1) La revolución venezolana
se encuentra en una encrucijada. Después de derrotar en dos ocasiones a la
contrarrevolución se enfrenta a una nueva y furiosa ofensiva. Esto significa
que las fuerzas contrarrevolucionarias no se conforman con la derrota. Cada
vez están más desesperadas y su desesperación las hace más decididas y violentas.
Además, combinan los métodos legales y semilegales de lucha (la campaña del
“referéndum”) con preparativos de lucha armada. Los primeros con un objetivo
propagandístico para el consumo externo y tienen un significado secundario.
Los segundos constituyen la esencia de su estrategia. Todo combinado con una
campaña de sabotaje económico, alteración de la distribución de la cadena
de alimentación y actos sediciosos.
2)
El arresto de paramilitares colombianos en Venezuela indican la existencia
de una conspiración bien preparada para derrocar al gobierno y asesinar a
Chávez. Los peligros a los que se enfrenta la revolución son muy reales. Por
lo tanto, ha llegado el momento de sacar todas las conclusiones necesarias
y dar los pasos para asestar un golpe decisivo a la contrarrevolución.
3)
La sociedad venezolana ahora está extremadamente polarizada a favor
y en contra de la revolución bolivariana, a derecha e izquierda. A la izquierda
están los trabajadores, campesinos y pobres venezolanos, que están luchando
para defender la revolución y llevarla hacia adelante. A la derecha se encuentran
los contrarrevolucionarios venezolanos, encabezados por los banqueros, terratenientes
y capitalistas, que han conseguido arrastrar tras de sí a una parte importante
de la clase media. El abismo entre estos dos campos antagónicos es enorme
y no se puede superar. Todos los intentos de compromiso son inútiles.
4)
El imperialismo estadounidense continúa impulsando, apoyando y financiando
las fuerzas de la contrarrevolución interna, esperan que hagan el trabajo
sucio por él. Pero correctamente ha llegado a la conclusión de que la oposición
interna es demasiado débil para triunfar basándose en sus propias fuerzas.
Por lo tanto, Washington está preparando una campaña de terror, utilizando
a fuerzas paramilitares colombianas que trabajan en colaboración con los contrarrevolucionarios
internos. Esto significa una declaración de guerra.
5)
Tarde o temprano, la situación tendrá que resolverse con una victoria
decisiva en un sentido u otro. La revolución todavía no ha pasado el punto
de no retorno. Todas las conquistas de las masas conseguidas con el gobierno
Chávez pueden todavía ser liquidadas. El movimiento puede ser empujado hacia
atrás. Eso es lo que intentan conseguir los contrarrevolucionarios mientras
que los trabajadores luchan por derrotarles. La cuestión del poder todavía
no está decidida. En un futuro no demasiado lejano se tendrá luchar y ganar
la batalla decisiva.
6)
¿Quiénes son los contrarrevolucionarios? Son los mismos burgueses que
gobernaron Venezuela durante décadas. Saquearon y arruinaron el país, mientras
se llenaban los bolsillos y las cuentas bancarias con la riqueza creada por
la clase obrera. Son los funcionarios locales del imperialismo estadounidense,
son los mismos políticos y burócratas, corruptos y degenerados contra quienes
se rebeló Hugo Chávez expresando la voluntad del pueblo venezolano.
7)
El programa de la contrarrevolución es una mezcla de mentiras, fraude
e hipocresía. Pretenden defender la “democracia” pero pasan por alto que Chávez
ha ganado regularmente con mayorías convincentes cada una de las citas electorales.
Dicen que defienden el dominio de la ley, pero violan constantemente la ley
¾hasta el punto de intentar
llevar a cabo un golpe de estado para derrocar a un gobierno elegido democráticamente¾. Dicen que defienden el orden,
pero constantemente provocan desorden y caos para intentar encubrir sus intrigas
contrarrevolucionarias. Pretenden ser patriotas venezolanos pero han vendido
su país al imperialismo estadounidense y tienen sus fortunas en cuentas bancarias
de Florida. Ahora están apoyando activamente la invasión de Venezuela por
fuerzas contrarrevolucionarias extranjeras.
8)
En la lucha entre la revolución y la contrarrevolución, los contrarrevolucionarios
han contado con una gran ventaja: el control de los puntos clave de la economía.
Durante la llamada huelga (en realidad un cierre patronal), los capitalistas
venezolanos infligieron un terrible daño a la economía. Las pérdidas totales
superan los siete mil millones de dólares. Además, estos llamados “patriotas”
han exportado miles de millones de dólares a bancos de Florida, privando a
la economía venezolana de la inversión tan necesaria. Junto al sabotaje económico
están alterando la distribución de comida controlada por tres o cuatro grandes
monopolios, para provocar subidas de precios artificiales y escasez de los
producto alimenticios básicos. Están agotando el nervio de Venezuela para
intentar provocar la máxima dislocación, desempleo y dolor. Calculan que esto
enfriará el entusiasmo de las masas por la revolución. También quieren crear
caos y desorden, intentan crear las condiciones para un golpe de estado de
los altos mandos del ejército con la excusa de “restaurar el orden”.
9)
El elemento decisivo en la ecuación es la clase obrera. Los trabajadores
de Venezuela ya han comenzado a luchar contra la ofensiva de los empresarios.
Han tomado la iniciativa, en algunos casos han ocupado las fábricas abandonadas
por los empresarios, comenzaron a introducir elementos de control obrero en
algunas empresas, han creado sindicatos democráticos, han obligado a los empresarios
a pagar los salarios no pagados y los beneficios. Hay que adoptar y generalizar
estas iniciativas. Demuestran el camino hacia adelante.
10)
Un papel particularmente pernicioso lo están jugando los llamados “dirigentes
sindicales” de la CTV. Estos lugartenientes obreros corruptos y degenerados
del Capital hace mucho que vendieron su alma a los empresarios y la CIA. Han
renunciado a cualquier derecho a ser considerados parte legítima del movimiento
obrero. Han sido expulsados del movimiento.
11)
La construcción de la UNT es una tarea urgente. Debemos fortalecer
y construir los sindicatos democráticos y dotarles de un programa de lucha.
¡Construir una federación sindical de masas! Elaborar un programa de reivindicaciones
basadas en las necesidades inmediatas de los trabajadores: la lucha contra
los cierres de fábricas y el desempleo, el elevado coste de la vida, etc.,
12)
La UNT anunció recientemente una campaña para organizar al 80 por ciento
de la fuerza laboral en los sindicatos (apoyada públicamente por el presidente
Chávez). Esto es un paso en la dirección correcta. Organizando a las capas
desorganizadas, la revolución puede cortar la hierba bajo los pies de la vieja
burocracia sindical de derechas corrupta. Esta iniciativa debe llevarse a
cabo de una forma enérgica en todos los niveles. Al mismo tiempo hay que hacer
un llamamiento a los trabajadores que siguen en los sindicatos afiliados a
la CTV para que luchen para democratizarlos y que se unan a la UNT. Allí donde
esto no es posible será necesario crear nuevos sindicatos democráticos, pero
siempre con el objetivo de organizar a todos los trabajadores y no sólo a
las capas más avanzadas.
13)
Para evitar el sabotaje, el despilfarro y la corrupción, los trabajadores
de la industria deben comenzar a ejercer el control sobre la producción. Los
funcionarios corruptos deben ser echados. A los directores que participaron
en la contrarrevolución y el sabotaje de la producción se les debe dar un
ultimátum: o desisten de estas actividades y sirven al pueblo, o serán despedidos
sin pensión y todos los demás derechos. Los casos serios de sabotaje deben
ser castigados con arresto y encarcelamiento. Los directores corruptos y contrarrevolucionarios
deben ser sustituidos por personas honestas y dedicadas a la causa de la revolución.
Esto sólo se puede conseguir con la introducción del control y la dirección
democrática de los trabajadores.
14)
¿Pueden los trabajadores dirigir la industria? Esos escépticos que
cuestionan la capacidad de los trabajadores para dirigir la industria han
tenido su respuesta. Fueron los trabajadores los que derrotaron los intentos
de los empresarios de sabotear la economía con el cierre empresarial de hace
dos años. Los trabajadores de PDVSA han demostrado su capacidad para dirigir
incluso las industrias más grandes y complejas. Lo han hecho con un gran nivel
de cualificación y competencia.
15)
En cualquier caso, los trabajadores no estarán solos. Contarán con
la ayuda de la mayoría de los ingenieros, científicos, técnicos y directores
honestos, que no son saboteadores o contrarrevolucionarios y que verdaderamente
desean una Venezuela próspera y triunfante. La población de Venezuela tiene
unas enormes reservas de talento y creatividad. Atraerán a su lado a todo
lo mejor de la sociedad venezolana, incluida la flor y nata de los intelectuales.
Los talentos creativos de la población bajo el capitalismo están paralizados
por un sistema que sitúa los beneficios por encima de los intereses de la
mayoría. Esto también es verdad para aquellos que ocupan posiciones de dirección
en los niveles mas bajos. En una economía socialista planificada, sus habilidades
podrán ser bien utilizadas aplicando la tecnología y métodos más modernos
para estimular la productividad en interés de todos.
16)
El control obrero inmediatamente acabará con toda la corrupción, despilfarro
y nepotismo, los excesivos beneficios y los extras de los empresarios. ¡Hay
que abrir los libros de cuentas! Obligar a todas las empresas a revelar sus
verdaderos beneficios. Esto reduciría de manera importante el despilfarro
y ayudaría a canalizar estos recursos hacia la producción para el desarrollo
de Venezuela. Sin embargo, el control obrero por sí mismo no puede resolver
los problemas fundamentales de la sociedad. Sólo es un paso transicional hacia
la nacionalización de los medios de producción y una economía planificada.
17)
Los elementos de control obrero ya existen. Los trabajadores han ocupado
algunas fábricas cerradas por los empresarios. Durante el sabotaje de la industria
petrolera, incluso Hugo Chávez expresó su apoyo a la consigna: “Fábrica cerrada,
fábrica ocupada por los trabajadores”, aunque después el gobierno realmente
no dio ningún paso serio para resolver el problema de los trabajadores que
habían ocupado las fábricas. Los casos aislados de control obrero sólo pueden
triunfar parcial y temporalmente. Hace falta un plan total de producción que
pueda integrar a los diferentes sectores de la economía y la producción. Pero
esta planificación e integración choca inmediatamente contra la barrera de
la anarquía capitalista (el “mercado”). No puede haber progreso real a penos
que se superen los obstáculos.
18)
El principal poder de la contrarrevolución consiste en su posesión
de los medios de producción. Continúa ejerciendo el control sobre los puntos
clave de la economía, que los utiliza para poner un lazo corredizo sobre el
cuello de la población venezolana. La única forma de impedir este sabotaje
económico y eliminar el despilfarro y la corrupción que son la consecuencia
inevitable del capitalismo, es destruir la fortaleza económica de la burguesía.
Mientras los contrarrevolucionarios continúen detentando el poder económico,
la revolución luchará con una mano atada a la espalda.
19)
La tierra, los bancos, las empresas de seguros y las grandes industrias
deben ser nacionalizados. Esto se puede hacer con la aprobación de una legislación
urgente en el Congreso, apoyada con un llamamiento a los trabajadores para
hacerse cargo desde abajo, para introducir el control obrero e impedir el
sabotaje de los empresarios y garantizar una transición pacífica y ordenada
hacia una economía planificada. El presidente de la república puede explicar
este paso a la población apareciendo en televisión y explicando los escandalosos
beneficios de los empresarios, el despilfarro, la corrupción y el nepotismo,
el sabotaje sistemático de la economía.
20)
Nacionalizando los puntos clave de la economía bajo la dirección y
el control democrático de los trabajadores será posible introducir un genuino
plan de producción que movilice todos los recursos productivos de Venezuela
para la satisfacción de las necesidades de la población: un programa de construcción
de viviendas, escuelas y hospitales puede comenzar inmediatamente, utilizando
los considerables ingresos petroleros del país para financiar un plan de inversión
ambicioso. Se podría eliminar el desempleo, y todos los ciudadanos tendrían
el derecho y la obligación de trabajar. Este plan, que garantizaría una mejora
inmediata de los niveles de vida de la inmensa mayoría, sólo sería posible
basándose en la nacionalización. No puedes planificar lo que no puedes controlar
y no puedes controlar lo que no tienes.
21)
A menos que se den pasos decisivos para tomar el control de la economía,
la población venezolana se enfrentará a un futuro de creciente caos económico,
desempleo y pobreza. La enorme riqueza petrolera de Venezuela no será suficiente
para evitar esto. Pero incluso sin eso, el intento de combinar medidas de
nacionalización con la economía de mercado provocará distorsiones y particularmente
inflación que acabará con las conquistas y provocará dislocación económica.
La nacionalización de los puntos clave de la economía es por lo tanto una
medida absolutamente necesaria y urgente de autodefensa para la mayoría, para
proteger sus intereses más vitales y el derecho más fundamental: el derecho
a la vida.
22)
El primer paso debe ser la nacionalización de los bancos. Un sector
importante del sistema bancario venezolano está bajo el control de dos grupos
bancarios españoles. Además, una gran parte del dinero que circula en el sistema
financiero durante un año realmente es dinero propiedad del estado, directamente
o a través de las empresas estatales, en particular la PDVSA. Sin embargo,
el control de estos recursos financieros está en manos privadas y es utilizado
para financiar la contrarrevolución y sabotear la economía. Sin la nacionalización
de los bancos será imposible planificar la economía. El control del crédito
es una de las palancas fundamentales de la economía moderna. Sin esto, nada
se puede llevar a cabo. El estado debe saber cuánto dinero hay, de dónde viene
y a dónde va. Una estricta contabilidad nacional es la condición previa para
una economía planificada.
23)
La nacionalización de los bancos permitiría al estado ejercer un control
real y no ficticio sobre la economía, controlar la afluencia de capital y
la inversión en aquellos sectores que afectan a los intereses de la mayoría
y los requerimientos objetivos de la economía. Los trabajadores de la banca
pueden jugar un papel clave en la nacionalización de los bancos. Saben todo
lo relacionado con las estafas y movimientos especulativos de capital. Saben
como los contrarrevolucionarios utilizan grandes sumas de dinero para el sabotaje
y las intrigas. Hay que hacer un llamamiento a los trabajadores de la banca
para controlar el movimiento de capital, para garantizar un cambio de manos
tranquilo de los bancos y evitar actos de sabotaje.
24)
Los logros de la revolución son reales y palpables. Hay que tomar medidas
importantes en interés de los trabajadores, los campesinos y los pobres, particularmente
la reforma agraria, la sanidad y los planes de educación que han llegado a
millones de venezolanos. Pero todas estas conquistas están amenazadas. Pueden
dar marcha atrás y lo harán si la contrarrevolución vuelve a tener el control.
Para garantizar las conquistas de la revolución éstas deben ser irreversibles.
Esto significa un cambio fundamental en la sociedad. Esto plantea la cuestión
del poder.
25)
Toda revolución en la historia en última instancia se resuelve respondiendo
a la pregunta: ¿quién tiene el poder? ¿Quién manda en casa? Hasta que no se
responda a esta pregunta la revolución no habrá terminado. Al inicio de la
revolución bolivariana Hugo Chávez lanzó un desafío a la vieja oligarquía.
Su poder fue desafiado pero no fue derrocado completamente. Comenzó una lucha
colosal, que todavía no se ha decidido en un sentido o en otro. Todo depende
de la resolución de esta lucha.
26)
En el fondo, la cuestión del poder se puede reducir a una cosa: ¿quién
controla el poder del estado? Esta es la cuestión decisiva. El estado en última
instancia consiste en cuerpos de hombres armados, el ejército, la policía,
etc., En un régimen capitalista normal la burguesía controla el estado y lo
utiliza para oprimir a la mayoría de la sociedad, para garantizar su poder
y privilegios. Controla no sólo el ejército y la policía, también los jueces,
la burocracia y cada una de las ramas del poder ejecutivo.
27)
Sin embargo, hay períodos excepcionales en la historia, períodos en
los que la lucha de clases alcanza un punto muerto, cuando las cosas no están
suficientemente claras. Venezuela está atravesando una situación compleja.
¿El estado venezolano es burgués? En la medida que la burguesía sigue siendo
la clase gobernante, en la medida que continúa teniendo y controlando los
puntos clave de la economía, en la medida que no se ha roto su poder económico,
Venezuela sigue siendo un país capitalista y el estado sigue siendo burgués.
Esto significa que la revolución no ha llegado hasta el final, que se ha detenido
a medio camino y por lo tanto todavía el proceso puede volverse en su contrario.
28)
El estado todavía es un estado burgués, pero es un estado burgués con
características peculiares. La más peculiar es que la burguesía ¾al menos temporalmente¾ ha perdido el control de partes clave de su
propio estado. Esto parece una afirmación contradictoria, pero es sólo la
expresión de una contradicción real que existe en la sociedad. a sociedad
venezolana está dividida por la mitad. La extrema polarización de clase afecta
a todo, incluido el estado, que también está dividido. Un sector del ejército
se ha pasado al lado de la revolución bolivariana. Esto incluye la aplastante
mayoría de los soldados normales y suboficiales, pero también un número significativo
de oficiales como el propio Chávez. Esto crea enormes dificultades para la
burguesía venezolana que no tiene el mismo control del ejército y la casta
de oficiales que existe en Gran Bretaña o EEUU.
29)
Muchos oficiales sinceramente apoyan la revolución. En general, los
escalafones superiores fueron purgados después del colapso del golpe de estado
de abril de 2002. En general, el ambiente predominante no es favorable a la
contrarrevolución. La amenaza externa representada por el imperialismo estadounidense
y Colombia galvanizarán los instintos naturales del ejército a luchar y dar
apoyo al presidente. Los contrarrevolucionarios, al menos por el momento,
se encuentran en una situación difícil. Pero desde fuera es difícil decir
cual es la verdadera correlación de fuerzas que hay dentro del ejército. Esto
sólo quedará claro con los acontecimientos.
30)
En última instancia, la correlación de fuerzas dentro del ejército
está determinada por la correlación de fuerzas de clase en la sociedad. En
la medida que la revolución avanza y golpea decisivamente a sus enemigos,
tanto internos como externos, en la medida que las masas están en pie y activas,
el ala revolucionaria de las fuerzas armadas tendrá valor y estará fortalecida.
Pero las vacilaciones y las retiradas desalentarán al ala revolucionaria y
animarán a los contrarrevolucionarios.
31)
Chávez y sus seguidores se están basando en el apoyo de las masas para
golpear a la oligarquía y al imperialismo. Originalmente no tenían una perspectiva
socialista sino sólo la noción de acabar con la corrupción y modernizar Venezuela.
Querían una sociedad más justa e igualitaria, pero imaginaban que era posible
conseguirlo sin romper los límites del capitalismo. Pero esto inmediatamente
les hizo entrar en conflicto con la burguesía y el imperialismo. Las masas
tomaron la calles y dieron al proceso una dinámica totalmente diferente. El
movimiento de masas ha dado un impulso a Chávez y a su vez él ha impulsado
el movimiento en una dirección revolucionaria.
32)
Cuando Hugo Chávez fundó el Movimiento Bolivariano su intención era
limpiar el establo maloliente en el que se había convertido la vida política
venezolana. Este era un objetivo limitado y muy modesto, pero se encontró
con la feroz resistencia de la oligarquía dominante y sus sirvientes. Se ganó
el odio eterno de los ricos y poderosos, y la lealtad y el amor de las masas.
Hugo Chávez por primera vez dio a los pobres y oprimidos una voz y alguna
esperanza. Ese es el secreto de la extraordinaria devoción y lealtad que muestran
hacia él. Les despertó a la vida y se ven reflejados en él.
33)
Eso explica el odio igualmente extraordinario que la clase dominante
muestra hacia Chávez. Es el odio de los ricos por los pobres, del explotador
por el explotado. Detrás de este odio hay miedo, temor a perder toda su riqueza,
poder y privilegios. Este es un abismo que no se puede superar con palabras
justas. Es la división fundamental de la sociedad en clases.
34)
La revolución defiende la democracia. Pero una lucha consistente por
la democracia inevitablemente hace que la revolución entre en conflicto con
los intereses creados de los terratenientes, banqueros, capitalistas y el
imperialismo. Es decir, si la democracia revolucionaria quiere conseguir sus
objetivos debe estar preparada para ir más allá de los límites del capitalismo.
Debe emprender acciones para destruir el poder económico de la oligarquía.
Si no lo consigue inevitablemente terminará en derrota, la victoria de la
contrarrevolución y la completa erradicación de la democracia en Venezuela.
35)
Aunque prestan juramento por la democracia en cada frase, la oligarquía
venezolana y el imperialismo son los enemigos de la democracia. Quieren una
“democracia” en la que todo el mundo pueda decir lo que quiera mientras la
minoría adinerada decide lo que ocurre. La única clase que está sinceramente
interesada en la democracia es la clase obrera y sus aliados naturales, los
campesinos pobres y los pobres urbanos. La verdadera democracia no sólo se
conseguirá cuando el poder de la oligarquía haya sido destruido para siempre
y el poder esté en manos de la clase obrera. Lo que hace falta no es la ficción
hueca de la democracia burguesa formal, donde el pode real está en manos de
los banqueros y los capitalistas, sino una verdadera democracia de la clase
obrera, basada en la nacionalización de la tierra, los bancos, las grandes
industrias y con un plan democrático de producción.
36)
El programa inmediato debe ser: a) fusión de los bancos y nacionalización
del sistema bancario; b) fusión de las empresas de seguros y nacionalización
del sector financiero; c) abolición del secreto comercial: ¡apertura de libros!;
d) control y gestión obreras de la PDVSA y todas las demás grandes empresas
y nacionalización de todos los demás sectores de la industria petroquímica,
gas y energía; e) organización de la población en asociaciones de consumidores
y cooperativas para controlar los precios y la distribución de comida y otros
productos, medidas que se podrán llevar a cabo a través de la nacionalización
de los monopolios que controlan la cadena de distribución; f) nacionalización
de la tierra, expropiación de las grandes haciendas y formación de cooperativas
campesinas para gestionar la agricultura; g) nacionalización de las grandes
empresas de transporte y la creación de sistemas de transporte unificado;
h) monopolio estatal del comercio exterior.
37)
El imperialismo estadounidense está jugado al gato y el ratón con Venezuela.
Después de haber sido derrotado en dos asaltos directos, está recurriendo
a métodos de asedio. Está presionando a los otros gobiernos de América Latina
para ayudar a aislar la revolución venezolana, con es considerada un punto
de referencia peligroso para el descontento de las masas de todo el continente.
Está amenazando a Venezuela con ponerla de rodillas con sanciones económicas.
Al mismo tiempo está preparando activamente una campaña de terrorismo y subversión.
38)
Ante el temor de verse implicado, Washington está conspirando activamente
con los círculos dirigentes en Colombia, no sólo para aislar a Venezuela y
ejercer presión, sino incluso para preparar una intervención directa contra
la revolución venezolana. Está constantemente intrigando en la Organización
de Estados Americanos (OEA) para interferir en los asuntos internos de Venezuela.
El papel de la OEA es como el de un “vecino amistoso” que aconseja a un hombre
que está siendo atacado por una banda de ladrones que se quede quieto, que
no grite muy alto porque sino provocará a los ladrones y molestará a todo
el vecindario. ¡Con “amigos” como estos la población venezolana no necesita
enemigos!
39)
Por supuesto que es necesario hacer uso de la diplomacia ¾adoptar toda medida posible para evitar el
aislamiento de Venezuela¾ para desarrollar relaciones
amistosas, comerciales, etc., con Argentina, Brasil y, por supuesto, con Cuba.
Sin embargo, basarse en esto sería extremadamente miope. Los gobiernos pueden
cambiar y pueden caer bajo la presión del imperialismo. No hay garantía de
que esto no ocurrirá en el caso de Brasil o Argentina.
40)
En última instancia, los únicos aliados verdaderos de la población
venezolana son los trabajadores y campesinos oprimidos de América Latina.
De ellos siempre se puede depender para defender la revolución venezolana,
pero de sus gobiernos no. Finalmente, la verdadera defensa de la revolución
venezolana no consiste en la diplomacia sino en una consistente política revolucionaria
e internacionalista con el objetivo de extender la revolución a toda América
Latina y más allá.
41)
El presidente Chávez ha demostrado un gran valor al enfrentarse a los
imperialistas. Él ha dicho: “Si hay una intervención imperialista lucharemos
contra ellos durante cien años”. Sin duda las masas estarán dispuestas al
mayor de los sacrificios por la revolución. Ellas han despertado a la vida
política y les han dado una nueva esperanza y sentido de su propia dignidad
humana. Así que las masas tienen unas tremendas reservas de energía revolucionaria.
Esto es algo que los imperialistas y los contrarrevolucionarios son incapaces
de comprender. Sin embargo, basarse exclusivamente en la voluntad de hacer
sacrificios de las masas es un error. Las masas pueden sacrificar su “hoy”
por el “mañana”, pero sólo hasta cierto punto. Esto siempre hay que tenerlo
en cuenta.
42)
Finalmente la cuestión económica es decisiva. Sólo en 2003 el PIB venezolano
cayó un 18 por ciento, a pesar de los elevados precios del petróleo. Según
algunos cálculos, los niveles de vida han caído hasta el nivel de los años
cincuenta. Con estos métodos la contrarrevolución está intentando socavar
el apoyo del gobierno, culpándole de los resultados de su propio sabotaje.
Por ahora los planes de la contrarrevolución no han triunfado. Las masas permanecen
ferozmente leales a la revolución y al presidente Hugo Chávez. Pero esta situación
no puede durar indefinidamente.
43)
Por ahora la economía venezolana ha contado con la ayuda del aumento
de los precios del petróleo. En 2003 el precio del barril de petróleo venezolano
(26,25 dólares) era aproximadamente un 17 por ciento más alto que el año anterior.
El presidente Chávez ha intentado aliviar los efectos de la crisis introduciendo
el control de precios e intercambio. Parte de los ingresos del PDVSA se han
desviado a programa sociales y de vivienda. Los estrictos controles de cambio
han estimulado los ingresos internos del BCV, de 13.000 millones de dólares
en enero a 22.000 millones ahora. La devaluación del tipo de dólar oficial
de 1.600 a 1.920 bolívares también ha ayudado. La tasa de crecimiento ha crecido
rápidamente, aunque esto es en parte un reflejo de una recuperación natural
después de una profunda caída después del cierre empresarial.
44)
Estas medidas han conseguido aliviar parcialmente las condiciones de
las masas. Les ha servido para ganar tiempo. Pero tendrán que pagar un precio.
Sobre bases capitalistas estas medidas tienden a provocar medidas inflacionarias.
El bolívar se está devaluando profundamente en el mercado negro. La inflación
ha subido una tasa anual del 27 por ciento ¾la
tasa más elevada de la región¾. A
largo plazo, esto es insostenible. Tarde o temprano se reflejará en nuevas
crisis más severas, escasez y desempleo. Así que los problemas fundamentales
permanecen.
45)
Si la revolución no avanza, si no toma el control de los puestos de
mando de la economía, el crecimiento del desempleo y la pobreza pueden minar
el espíritu de lucha de las masas. Por ahora, este no parece ser el caso.
La recuperación económica ha dado un margen de maniobra. Las masas siguen
encarnizadamente leales a Chávez. La correlación de fuerzas todavía es favorable
a la revolución y desfavorable a la contrarrevolución. Pero esto puede cambiar.
Si las masas no ven un cambio fundamental y sobre todo una acción decisiva
contra los contrarrevolucionarios, la frustración y el desencanto pueden comenzar.
El péndulo puede regresar de nuevo a la derecha.
46)
Comenzando con las menos conscientes, las capas desorganizadas, el
ambiente de apatía puede prender entre las masas. Al no ver un avance real,
los trabajadores pueden cansarse y desilusionarse. Con cada paso atrás los
reaccionarios se envalentonarán y pasarán a la ofensiva. Los elementos vacilantes
pueden ponerse detrás de la contrarrevolución. Este ambiente puede transmitirse
al estado. Algunos de los “amigos” de la revolución de las capas superiores
de la burocracia, el ejército y la policía, pueden abandonar al presidente
y pasarse a la contrarrevolución, alegando que la revolución ha sido secuestrada
por “extremistas” que no llevan a otra cosa que el caos. La prensa a sueldo
intensificará su campaña de difamación y calumnias. El escenario estará preparado
para un golpe de estado contrarrevolucionario bajo la bandera del “orden”.
47)
Las masas han gastado unas enormes energías para llevar la revolución
a donde hoy está. Han recorrido un largo camino, pero el punto decisivo todavía
no se ha atravesado y ahí está el verdadero peligro que puede dar marcha atrás
todo el proceso. Entre la base hay una creciente conciencia de esto. La frustración
está creciendo entre los activistas. Este es el peligro. Esta frustración
puede llevar a la impaciencia y aventuras ultraizquierdistas por parte de
una capa de activistas que han llegado más lejos que el resto de la clase.
Esto podría tener consecuencias negativas para la revolución.
48)
La reacción ha sido derrotada, pero no ha desaparecido. Está esperando
una situación favorable para actuar. La idea de que es posible aplacar a la
contrarrevolución desplegando “moderación”, es extremadamente imprudente y
completamente contraproducente. La contrarrevolución y el imperialismo no
se pueden apaciguar con palabras dulces. Este hecho se puede ver en el escándalo
de los paramilitares colombianos. Lo que hace falta no es “moderación” sino
una acción decisiva.
49)
La revolución ha atraído a muchos amigos. La mayoría de ellos son verdaderos
y honestos. Pero algunos de estos “amigos” no están actuando en interés de
la revolución. No son en absoluto revolucionarios, sino reformistas. Y el
destino histórico del reformismo siempre es conseguir resultados que son diametralmente
opuestos a los que pretenden. Por supuesto que están guiados por las mejores
intenciones. Pero el camino del infierno está pavimentado de buenas intenciones.
50)
Los reformistas dicen que no se debe hace nada que pueda provocar a
los imperialistas, debemos ser cautos, diplomáticos, etc., etc., Pero el argumento
de la “provocación” a los imperialistas es falso de principio a fin. Los imperialistas
no necesitan ser provocados. Desde el primer día fueron hostiles hacia la
revolución. No han perdido ninguna oportunidad de atacarla. Ya han organizados
dos intentonas de golpe y están preparando una tercera bajo bandera del referéndum.
No es ese o aquel discurso, esta o aquella acción la que les provoca, la
propia existencia de la revolución para ellos es una provocación. No estarán
satisfechos hasta que no la destruyan.
51)
Los falsos “amigos” de la revolución y los pseudo-marxistas dicen que,
como la revolución venezolana es democrática y popular, no socialista, entonces
no puede emprender ninguna acción contra la propiedad privada. Esto es pura
sofistería. La Revolución Americana del siglo XVIII fue una revolución democrático
burguesa, los revolucionarios de 1776 no dudaron en confiscar la propiedad
de los seguidores de la corona inglesa. Después de la Guerra Civil Americana,
el gobierno de EEUU no dudó en confiscar la propiedad de los esclavistas del
norte valorada en miles de millones de dólares en moneda moderna. Estos ejemplos
de la historia norteamericana demuestran claramente que las exigencias de
la revolución suplantan los llamados derechos sagrados de propiedad.
52)
¿Desde cuando los derechos de propiedad de una minoría explotadora
y opresora tienen más peso que las necesidades de la aplastante mayoría? La
democracia significa el gobierno de la mayoría. Y nosotros defendemos una
democracia consistente. La revolución venezolana, siguiendo el excelente ejemplo
de la Revolución Americana, igualmente no vaciló en adoptar medidas para eliminar
el poder económico de la minoría contrarrevolucionaria.
53)
Un argumento a menudo utilizado por los reformistas es que es necesario
ganar a la clase media y por lo tanto no se debe ir demasiado lejos en el
ataque al imperialismo. La primera mitad de esta declaración es correcta,
pero contradice directamente la segunda. Es posible y necesario ganar a un
gran sector de la clase media, pero nunca se conseguirá hacer esto si aceptamos
la política de los reformistas, que sólo puede alejar a las masas de la pequeña
burguesía y echarlas en brazos de la contrarrevolución.
54)
Las clases explotadoras son una pequeña minoría de la sociedad. No
pueden gobernar sin la ayuda de un gran número de sub-explotadores y sub-sub-explotadores.
Utilizando su poder económico y su control de los medios de comunicación,
han movilizado a la masa de clase media venezolana para que se oponga a la
revolución. Bajo la falsa bandera de la “democracia” han organizado disturbios
callejeros y enfrentamientos. Sus tropas de choque son los hijos de los ricos
¾los sifrinos¾, parásitos adinerados, opuestos fanáticamente
a las masas. La enfurecida pequeña burguesía está resentida con las concesiones
que han hecho a los pobres y que consideran una amenaza para sus propios privilegios.
Hacen mucho ruido cuando lo requiere, pero realmente sólo son polvo humano,
fácilmente removible por el viento cuando se enfrentan al movimiento de las
masas.
55)
Sin embargo, la pequeña burguesía no es una clase homogénea. Hay contradicciones
dentro de la clase media que se pueden expresar en escisiones en la oposición.
Las capas superiores de la clase media están formadas por elementos privilegiados
¾abogados prósperos, profesores universitarios,
directores de bancos y políticos¾ que están cerca de la oligarquía y son sus dispuestos sirvientes.
Las capas más bajas ¾los
pequeños comerciantes, pequeños campesinos, empleados de banca, etc.,¾ están más cerca de la clase obrera y se las
puede ganar. Sin embargo, la manera de ganar a las capas más bajas de la pequeña
burguesía no es haciendo concesiones a sus dirigentes (realmente sus explotadores
políticos) sino pasando a la ofensiva contra los grandes banqueros y capitalistas,
demostrar una actitud de firmeza absoluta y decisión.
56)
Un sector de la oposición está formado por personas que han sido engañadas
por los contrarrevolucionarios. Se las puede ganar para la revolución. La
forma de ganarlas es a través de medidas destinadas a expropiar a los grandes
capitalistas y adoptando medidas en interés de los pequeños comerciantes y
pequeños empresarios. Se las debe convencer de que la revolución es invencible
y que sus intereses están más garantizados si unen sus fuerzas con la clase
obrera contra los grandes bancos y monopolios.
57)
La llamada “democracia” burguesa es un gigantesco fraude, detrás se
esconde la DICTADURA DEL GRAN CAPITAL. Esta dictadura oprime no sólo a los
trabajadores sino también a la clase media. Lo que hace falta no es el fraude
vacío de la democracia burguesa formal ¾donde
el poder real está en manos de los grandes bancos y monopolios¾ sino una democracia real ¾una democracia de la clase trabajadora¾ basada en la propiedad colectiva de la tierra,
los bancos y la industria.
58)
Hay que dejar claro que estas medidas de nacionalización sólo van
dirigidas a los grandes capitalistas, banqueros y terratenientes. No tenemos
intención de nacionalizar los pequeños negocios, granjas o tiendas. Estas
no juegan ningún papel independiente en la economía porque dependen completamente
de los grandes bancos, supermercados, etc., Nosotros haríamos un llamamiento
a los pequeños comerciantes, etc., a que apoyasen el programa de nacionalización,
que también se corresponde con sus intereses.
59)
La nacionalización de los bancos permitirá al gobierno garantizar a
las pequeñas tiendas créditos fáciles y baratos. La nacionalización de las
grandes plantas fertilizadoras permitirá a vender a los campesinos fertilizantes
baratos. La eliminación de los intermediarios y la nacionalización de los
grandes supermercados, grandes empresas de distribución y alimentación, puede
proporcionar a los campesinos un mercado garantizado y un precio justo para
sus productos, y al mismo tiempo reducir los precios al consumidor.
60)
No hay más ciego que el que no quiere ver. A pesar de todo, todavía
hay quien continúa defendiendo la ralentización del ritmo de la revolución
para aplacar a la contrarrevolución y al imperialismo. Puede que sus ideas
sean sinceras, pero están dando un consejo falso y peligroso. No es posible
detener la revolución a medio camino. No es posible hacer media revolución.
O la revolución se lleva hasta el final o perecerá.
61)
Los reformistas se consideran unos grandes realistas. En realidad son
los utópicos más ciegos. Quieren un capitalismo “más humano”. Pedir al capitalismo
que se humanice es como pedirle a un tigre que coma lechuga en lugar de carne.
No es casualidad que los capitalistas venezolanos sean los peores enemigos
de la revolución bolivariana. No es casualidad que luchen con todos los medios
a su disposición para destruirla y derrocar a Chávez. Nunca podrán reconciliarse
con la revolución. Las palabras elegantes no les convencerán. Hay que derrotarles
y desarmarles. Su poder económico debe terminar. No hay otra salida.
62)
En el momento actual, como ha dicho el propio Chávez, la revolución
venezolana se parece a Sísifo, el personaje mitológico griego, que empujaba
un pesado canto rodado hasta la cima de una escarpada montaña, sólo para verlo
caer de nuevo. Con un poco de esfuerzo, el canto puede ser empujado hasta
la cima de la montaña y el problema quedaría resuelto. Pero si nos detenemos,
el canto se deslizará y aplastará a muchas personas en el proceso.
63)
Sólo el movimiento revolucionario de las masas desde abajo impidió
el triunfo de la contrarrevolución en el momento del golpe de estado de abril
de 2002. Las masas derrotaron a los reaccionarios y a los imperialistas. En
ese momento habría sido sencillo infligir una derrota decisiva a los reaccionarios,
porque estaban divididos y desmoralizados. Si el presidente hubiera movido
un dedo, todo habría terminado. La clase obrera habría tomado el poder pacíficamente,
sin un baño de sangre o guerra civil. Desgraciadamente, la oportunidad se
perdió. La revolución demostró ser demasiado moderada y cauta.
64)
¿Cuál fue el resultado? ¿Esta moderación y cautela impresionó a los
contrarrevolucionarios? ¿Los calmó? No. Los animó. Los contrarrevolucionarios
se reagruparon y prepararon para una nueva ofensiva, la llamada “huelga” que
tenía como objetivo paralizar la economía. Todo el mundo sabe que esta “huelga”
estuvo organizada y planificada por la CIA con la ayuda de los empresarios
venezolanos y los burócratas sindicales corruptos. De nuevo, este intento
fue derrotado por el movimiento revolucionario de los trabajadores venezolanos.
65)
Después del primer golpe Hugo Chávez intentó ser conciliador con los
reaccionarios. Intentó negociar con ellos e incluso restituyó a los viejos
directores de la PDVSA. Ellos le recompensaron organizando el cierre patronal
que infligió un daño serio a la economía venezolana. ¿Qué lecciones podemos
sacar de esto? ¿Podemos concluir que la actitud conciliadora es la
forma de desarmar a la contrarrevolución y al imperialismo? Sólo
un loco diría eso. La verdadera conclusión es que la debilidad invita a
la agresión.
66)
La experiencia ha demostrado que la única base firme de apoyo de la
revolución está en las masas, y en las primeras filas de las masas, la clase
obrera. Las masas quieren defender a Chávez. ¿Cómo lo hacen? Sólo aumentando
la presión desde abajo, organizando comités de acción, aprendiendo a utilizar
las armas. La forma de ayudar a Chávez es llevar a cabo una lucha implacable
contra los enemigos de la revolución, echarles de los puestos de poder que
tienen y preparar el camino para una reorganización radical de la sociedad.
67)
En otras palabras, la clave del éxito consiste en desarrollar y fortalecer
el movimiento independiente de la clase obrera y sobre todo construyendo el
ala marxista revolucionaria del movimiento. Nuestro consejo a los trabajadores
de Venezuela es el siguiente: ¡confiad sólo en vuestra propia fortaleza y
vuestras propias fuerzas! ¡Confiad sólo en el movimiento revolucionario de
las masas! Esa es la única fuerza capaz de echar a un lado los obstáculos,
derrotar a la contrarrevolución y comenzar la toma del poder en sus propias
manos. Esa es la única garantía de éxito.
68)
Los reaccionarios ahora están en una posición débil, pero como cualquier
animal arrinconado puede resultar peligroso. Están desesperados y este ambiente
de desesperación puede llevar a adoptar métodos desesperados. Ahora está bastante
claro que están conspirando con Washington y sus agentes colombianos para
asesinar a Chávez y crear el caos como un primer paso para un nuevo golpe.
Para frustrar los planes de la contrarrevolución es necesaria la mayor de
las vigilancias por parte del movimiento de masas. Sólo la acción decisiva
de las masas pueden desarmar a la contrarrevolución y volverla inofensiva.
69)
La única de forma de llevar la revolución hasta el final es de abajo
a arriba. La tarea más urgente es la formación de comités de acción,
comités por la defensa de la revolución. Pero en esta situación concreta los
comités deben estar armados. La consigna de este momento es la milicia
popular. La revolución sólo puede defenderse contra sus enemigos si se
arma.
70)
Chávez ha defendido el armamento de los trabajadores. Él dijo: “Cada
pescador, estudiante, cada miembro del pueblo, debe aprender a utilizar un
rifle, porque ese es el concepto del pueblo armado junto con las Fuerzas Armadas
Nacionales para defender la soberanía del sagrado suelo de Venezuela”. Esto
es mil veces correcto. Un pueblo que no está preparado para defender su libertad
con las armas en la mano no merece ser libre. El armamento general de la población
es la condición sine qua non, no sólo para la defensa de la revolución
contra los enemigos externos e internos, sino para llevar adelante la revolución
hasta el final y defender los derechos democráticos de la población.
71)
Las palabras del presidente Chávez deberían trasladarse inmediatamente
a los hechos. En vista de la amenaza que representan los enemigos externos
e internos de la revolución, el gobierno debería crear escuelas especiales
de entrenamiento militar de la población. Los oficiales competentes leales
a la revolución deben enseñar el entrenamiento necesario para el uso de las
armas, táctica y estrategias. La única forma de responder a la amenaza de
agresión es con la formación de una milicia popular de masas. Cada barrio
obrero, fábrica, pueblo, escuela, debe convertirse en un baluarte de la revolución,
dispuesto a luchar.
72)
La cuestión del estado es la más funda