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escrito por Sergio García (Corriente Sindical de Izquierdas)
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lunes, 18 de junio de 2007 |
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Hacia los años cincuenta y sesenta el régimen franquista comienza a sufrir cambios importantes en su estructura. La lucha de poder entre la Falange y los tecnócratas ligados al Opus Dei da como resultado un fortalecimiento de estos últimos que toman las riendas económicas. La necesidad de superación de la autarquía del capitalismo español para adaptarse al contexto internacional de la época le obligó, por una parte, a iniciar un proceso de apertura de relaciones con la Comunidad Económica Europea. A su vez, internamente se aplicó el Plan de Estabilización y medidas de racionalización (como el congelamiento de los salarios). El Régimen necesitaba salir de su aislamiento y minimizar de alguna forma la oposición internacional. Pero a su vez creaba las condiciones para su caída
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