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viernes, 04 de julio de 2003
Los trabajadores de Sintel siguen con la lucha para conseguir un puesto de trabajo digno exigiendo a Telefónica y al Gobierno el cumplimiento de los acuerdos firmados el 3 de agosto de 2001. Los trabajadores de Sintel siguen con la lucha para conseguir un puesto de trabajo digno exigiendo a Telefónica y al Gobierno el cumplimiento de los acuerdos firmados el 3 de agosto de 2001.

La última acción, hasta el momento de escribir estas líneas, fue el pasado 26 de junio cuando miles de trabajadores y jóvenes volvimos a manifestarnos junto a ellos por las calles de Madrid.

La reivindicación central en estos momentos es que el acuerdo se cumpla a través de que se posibilite la constitución de Sintratel, empresa que estaría formada por los trabajadores de Sintel. Como hemos planteado en números anteriores desde El Militante apoyamos en estos momentos la constitución de esta empresa como salida temporal a la situación de impasse en la que se encuentra el conflicto, a la vez que insistimos que en el caso de conseguir hacer realidad Sintratel, los trabajadores de Sintel tendrían que seguir la lucha por el mantenimiento de los puestos de trabajo y de unas condiciones dignas de empleo, ya que Telefónica seguiría presionando para desregular el sector con el objetivo de reducir costes y aumentar sus beneficios.

De constituirse Sintratel, los trabajadores se verían presionados para aceptar recortes de salarios, aumentos de jornada, etc. En definitiva se verían sometidos al chantaje de esta multinacional. En estas inevitables condiciones, la reivindicación de la nacionalización de la empresa como única forma de mantener los puestos de trabajo y los derechos laborales estaría desde el principio encima de la mesa.

Todos los que hemos estado siguiendo de cerca el conflicto somos conscientes de que el margen de tiempo que los trabajadores tienen para dedicar todas sus energías a esta lucha se agota. Este mes de julio se les acaba a todos el subsidio de desempleo y evidentemente tendrán que dedicarse a buscar un medio de sustento para ellos y sus familias. Pero pensamos que incluso en estas difíciles condiciones la lucha puede continuar y obtener resultados. Los compañeros de El Militante pensamos que las energías disponibles deberían orientarse a dar la batalla de forma organizada y planificada dentro de CCOO para obligar a la actual dirección del sindicato a cambiar de posición rompiendo su alianza con Telefónica y el Gobierno y posicionándose del lado de los trabajadores.

La actual dirección del sindicato, con Fidalgo a la cabeza, está muy desprestigiada ante los afiliados del sindicato en particular y entre los trabajadores en general; una campaña de resoluciones exigiendo una rectificación en este punto a la dirección del sindicato, con visitas a fábricas, secciones sindicales, uniones locales, provinciales, etc, crearía una presión de tal fuerza que haría insostenible la posición que hoy defiende la ejecutiva confederal de CCOO.

Los compañeros del antiguo Comité Intercentros contestan a esta propuesta que en estos momentos no tienen tiempo para entrar en la disputa interna del sindicato, que su prioridad es la de solucionar el problema que afecta a 1.200 trabajadores.

Entendemos que la presión urgente del problema acucia a los compañeros, pero pensamos que la batalla por recuperar CCOO para el sindicalismo combativo, está totalmente vinculada con la solución concreta e inmediata para los trabajadores de Sintel. Pensamos que la clave para conseguir en estos momentos la fuerza suficiente para obligar al Gobierno a posibilitar la creación de Sintratel, está en forzar el cambio de posición de CCOO y esto, a su vez, está unido a la lucha dentro del sindicato por cambiar su rumbo general.

Hacemos estas propuestas como una aportación más a la lucha, esperando sinceramente que estos compañeros, que para nosotros son un ejemplo de lucha, reflexionen sobre ellas y por supuesto, poniéndonos a su disposición para sumar nuestras fuerzas a favor de sus justas reivindicaciones.