y en defensa de sus derechos más elementales. En Marruecos y Túnez, ambos regímenes capitalistas reaccionarios, han sacado una vez más a las fuerzas represivas del Estado contra la movilización y la justa lucha de los estudiantes y trabajadores.

Marruecos

Los estudiantes de la Universidad en Marruecos han salido a la calle contra la privatización y el desmantelamiento de la enseñanza que supone la contrarreforma educativa lanzada por el gobierno marroquí, conocida como Chartre de l’Enseignement. La Unión Nacional de Estudiantes Marroquíes (UNEM) llamó a la ocupación de las facultades y a boicotear los exámenes. El boicot tuvo un gran éxito y provocó las iras del gobierno, que no puede permitir el más mínimo gesto de disidencia. El 9 de febrero el Campus de Dar el Merás, en Fez, la facultad de derecho y los barrios de los alrededores fueron rodeados por 200 miembros de la policía y el cerco duró hasta el 7 de marzo. En algunas facultades se han suspendido las clases y cientos de estudiantes han perdido el curso. Durante un mes este campus, uno de los más combativos y con mayor tradición de lucha del país y con innumerables problemas de infraestructuras, masificación, etc., se mantuvo bajo la sucia bota policial, con un saldo de al menos 65 estudiantes sometidos a interrogatorios, de los cuales 3 han perdido su matrícula para los próximos tres años y más de 20 han sido condenados a prisión durante 3 años. Esto es algo normal en Marruecos. En los últimos cinco años, por ejemplo, dos estudiantes murieron en enfrentamientos con la policía y son habituales los registros policiales, interrogatorios y heridos. Los derechos democráticos de los trabajadores marroquíes también son pisoteados. Recientemente, seis dirigentes mineros fueron condenados a 10 años de cárcel por convocar a la huelga a los mineros de Imini, en las montañas marroquíes. Sumado a esto hay que denunciar el papel de chivatos de la policía de los fundamentalistas islámicos denunciando a los activistas de la izquierda. Aquí se ve la hipocresía del régimen de Mohamed VI que, mientras viene a España con motivo de la conmemoración del primer aniversario del brutal atentado del 11-M en Madrid y condena a los radicales fundamentalistas, en su país utiliza a esos mismos fundamentalistas contra el movimiento organizado de jóvenes y trabajadores para defender su régimen y sus privilegios. Esta es la realidad que vive la clase obrera y la juventud en ese moderno Marruecos de Mohamed VI que nos venden los medios de comunicación burgueses y que no dudan en apoyar los gobiernos de Europa y EEUU.

Túnez

Túnez es otro de los países con una falsa imagen de ser una “democracia estabilizada”. Sin embargo, esta “estabilidad” ha sido construida sobre la censura, la represión y la sobreexplotación de los trabajadores. El paro azota a la juventud; más de dos terceras partes de los desempleados son jóvenes menores de 30 años, el 15% de la población en las ciudades vive con menos de 2 dólares al día y el salario mínimo hoy es casi un 15% inferior al de hace 20 años. Su presidente, Ben Alí, ganó de forma fraudulenta las elecciones del año pasado y ha hecho una reforma de la Constitución para poder mantenerse en el poder hasta el año 2014. Bajo su régimen nos encontramos con cientos de presos políticos, censura, paro masivo y represión. Hace apenas unos meses el presidente tunecino volvió a dar muestra de su carácter reaccionario, invitando al asesino Ariel Sharon a Túnez. Esto fue la gota que colmó el vaso y que desencadenó la movilización de decenas de miles de jóvenes para protestar contra esa provocación.

Las clases se suspendieron en varias universidades e institutos superiores. Ha habido violentos enfrentamientos entre la policía y los estudiantes, decenas y decenas de detenciones, torturas y condenas de cárcel. Se ha obligado a los estudiantes de secundaria que fueron detenidos a firmar declaraciones prometiendo no volver a participar en manifestaciones. Hay profesores bajo arresto “preventivo” y distintos activistas por los derechos humanos, abogados, etc. han sido agredidos o han desaparecido por criticar la actuación de Ben Alí y comparar las cárceles tunecinas con Abu Ghraib. La represión ha indignado a la población que, lejos de amedrentarse, respondió pasando a la ofensiva. El 10 de marzo se convocó una huelga general de estudiantes universitarios contra la invitación a Sharon para que visitara el país y exigiendo la libertad inmediata de los detenidos; esto ha contagiado a otros sectores como los abogados, que también se concentraron el 15 de marzo y al día siguiente la asociación de derechos humanos convocó un día de protesta en todo el país. El siguiente paso fue la convocatoria de una nueva manifestación el 8 de abril para obligar al gobierno a retroceder en sus planes.

La única salida para los jóvenes marroquíes y tunecinos es la lucha consciente y organizada para terminar con la opresión y el régimen dictatorial que sufren y con el sistema económico que lo sustenta: el capitalismo.