escrito por Comité de Redacción de Der Funke/L’étincelle/La scintilla
viernes, 21 de noviembre de 2008
Los trabajadores y jóvenes se están radicalizando en Suiza y buscar respuesta a la crisis del capitalismo pero sus dirigentes no proporciones tales respuestas. Eso explica el éxito de la intervención de los marxistas suizos en las recientes manifestaciones organizadas por los sindicatos, las Juventudes Socialistas y el Partido Socialdemócrata.
La confusión entre los círculos gobernantes de la Unión Europea difícilmente podría haberse demostrado con más claridad que en la "cumbre" celebrada el fin de semana del 4 y 5 de octubre. En realidad, el acontecimiento fue poco más que un disparo fotográfico. La cumbre reunió a los primeros ministros de Gran Bretaña, Alemania, Italia y Francia. El primer ministro de España protestó claramente por que no le habían invitado. Otros miembros de la UE (actualmente 27 estados nacionales) también podrían haber pedido explicaciones de por qué no les invitan a participar en la toma de decisiones que pueden afectar profundamente a su futuro.
En raras ocasiones un día de acción y huelgas provoca reacciones tan negativas por parte de los medios de comunicación y los empresarios. Una editorial de un periódico regional acababa con las siguientes palabras: "Resumiendo, las huelgas del lunes son malas para nuestra economía y no conseguirán nada. Todo el mundo lo sabe, todos lo entienden, con la excepción de los sindicatos. ¿Es que estas personas viven en un planeta diferente?"
escrito por Gernot Trausmuth (Comité de Redacción de Der Funke)
miércoles, 01 de octubre de 2008
En las elecciones del pasado domingo el SPÖ se convirtió en el partido más fuerte del parlamento austriaco, sin embargo, con sólo el 29,7 por ciento de los votos es su peor resultado desde 1945. En las ciudades industriales y en los barrios obreros de Viena el SPÖ ha sufrido pérdidas importantes.
Los tiempos están cambiando. Como resultado de la creciente inestabilidad política, económica y social a escala mundial, están cambiando rápidamente en este momento. Hace una semana comencé a escribir un artículo sobre la situación política en Austria, en el pasado con frecuencia descrito como un país que era la "isla de la felicidad" debido a su relativa estabilidad económica y al desarrollo político tras la Segunda Guerra Mundial, pero ahora está entrando en la peor crisis de la historia de la segunda república. La semana pasada quería comentar la sustitución del canciller Alfred Gusenbauer como presidente de los socialdemócratas, por Werner Faymann y la posibilidad de nuevas elecciones. Pero la moción parlamentaria de nuevas elecciones ya se ha aprobado.
La paciencia se ha agotado. Las familias obreras de Bélgica han sufrido una rápida erosión de su poder adquisitivo en un período de pocos meses. La inflación ahora está cerca del 6 por ciento, la más elevada de la Unión Europea. Durante todo un período, los trabajadores parecían impotentes para proteger sus ingresos. Esperaron pacientemente, aunque de mala gana, a que el gobierno o alguien más tomasen medidas. ¡Pero la inflación no es tan paciente!
Una ola de malestar recorre la Europa Trabajadora. La decisión del Consejo de Ministros de Trabajo de romper los límites de la jornada laboral máxima de 48 horas y poder imponer jornadas de hasta 65 horas, es un ataque gravísimo a la clase obrera.
1. Sólo nos quedará tiempo para trabajar y dormir, como en el siglo XIX. Los ministros de Trabajo de la Unión Europea aprobaron el pasado 10 de junio una directiva que establece la jornada semanal en 60 horas, que para los trabajadores con guardias se amplía a 65. Como la jornada se calcula como el promedio de tres meses, la jornada real podría llegar a las 78 horas semanales, ya que lo único recogido son 11 horas de descanso diario. Esta directiva es un ataque salvaje, frontal e histórico contra la clase trabajadora. Los capitalistas quieren volver a imponer y legalizar las condiciones laborales del siglo XIX. Para que la directiva pase a ser ley tiene que ser aprobada en el Parlamento Europeo, que la discutirá tras el verano.
El fenómeno de la inmigración ocupa ya la portada de la realidad de hoy. La crisis económica mundial del capitalismo está sacando a la superficie todo lo acumulado durante décadas. Al endurecimiento de las leyes migratorias durante los últimos años le siguió la demagogia racista de los candidatos de derecha (Francia, Suiza, Italia...). A la explotación brutal de mano de obra barata le siguió la represión sistemática y la "caza de negros" (El Ejido). Ahora le toca el turno a las leyes discriminatorias y la persecución étnica desde el Estado (gitanos y rumanos en Italia). Después de todo... ¿No estamos ya en la era de la "globalización"?
Más de 100.000 trabajadores del sector público fueron a la huelga el 16 día 16, fue la huelga del sector público más grande de la historia. La huelga incluía guarderías, enfermeras y otro personal médico. Los sectores en huelga tienen una gran mayoría de trabajadoras y una de sus principales reivindicaciones es la igualdad salarial.
El 7 de marzo, el director de FFS-Cargo, la parte estatal del servicio ferroviario suizo dedicado al transporte de mercancías, anunció una reestructuración importante que implicaba el cierre de los talleres de mantenimiento de Bellinzona. Inmediatamente, los 420 trabajadores de la empresa fueron a la huelga y ocuparon los talleres. Desde entonces la movilización se ha extendido hasta alcanzar a toda la población de Ticino en un maravilloso despliegue de solidaridad de la clase obrera.
Este sábado 5 de abril los ministros de economía europeos celebrarán una reunión en Ljubljana (Eslovenia). La Confederación Europea de Sindicatos (CES) ese mismo día ha convocado una manifestación para exigir mejores salarios y condiciones para los trabajadores de Europa. Los seguidores de la Corriente Marxista Internacional de Italia, Austria y Suiza participarán en esta protesta y distribuirán el siguiente panfleto en distintos idiomas.
La crisis del capitalismo sacude a países como Suiza. A pesar de su enorme reserva de capital financiero e industrial, los beneficios exteriores suizas no son suficientes para comprar la "paz social", o al menos, cada vez más capitalistas no están dispuestos a gastar su dinero en el mantenimiento de dicha paz. En el frente político, el auge del partido de extrema derecha, el SVP, en los últimos pasos plantea nuevos desafíos a los partidos políticos de la clase obrera, una tarea en la que han fracasado hasta ahora.
El 2 de octubre, 90.000 personas se manifestaron frente al parlamento en Copenhague, mientras otros varios de miles se manifestaban por todo el país. En la capital, era una mezcla de estudiantes, aprendices y sobre todo trabajadores del sector público.
"Acuerdo in extremis", "acuerdo de mínimos", "noche de thriller", "sobresaltos de infarto" y un largo etcétera son los calificativos escogidos por la prensa burguesa para describir la gestación y el resultado del último acuerdo al que se ha llegado en la Cumbre de la Unión Europea de los veintisiete celebrada el pasado mes de junio.
El 17 de septiembre, por un estrecho margen, en Suecia ganó una coalición de derechas de cuatro partidos, dominada por el Partido Conservador. ¿Esto significa que contrariamente a los acontecimientos internacionales Suecia ha girado a la derecha? Sól
El 17 de septiembre, por un estrecho margen, en Suecia ganó una coalición de derechas de cuatro partidos, dominada por el Partido Conservador. ¿Esto significa que contrariamente a los acontecimientos internacionales Suecia ha girado a la derecha? Sól
El miércoles 17 de mayo más de 100.000 personas se manifestaron en las principales ciudades de Dinamarca para manifestarse contra las “reformas” que quiere implantar el gobierno de derechas.
Durante el último mes se han sucedido movilizaciones de masas en todo el mundo islámico, desde el Magreb hasta Indonesia. Se han producido decenas de muertos y heridos a causa de la represión, e incluso se llegaron a quemar embajadas occidentales, co