Corriente Marxista Internacional

lugo.jpgLa enorme movilización que impuso la victoria de Lugo abrió las puertas para el viento revolucionario que corre por América Latina y va hacia Paraguay. La burguesía paraguaya estaba aterrada. El partido colorado, en el gobierno desde hace 61 años, preparaba un fraude espectacular para no ser alijado del gobierno. Lanzaron una mujer como presenta candidato a presidente para dar la apariencia de renovación. Vanamente. ¡Lugo continuaba creciendo!

 

La enorme movilización que impuso la victoria de Lugo abrió las puertas para el viento revolucionario que corre por América Latina y va hacia Paraguay. La burguesía paraguaya estaba aterrada. El partido colorado, en el gobierno desde hace 61 años, preparaba un fraude espectacular para no ser alijado del gobierno. Lanzaron una mujer como presenta candidato a presidente para dar la apariencia de renovación. Vanamente. ¡Lugo continuaba creciendo! lugo_portada.jpg

Articularon la liberación del general golpista, Lino Oviedo, para tener otro candidato "de oposición". ¡Tampoco tuve resultado!

El gobierno colorado declaró que Lugo no podía ser candidato porque era obispo. Lugo se dimite del obispado y reafirma la candidatura organizando una alianza como movimiento obrero, campesino y estudiantil. Entonces el Santo Papa declara, en Roma, que no acepta la dimisión de Lugo y lo prohíbe de ser candidato amenazándolo con sanciones. Lugo ignora la amenaza y después de una manifestación con más de 120 mil personas en Asunción, en 18 de Abril, paraliza el gobierno y la burguesía y vence las elecciones.

La victoria de Lugo, en 20 de abril, muestra como la clase trabajadora estaba cansada de 61 años de la dictadura del Partido Colorado, que convirtió Paraguay en un de los países más pobres y corruptos del mundo. Fernando Lugo, candidato por la "Alianza Patriótica por al Cambio" (APC), obtuvo 40,82% de los votos, mientras la candidata del Partido Colorado, Blanca Ovelar, robando, comprando, defraudando, ya no consiguió que 30,72%.

El pueblo paraguayo no esperó los resultados oficiales para salir las calles y conmemorar. El pueblo trabajador quiere tomar el destino en sus propias manos. "Hay muchos años no se veía este sentimiento de victoria y euforia por parte del pueblo", comentaba Bernardo Rojas, presidente de la CUT-Auténtica, la mayor central sindical de Paraguay (existen cinco centrales). El mismo día la noche la plaza del Panteón, principal punto de encuentro y de manifestaciones de los trabajadores, recibió más de 100 mil manifestantes cantando y agitando banderas, venidos de los barrios y ciudades vecinas de Asunción.

Con una plataforma política "por trabajo, justicia social, soberanía y reforma agraria", Lugo construyó una alianza entre varios partidos y movimientos, entre los principales están el Movimiento Tekojoja (Unidad/Igualdad), el Partido Movimiento al Socialismo (PMAS), Partido Liberal Radical Autentifico, Partido Democrático Cristiano, Partido Democrático Progresista, entre otros. Tiendo comenzado como una formación de unidad obrera, campesina y estudiantil, esta alianza terminó integrando partidos burgueses que, obviamente tienen intereses de clase diferentes de las masas exploradas.

Así al asumir el poder, en 15 de agosto, el primer desafío del gobierno de Lugo será comenzar a atender las reivindicaciones populares y comenzar a resolver el problema del desempleo, que alcanza un 16% de la población. Según datos de la Dirección General de Investigaciones, Estadísticas y Censos (DGEEC), un 35,6% de la población paraguaya es pobre y un 19,4% (más de 1,1 millón de personas), extremadamente pobre. En el área rural, ese porcentual llega a un 24,4%. Estas cuestiones no tienen resolución en un gobierno de coalición con la burguesía. Sólo la continuidad de la movilización y la presión popular podrán impedir que esta victoria les sea rápidamente confiscada.

Fuerzas poderosas trabajan para eso. Como Lugo tuvo un 40% de los votos ya se oyen voces "inteligentes" anunciando que es necesaria una comprensión con los derrotados. Otros, explican que Lugo no es "revolucionario" y por eso no necesitan preocuparse, etc. Como siempre voces muy "realistas" aparecen para intentar frenar, desviar y desmoralizar las movilizaciones y la revolución. Pero, lo que está en movimiento en Paraguay no es sólo la gana de uno o de otro dirigente, pero fuerzas revolucionarias profundas, que se expresaron a través de estas elecciones y ahora van a recoger reforzarse y desarrollar su lucha.

La principal batalla de la clase trabajadora en Paraguay será en este proceso construir un verdadero partido político de la clase trabajadora para avanzar en dirección la resolución de las aspiraciones más sentidas del pueblo. Esta es la tarea de los marxistas, en Paraguay. Por esto una delegación de la Izquierda Marxista, de Brasil, estuvo durante semanas con los trabajadores de las fábricas ocupadas de Paraguay, con la CUT-Auténtica y con el PMAS en la lucha por la victoria de Lugo. La victoria trae grandes peligros y el imperialismo, la burguesía local y varios gobiernos van a trabajar activamente para enterrar esta victoria popular.

Comenzó con Lula y Celso Amorim (Ministro de las Relaciones Internacionales) declarando el día siguiente que no aceptan volver a ver el "Tratado de Itaipú". Esto que durante la campaña Lula fue diversas veces a Paraguay para ofrecer dinero y ayuda al gobierno colorado. Recibió en Brasilia el general golpista Lino Oviedo. Pero no tuvo tiempo para recibir o apoyar Fernando Lugo, el único candidato verdaderamente popular. Un escándalo para un gobierno que fue elegido por los trabajadores. Pero, es esto que acontece cuando un partido obrero gobierna con la burguesía.

Volver a ver el "Tratado de Itaipú" y hacer con que Paraguay reciba los valores reales que tiene derecho por la energía de Itaipú fue una de las promesas de Lugo. Será también es uno de sus principales desafíos.

El Acuerdo fue firmado, en abril de 1973, por las dictaduras militares de Emílio Garrastazu Médici, de Brasil, y de Alfredo Stroessner, de Paraguay. El Tratado que aprobó la construcción de la mayor fábrica hidroeléctrica del mundo hasta entonces, tiene la validez de 50 años y fija la repartición de la energía entre los dos países. Mitad se queda con Brasil y otra con Paraguay. En la verdad la dictadura brasileña impuso a los compañeros asesinos de la dictadura paraguaya que los tengamos un acuerdo que es un verdadero asalto.

Como Paraguay usa sólo un 12% del total producido, él es obligado a vender la electricidad excedente a Brasil por precios que varían de US$ 22 a US$ 44 el KWH. Un asalto, pues el precio que esta energía es vendida en el mercado brasileño pasa de los US$ 80 por KWH. La recuperación de la soberanía hidroeléctrica es fundamental para el pueblo paraguayo. Itaipú es responsable por un 19% del PIB paraguayo, con ingresos en los cofres públicos de cerca de US$ 1,5 billón al año. Un reajuste en los precios podría representar importante palanca para el desarrollo del país. Por eso, vamos a ver ¿Lula prefiere continuar asaltando el pueblo paraguayo?

Para la clase trabajadora paraguaya, para los campesinos pobres y la juventud, la victoria sobre la mafia colorada es sólo el comienzo. Nuevos desafíos están por venir.

A comenzar por la resolución de la necesidad de construir un verdadero partido obrero de masa y reforzar la CUT-Autentifica recogiendo construir una central sindical que una la clase trabajadora para conquistar las reivindicaciones, conquistar la ruptura de Lugo con la burguesía y erguir un verdadero gobierno de los trabajadores para caminar hacia el socialismo.

Holocausto Americano:

La Guerra de Paraguay fue el mayor y más sangriento conflicto armado internacional ocurrido en el continente americano. Se extendió de diciembre de 1864 a marzo de 1870. Es también llamada Guerra de la Triple Alianza (Guerra de la Triple Alianza) en Argentina y Uruguay, y de Gran Guerra, en Paraguay. Cuando comenzó Paraguay tenía 900 mil habitantes. Cuando terminó tenía 180 mil. La casi totalidad de mujeres y niños.

La Guerra de Paraguay fue realizada por Brasil, Argentina y Uruguay, a servicio de Inglaterra, que no podía aceptar el desarrollo de una nación que en 1928 ya había declarado la Educación como obligatoria. En esta época Paraguay poseía la mejor estructura industrial de América Latina. Era preciso borrar del mapa esta nación que osaba romper con los poderosos y lanzarse en defensa de Uruguay contra la invasión militar brasileña.

Uno de los jefes de la masacre, Duque de Caxias muestra como encaraba la tarea pero era obligado a reconocer el valor de los paraguayos y de su dirigente, Solano López. En 1867, afirma en un despacho a Don PEDRO II que "soldados, o simples ciudadanos, mujeres y niños, Paraguay todo cuánto es él y López son la misma cosa, una sólo cosa, un ser moral e indisoluble... Cuanto tiempo, cuantos hombres, cuantas vidas y cuántos elementos y recursos necesitaremos para terminar la guerra, es decir, para convertir en tabaco y polvo toda la población paraguaya, para matar hasta afecto del vientre de la mujer..."


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